miércoles, 28 de marzo de 2007
martes, 27 de marzo de 2007
De Alicante a Gallicanta
“Es muy difícil crear
Y muy fácil destruir…”
El Viernes se preparó una deliciosa cena. Una cena selecta, una cena para mí simbólica. Y, como no, debía preparar una sorpresa. El Menú lo cociné con dedicación y cariño: un cus-cus que me quedó la mar de rico; espaguetis con aceite, ajo y guindilla; y espaguetis con cebollita, ajo, setas y nata. A ello, sumaría las tortillas de la mía mamma, las ensaladas que trajo la Conchi, las sardinas portadas por Javi y Helène, y un sinfín de postres (de Conchi, Daniela, Vir y Belén). Más el vino de Asun, la sidra de Cuco (y ese licor rumano de la muerte), el lambrusco de María… Un total de 15 personas. El reggae, compilado para la ocasión, sonando; las velas, portando ilusión; el humo, envolviendo la reunión. Dos osos para un corazón. Y una bolsa para las ausencias que, a mi lado, conserva las sorpresas. A mí no me pertenecen, son de ellas. Algún día se hará la entrega.
“Ay! Si tu supieras amorcito,
necesito un pedacito de tu cielo,
un güisqui con hielo
y unos huevos fritos.
Y déjate de historias
que ya morí en vida, mi amor,
que ya no me complico, co! no!
Jazz elak ole!”
Una hora para salir a caminar. El sueño me acompaña. Duermo un rato. Despierto: café au lait me espera. Seguimos rodando… Comienza la excursión. De allá a Gallicanta. Ascendemos la Peña de San Miguel. Cómo se parece a Julio, cómo me recuerda la fuerza de las rocas, cómo me maravilla lo liviano de las alas. Duermo un rato. ¡Ay! Tan sólo una hora… Huesca. “Hola, quillín”. Ahí, está Pedro, en un corto pero gratificante encuentro. Seguidamente, al parque a orientarnos: corremos y buscamos. Que malos somos, nosotros no hallamos. Ya no duermo un rato. Fue sólo una hora…

Comienza el trabajo. No tengo descanso. El Ginos se llena en demasía, tanto que la fila asciende escaleras. Y, de ahí, al Calaveras. Detrás de la barra sirvo las jarras, pongo, chupitos, tubitos, cervezas, cubatas. Esta vez, el baile cojea, quizás de Rita, de Cesar, de María, nota la ausencia. Aunque sí que está Sandra y su eterna sonrisa. “Me hizo ilusión” “¿Sí? ¡Vaya, me alegro!” Pero es normal que aparecieses, quilla. A mí, me hace ilusión. Y las 4.30 son las 5.30. Tan sólo dos horas para sumar.
“Si yo le dije que la amé,
ya se le olvidó
Yo de mi parte trataré
de hacerlo yo.
Aunque no sé si yo podré
O, no, no.
Aunque es peligroso,
vale el intento”
Tengo sueño y, allá no hay nadie. No lo entiendo, pero no están. Sólo Javier, atónito como yo. Nos alejamos y, ya que más da. Son sólo tres horas, pero bien vale quedar. Chocolate con churros un domingo matinal. Éramos dos, seguidamente tres. La mesa no es adecuada: María, Diego y yo, pasamos al fondo, donde se suma la niebla al ambiente. Quizás, debido al cansancio, me venga bien otra hora.
“No hay nadie como tú,
eres única entre tanta gente.
No hay nadie como tú,
tu cariño es algo tan diferente.
Cuando me besas y me abrazas,
toda expectativa sobrepasas.
Una noche contigo
es lo mejor que me ha pasado,
yo te lo digo”
De nuevo, no hay nadie. Bueno, Javier. No lo entiendo, no lo entiendo. Domingo por la tarde es una buena ocasión para ver Deseando amar. Patatitas, coca-cola light, salón en la penumbra… Me encantó el Kebab y la compañía. Con eso llegó el final del día.
“Jah cuida de mí y me protege.
Me da su sabiduría y su calor.
Jah cuida de mí y me protege.
Me ha colmado de amigos, amor.
Jah cuida de mí y me protege.
Sólo tengo gratitud en mi corazón”
Dulces sueños para todos/as
* Canciones de Morodo, Rapsusklei & Hazhe, El Roockie, Gondwana y Cañaman. Extraídas del recopilatorio de reggae realizado por mí con motivo de la cena: Boogalero DJ presenta: Nos devoró la manigua Vol. 1.
Tremendo Combo Bailongo

Besos para todos/as
lunes, 26 de marzo de 2007
Cita
ANAÏS NIN, Ser mujer (In favor of the sensitive man and other essays)
miércoles, 21 de marzo de 2007
Delinqüentes en Zaragoza
Viernes. Concierto de Delinqüentes. Bien, bien… mi cuerpo ya no puede resistir más y, alterado, llega al fondo de la Oasis. Allá, también está Rita, aunque apenas pudimos dirigirnos unas palabras antes del inicio del concierto. Comienzan Los Garrapateros, sí esos que viven entre las flores, y la danza se apodera de nosotros. Una descarga tras otra y el cuerpo no puede parar. El ritmo rumbero está en el aire espeso, grisáceo y “perfumado” de la sala. Entre las paredes, refresca “El aire de la calle”.
Nuestros pasos nos conducirán al Calaveras, de eso no hay duda. Mas lo que no sabían es que esos duendes garrapateros que duermen entre claveles, esos quilluelos delinqüentes que tan alegremente nos habían hecho bailar, harían acto de presencia en mi tugurio favorito. Me presentan al Canijo y me regala una planta. Energía, energía… danza de locos, de cuerdos alterados, de pendejos extasiados. Y, tú, Claire, tan maja, agradable, simpática… Te llamaré si voy a Madrid, claro que sí. Ese café es un hecho.
Sábado. Mejor no recordarlo. Un cúmulo de despropósitos. Un sin fin de disparates. Menos mal que trabajé con Rita y me regaló su alegría. Mas, buf, no quiero otra noche así, que desespera…
Pasa la semana. Ya hay quien empieza a quedarse atrás. No entiendo tantos miedos, tantas barreras… No, no, hoy te vi y no quiero que quedes atrás.
Lucho y su salida de la televisón

martes, 20 de marzo de 2007
El mejor regalo
Cita
Naturalmente sería bueno que también los hombres pudieran compartir esto, y lo harán el día que reconozcan en sí mismos las feminidad.
lunes, 19 de marzo de 2007
suma y sigue...
Autobús. Dirección Teruel. Se pone a llover (mira que es difícil), y, claro, el conductor pone los limpiaparabrisas en acción. ¡Merde! Uno no funciona bien. Hemos de parar en una estación de servicio a ver si puede arreglarlo. Reanudamos el camino, y deja de llover. Teruel. Intentos de arreglo... hemos de cambiar de autobús. No pasa nada, en lugar de a las 2.30, llegaré a las 4.00 casi ¡Qué suerte!
Obviamente, no volvió a llover en todo el trayecto. Obviamente, llegué a las 4.00 casi. Obviamente, el Sábado amanecí tarde. Mi fin de semana alicantino se convirtió en día y medio…
Además, quilla, eso impidió verte a ti. Si hubiese ido el Viernes, un huequín habríamos tenido.
Como suele decirse: c’est la vie.
miércoles, 14 de marzo de 2007
La buena racha continúa
"Esto no pasa nunca, es muy raro que suceda". "Tranquila, es porque soy yo..."
No quiero ni pensar que tenga que hacerme otras. Otro mes y medio mínimo... Bueno, siempre podré apelar al boogaloo, jajajajaja.
viernes, 9 de marzo de 2007
Dulce de Lis
Esa estrella que ves
es mi vieja ilusión.
Siempre quise saber
dónde va cuando hay sol.
Soy el humo sin color,
un espejo sin reflejo, soy
el hijo maldito de dios.
Si la muerte es mujer
¿Quién será su varón?
Mi dulce de lis, caricia de dios
¡¡Sedúceme!! Fúndeme el corazón en un gesto de amor.
Sigo enfermo de amor
en mi vieja prisión.
He aprendido a callar,
voy sabiendo olvidar.
Vivo en sueños de color azul,
herido voy, buscándote en la intimidad.
Una amante es quizá
mi mejor soledad.
Mi dulce de lis, caricia de dios
¡¡Sedúceme!! Fúndeme el corazón en un gesto de amor.
Que hace tiempo que aquí no se puede vivir.
Hace tiempo que aquí no se puede vivir.
Hace tiempo que aquí no se puede vivir.
Dias de Vino y Rosas: Dias de Vino y Rosas
miércoles, 7 de marzo de 2007
Cita
ANAÏS NIN, Ser mujer (In favor of the sensitive man and other essays)
Biescas de Yuca / Concierto de Palma
Esta foto me la tomaron en Biescas. No obstante, prefiero aparecer ya aquí para mostrar cómo se encontraron el coche. Se ve que puedo entrar y salir de él con la puerta cerrada. Me sorprende que el Pibe se divierta con esto, puesto que le pueden robar el coche en cualquier momento. ¿Qué haría yo para conocer a un tipo así...?
Mi coche. La historia de mi coche es tan bizarra que no merece la pena contarla. Sólo puedo hacer constar, en estas breves líneas, que me compré un car para un curro que nunca me dieron. Quizás, en un arrebato de locura, algún día pierdo el tiempo contando mis desventuras con él. Mi coche, allí está, aparcadito él. Míralo, que majo, resiste todo. ¿Todo? Bueno, casi todo, jejejeje. La puerta: “La Pampa Argentina”. Está abierta y doblada. ¿Para qué? Para robar un saco viejo y, quizás, unas casetes de música. “Pues ya que están, podían haber robado el radiocasete ¿no?”. Reímos, obviamente. Claro que sí, la Conchi y yo bromeamos y reímos. Soy yo, que le vamos a hacer. Me joden la puerta. No podré pagar el arreglo. Debemos marchar a los Pirineos con el riesgo de que nos vea la pasma y nos multen por llevar así la puerta. Pero, nosotros reímos. “Conchi, vamos a cambiar el dicho ese de ‘así somos, así nos va’… no, no. ‘Así nos va, por eso somos así”. Reímos, bromeamos, los Piris son nuestros.
Aquí estoy conduciendo, con ayuda de la Conchi, hacia los Pirineos. Es la primera vez que cojo un volante ¡Vaya sensación de velocidad!
Plaza San Michael (Jackson). Allí nos esperan María y Fanny. Claro, no están donde les dije, si no en el lado contrario. Vaya par… María y Fanny. Quillitas, sois unos cielos. Nos vamos conociendo poquito a poquito, pero merece la pena. Por fin, abrimos las cuatro paredes y decidimos compartir algo más que bailes. Más allá de las guazas, más allá de las madrugadas… Quillitas, gracias.
María y Fanny son guachis. Como me cayeron bien y son bien sonrientes, me fui con ellas detrás a hablar un ratillo y echar unas risas. Además, aproveché y tomé el sol, que estoy muy amarillo.
Limpiamos cristales, inflamos las ruedas, me moja un camionero… que suene el ye-ye. Salvajes, Marisol, Albas, Bravos, Brincos, Los Stop, Los Mismos… van destornillando nuestros oídos. Decidimos ir a Bisecas, donde nos encontraremos con Ana, compinche de esta pareja bailonga que conocí en una ocasión y que, casualmente, me encontré el Viernes nocturno. Ana: Quilla, definitivamente, me llevo bien con Virgo. A Luchito también le caíste muy bien. Contigo, a la inversa, pues hasta el Jueves no compartiremos las cuatro paredes. Quillita, gracias.
Con Ana. Durante un rato, esta quilla me cuida mucho y, encima, me ayudó a subir a un árbol para poder ver mejor las cosas ¡Qué guais!
Merendero: explanada soleada de maravillas rodeada.
Con la Cochi tomando el Sol. La quilla está en su salsa y yo más ancho que pa' que...
Comemos. El color bicicleta… adivina cual es. Que te chupen los sobacos es de lo más chingón. Que haya una abducción es de lo más molón. La pista de esquí es irrisoria. Qué apostamos no era tan aburrido.
Pista de esquí de Panticosa. Sin comentarios...
Así que a Biescas y el cafelillo rumbero. Perdigón aparece. Me parece genial. Café edulcorado, cornezuelo de palo entre mi cerebro y mi pecho. Javi, en Oriente. Nosotros, en Irlanda. Perdigón ya no está, afortunadamente.
La culebra multicolor forma parte de nuestro regreso. Podría ser aquella que ya no muerde los pies, sino que los mueve. Mas, creo, que es la de la desesperación de algunos mequetrefes, la de los caraduras, la de los insensatos, la de los irreverentes y desvergonzados. Siempre se salen con la suya, metiendo el morro… La Romareda tampoco está tan lejos, y menos si te llevan después en coche.
Martes. Huelga de profesores titulares en le Universidad. Sólo imparten clase los asociados, que, por cierto, son los que tienen contratos precarios. Antropología Urbana. Hoy, cumplo con mi cometido. Soy un buen compañero de clase: Me he comprometido a ayudar en todo lo que pueda a una polaca para que pueda seguir las clases, ya que no entiende mucho el castellano. Me lo ha agradecido fervientemente y, lo que más me ha llamado la atención es que me ha dicho: “gracias, porque contigo me siento más segura, me ayudas mucho”, mientras se alejaba sonriente. Sabe que es cierto, que mi compromiso de ayuda lo cumpliré. Quilla, puedes estar segura de ello.
Té con Vicky. Tienes que imponer la moda de hacer yoga con tanga, jajajaja. Caras graciosas al portero automático cuando nos despedimos. Es pronto, así que decido visitar a Vir. La tienda está cambiada, pero tú me recibes con la sonrisa de siempre. Suena el teléfono. Belén está al otro lado. Ya tengo plan para esta noche: estoy invitado al concierto de Mari J. Hernández en el Teatro Principal.
Vir y Belén. A estas alturas poco puedo deciros. Ya me conocéis bastante, quillitas. Contigo, Vir, hubo reencuentro. Siempre te lo he dicho: ha sido genial volver a encontrarse por este mundo. Contigo, Belén, hubo dos encuentros. El previo a mi pregunta “descarada”, que te dejó un poco descolocada; y el posterior que, como ya te señalé, me gustaba. Por supuesto que me dejaré engañar más veces, todas las que queráis. Por cierto, nunca llegaste a estar en la lista negra, jejejeje. Era de guasa.
El concierto. En el palco de al lado, el mismo quillo de OT que vino a cenar al Ginos. Comienza… y me gusta. Ella canta. En el escenario un piano. Ella se sienta y acerca sus dedos a las teclas. Empiezo a ver borroso: recuerdos de algo que nunca he vivido. Canciones lentas, bonitas, van llenando mi cuerpo. Canciones más rápidas, vacías, desinflan mi cuerpo. Termina. “Me ha gustado. Pero, ha sido irregular.” Concierto de altibajos que, en ocasiones, “llegaba” y, en otras, no. A pesar de esos momentos bajos, me ha gustado, sí, sí.
Pepín y Eva. ¡Qué pasa con el Boogaloo de Mallén! Jajajaja. Cena divertida. Cinco tarados entre falafel y kebabs varios. Col ha muerto; pero, bueno, ahí está Barcelona para poder ver pelis y bailar en la sala. Eres muy grande para llevarte en mi bici, quillo. Y tú, Belén, escribirás de hipocresía. Ya quiero leerlo, jejejeje. Y tú, Cuco, estás con nosotros/as en tu ausencia. Hasta estuvimos a puntito de darte mal, que sabemos que hoy no madrugas.
Abro el buzón ¡Sorpresa! Postal de Anaïs. Mi querida francesa vuelve a sorprenderme. “Besos de Bruselas. Te recuerdo”. Y yo a ti, quilla, y yo a ti. Algún día iré a visitarte a La France, que no te quepa duda. Yo ya vi un muflón. Te debo una carta. Yo también te recuerdo.
Así que, ahora, en estas últimas líneas, vuelvo a las tres luces; pero, ya no escribo más. Me voy a dormir. Besos y gracias. Estas líneas no son mías, son vuestras, porque vosotros/as pusisteis la tinta….
Buenas noches.
* Pies de foto escritos por Lucho
martes, 6 de marzo de 2007
Catálogo de exposición: Comunicarte
Rolde
... continuó el finde
Domingo. Día pesado. No apetece ir a trabajar al Ginos. “Vamos, quillo, son sólo cinco horas. Mañana, Lunes, empiezan tus vacaciones…” Pienso. Pues sí, tan sólo cinco horas para poder decir a mis compis: “Nos vemos el 18, jajajaja”. Marcho del Ginos, ese día me toca bailar a mí. La Conchi detrás de la barra. Frente a mí María y Fany. Lo de estas quillas no tiene nombre: ¡Sois más majas que las pesetas! (expresión que te cagas, jajajaja). Poquito a poquito vamos más allá de las cuatro paredes… Nos juntamos, como es costumbre. De repente “¿Nos vamos mañana a los Pirineos?” “Sí, sí”. Contesto. “¿Dónde?” “Da igual, de camino lo decidimos…” Genial. Los Pirineos se ciernen sobre nuestros pensamientos, los bailes arengan nuestras caderas, las risas acompañan nuestras charradas…
¡Héctor, Jorge, Harold, Gabriel…! “Hola, venimos unos trece ó catorce….” “¿Qué?” “Sí, que hemos dicho que veníamos a verte y los del VIPS nos han pedido que les esperásemos porque también querían venir” “¡No jodas!” ¡Brutal! ¡… Marcela, Sandrita, Álvaro (mi encargado)! Y, claro, los del VIPS que no recuerdo cómo carajo se llaman. Llenan el bar. No me lo puedo creer. Todos/as allá, de visita al pequeño Pibe ¡Inolvidable! ¡A bailaaaaaaaar! A estos Colombianos que dicen “quillo”, dentro de poco, los veré bailando rumba catalana ¡Brutal!
La noche termina. Vamos a desayunar a casa. María, Conchi y yo nos pipamos unos espaguetis y un huevo frito para chupare los dedines. Nos despedimos, vamos a dormir. María marcha de casa con la pregunta que era esperada: “¿Os levantaréis, no? ¿Mañana a los Piris, no?” “Por supuesto, quilla, acaso dudas de nosotros…”
Buenas noches y felices Pirineos. Pero, ay, quillos/as, eso es otra historia… ¡y con fotos!
La fragmentación
¿De qué carajo estoy hablando? Cambiemos el punto de vista y empecemos desde cero. Tenemos que desnudarnos y meternos en un río, como el de Heráclito, sí ese en el que nos cuenta “sobre quienes se bañan en los mismos ríos afluyen aguas distintas y otras distintas”. Ay, pero esa es otra historia ¿o no? Una vez que estamos en él, con los pies bien fresquitos, cercioramos la partición de nuestros miembros, y maldita sea nuestra vista por engañarnos. Anda y, sin embargo, difícilmente nos habríamos percatado de la refracción si no hubiese sido por haber visto este extraño efecto.
La refracción existe siempre y cuando tengamos en cuenta que no estamos siendo engañados por nuestros ojos, sino que lo que estamos haciendo es experimentar en nuestras propias carnes las propiedades de la luz al penetrar en determinados cuerpos ¿No sería más erróneo que no nos percatásemos de este fenómeno natural? Si viésemos nuestros palos de lápiz móviles rectitos bajo el agua entonces sí que nos engañaría la vista, entonces sí que deberíamos preocuparnos por buscar la verdad, porque en ese momento nos bañaríamos siempre en las mismas aguas. Se pararía el agua de los ríos y se estancaría, al igual que nos paralizaríamos nosotros al no comprender que la fragmentación es diferente para cada uno de nosotros.
Me baño y me fragmento porque mi unidad no proviene de la dualidad ni de contrarios absolutos, sino que procede de unos contrarios que se relacionan constantemente para dar paso a una inmensa pluralidad que conforme la unidad. El relativismo es mágico, como la vista que fragmenta, como mis lápices móviles que dibujan a mi antojo dónde narices quiero echarme un bañito.
domingo, 4 de marzo de 2007
Fin de semana especial
en este inmenso mar
lleno de prisa y confusión”
El fin de semana está siendo brutal, un cúmulo de sucesos tanto extraños como merecedores de ser recordados. Algunas cosas descerebradas, otras llenas de esperanza. Algunos actos incongruentes, otros llenos de ilusión y diversión. Vamos, que nos vamos…
Puedo decir que el fin de semana empezó el Jueves, y es que esa noche, como ya es habitual, estuve pinchando en el Calaveras y Diablillos. Está muy bien que ese día de la semana la gente se anime, por fin, a acercarse al bar del baile desenfrenado. Yo soy un DJ muy bueno (no me refiero a que lo hago bien, pillenes/as), ya que siempre que puedo pongo las peticiones que la gente me hace. Además, depende de la gente que hay, intento adaptarme a sus gustos para que se lo pasen mucho mejor. El Jueves pedía boogaloo y patxanka (en detrimento de mi querido reggae, aunque puse un poco), así que tocaba menear los pies sin descanso. Baile, baile, baile… y, mientras, desde mi agujero, a través de las celosías, los CD’s se derretían entre mis manos. He de señalar una frase que me dijeron y que, aviso, puede herir la sensibilidad de los/as más puritanos/as. Salgo al aseo, puesto que ya no aguanto más. Aprovecho y, al regresar, me toca bailar. Ahí, una quilla, bailando. Hablamos. La música fluye… “Si no tuviera la regla, te follaba pero bien” ¡Glup! ¿Cómo reaccionas ante eso? Río, me río como un insensato. “Mira que eres bestia, no jodas. Jajajaja. Ala, así, tan de repente. Sin más… si no tengo la regla, te follo pero bien. Jajajajaja” Se ríe. Nos reímos. “Quilla, lo siento, pero una frase así tiene que ir a mi Blog”. Se ríe, nos reímos… Corro, llego tarde, la música se termina y he de seguir alimentando al reproductor de CD’s para que no se queje.
“Dime si tu te vas…
¿Qué hago con mi vida?
Dime, si tú te vas,
Cómo recompongo los pedazos esparcidos
por el suelo de mi amor.”
El Viernes promete. No toca trabajar en el Ginos, así que seguro que estaré más descansado a la hora de abrir el Calaveras. Cambio te tiempo, pero me da igual. Desastroso concierto, pero divertido, de los Insulina Morgan. El público… lo dejamos en la media: 50 años. Conchi, Meri y yo nos divertimos con chorradas. Yo también quiero grupis. ¿Para cuando quillas con pompones en el Calaveras gritando guapo al DJ. Aunque sepa que es mentira, hace ilusión ¿no? Jajajajaja.
Abro el Calaveras. Tengo que limpiarlo. Nunca me había fijado en la cantidad de mierda que se queda por el suelo cuando cierras. Limpio y cargo cámaras. Mientras llevo a cabo la tarea, vienen María y, luego, Javi. Termino a la hora apropiada, así que nos vamos a ver rapear a un compinche de María en La Corrala. Dos euros. Me voy sin verlo porque empieza tarde. Dan las 12, marcho al Calaveras. Subo la persiana y sé que esta noche tendrá algo especial. Las 12.30 y no ha venido ni el papa. Uy, uy, uy… entran las primeras personas, y las segundas, y las terceras… ¡Joder, todos/as de golpe! Es curioso, porque enseguida se ponen a hablar entre todos/as y empiezan a conocerse. Sé que esta noche va a ser especial.
“No sé bien si me escuchas, quizás deba esperarme.
Me come la tristeza y no puedo sacarla.
Necesito hablarte. Necesito expresar.”
El humo confería una apropiada nebulosa, las luces tenues incitaban al baile. Una quilla muy maja me pide salsa. No tengo, pero haremos lo que podamos. Sonríe, me da las gracias. Le sonrío, le digo que le gustará. Boogaloo y un poquito de mambo es la solución. Bailan entre todos/as. Se ha formado un grupo muy grande donde el cuerpo se deja llevar por ese ritmo sabrosón del carajo. Observo, y se besan. Ya sabía yo, ya, que esta noche iba a ser especial.
“Han venido tus compañeros de curro” ¿Qué? Miro a la barra. Héctor, Harold y Gabriel me saludan con una sonrisa de oreja a oreja. ¡No jodas! ¡Qué bueno! Abrazos, quillos. Parte del contingente colombiano de visita… Me parece genial. Hay que hacer un homenaje: Dr. Krápula, Sidestepper, Juanes, Creole… ¡Colombia no para, bombea! Esta noche está siendo especial.
Se me acerca un quillo: “Hola, es la primera vez que vengo a este bar. ¿Podrías ponerme la canción de los Fabulosos… ya que le da nombre al bar…” “Es que la ponemos para cerrar… no sé” ¡Qué carajo! Se la pongo, me mira, me da las gracias. Le pongo una jarra gratis, así, porque sí. Me mira extrañado, se ríe. “Joder, gracias, que buen rollo”. Viernes noche, locura especial.
Vienen dos quillas. Algo me piden, pero no lo tengo. “¿Y si os pongo reggae?” “Vale, genial”. Dos, tres canciones. He de salir al baño. Vuelvo, les pregunto: “¿Os gusta. Os parece bien?” “Jo, sí, y si pones Bob Marley, ya…” “Eso está hecho” Nos besamos, nos damos nuestros nombres. “Me alegro de conoceros. Espero que os lo estéis pasando bien” “Sí, sí” Dicen mientras no paran de bailar…
“Could you be loved”
Vaya noche, está siendo genial.
“Rezo. Ahora rezo.
Los domingos por la mañana, rezo y rezo.
Rezo. Ahora rezo.
Cada noche cuando la luna nos mira,
con lágrimas en los ojos rezo.
Le rezo a cualquier dios dispuesto a escuchar.
Rezo a cualquier dios que esté dispuesto a ayudar
a que los ricos dejen de ser tan ricos,
y los pobres dejen de ser tan pobres.
Repartamos la bondad en trocitos pequeñitos.
Que nadie quede sin tener su ración de pastelito.”
Chupitos para mis compis de curro. Dos más, uno para la Conchi, otro para mí. Bueno, qué carajo, dos más: para el quillo de la canción y su compinche. El tipo lo flipa. Brindamos los siete. La música nos aguarda, la neblina nos acompaña. Al fondo la gente baila; pero, ese es nuestro momento. Brindamos los siete. Ya casi es la hora. Subo luces. Empiezan a irse algunos/as.
“Yo a vos no te creo nada,
como vos vas a creer en mí…?
Universos de tierra y agua
me alejan de vos.
Las tumbas son para los muertos.
Las flores para sentirse bien.
La vida es para gozarla.
La vida es para vivirla mejor.
Calaveras y diablitos…
Calaveras y diablitos…
Calaveras y diablitos…
Invaden mi corazón.
Calaveras y diablitos…
Calaveras y diablitos…
Calaveras y diablitos…
Invaden mi corazón.
No quiero morir sin antes haber amado,
pero tampoco quiero morir de amor.
Calaveras y diablitos…
Invaden mi corazón.”
“Me lo he pasado súper bien. Este bar da mogollón de buen rollo. Gracias” “Gracias a ti” Quillo y compinche, vete a saber… Nosotros, los cinco, vamos al Fergus, bar al que no he ido más que una vez en mi vida, y fue hace tiempo de eso. Aún queda noche…
Ahí, está Sandra, siempre con su sonrisa y alegría. Besos, abrazos, júbilo por vernos. Sigo adentrándome en el bar… Diana. “Olé, que bueno, tú por aquí”. Doy la vuelta y está Ana. “A ver si te vienes algún día al Calaveras, quilla” “Algún Jueves iré con María”. Damos cuatro pasos, Anaïs y nuestro reencuentro. Ya ha empezado a leerse el libro “Me gusta mucho”. Y, ahora, Juan. Marcho a pedir. “Anda, quilla ¿qué tal?” “Bien, bien ¿y tú?” “Ya ves, como siempre…” ¿Cómo siempre? Que diga eso yo es como decir: na’, el Mariano, que se fue a por borraja y compró tulipanes. Jajajaja. Como siempre…
“Y ahora la realidad
me quiere como soy.
No puedo simular más preocupación.
Estoy muy bien.
Me faltas tú…
El juego infantil
se acaba, da la vuelta y miro el reloj…”
La Zeta. Nido de crápulas y gente de mal vivir. Conchi, Meri y yo, el trío calavera. No puede ser: Marga. Dos años en Paraguay. ¡Buah! ¡Brutal! Nos abrazamos. Dos años en Paraguay. Nos besamos. Dos años en Paraguay. Hablamos, reímos “Estás muy delgada…” Que alegría, de verdad. Demasiada alegría, demasiadas sensaciones, demasiado cariño… Abrazamos a todo el mundo. Sí, nadie escapa a nuestros abrazos. Y al que le moleste, que se joda. Cierran. Nos vamos. Para mí, fin de la noche. Marcho feliz. Sabía que esta noche iba a ser especial.
“Dame tiempo y verás
que ya no creceré más.
No hay motivos, ¿para qué
acostumbrarse?
¿A qué? ¿Por qué
me tuvo que pasar a mí?
Yo era amable
con las jóvenes.
¡Muy bien! ¿Y qué?
Las pistas llevan hacia mí
(que era fácil en desórdenes).”
No sé que día, puede que fuese ayer, hablé con Belén. Nos vamos a la tele. No sé a que programa (no lo he visto en mi vida ni se cómo se llama), no sé en qué televisión (es de esas autonómicas); pero, vamos a la tele. Aplaudiremos, comeremos un bocata, reiremos (eso seguro), y pasaremos un día distinto.
“Yo era tanto y tan poco a la vez…
Apuntaba maneras, lloré al nacer,
conmigo comulgue”
Lucho y Diego
