domingo, 19 de junio de 2016

El 20J Accem en Valencia también celebra el Día Internacional del Refugiado


Accem en Valencia celebra el próximo lunes 20 de junio en el Barrio de Patraix el Día Mundial del Refugiado.
Échenle un vistazo a Cartel con las actividades de mañana y tarde:

10h a 14h: Jornada de puertas abiertas para conocer el centro y el trabajo que realizamos en la Calle Mossen Fenollar, 9.

A partir de las 18:00 actividades en la Plaza de Patraix- Batucada, Capoeira y juegos populares del mundo para los más peques. Ven a conocer a las 4 ONGs que trabajan con personas refugiadas en Valencia.

Habrá dos exposiciones fotográficas para vistar en Accem y en la Asociación de Vecinos de Patraix sobre personas refugiadas.

¡¡¡No te lo pierdas!!!!

domingo, 15 de mayo de 2016

Las Señoritas Estrechas - El verano ha terminado

A mí, la primera vez que los vi (fue en un Sorrofest), ya me hizo intuir que Las Señoritas Estrechas sería uno de esos grupos al que habría que serguir la pista de cerca. Así que, posteriormente, tenía claro que, en mi casa, camino al trabajo o incluso nadando en la piscina, su maqueta, Conozca a las señoritas Estrechas, haría mover mi cuerpecito rumbero al ritmo de sus canciones. Mas, después de un concierto en el Four Seasons de Castellón (fuimos de propio a verlos junto con los Fast Food), cayó en mis manos un disco que, a pesar de ser un acercamiento más a los sonidos ramoneros, se me antojaba fresco y divertido al mismo tiempo. En seguida me enganchó y, que sonase en mi vinilero o mis auriculares diariamente, me iba haciendo cada vez más adicto a unas Señoritas Estrechas que sólo piensan en divertirse.

Sí, claro que no aportarán nada nuevo, claro que no; pero, hoy su disco sigue pareciéndome un puñado de pildoritas fantásticas que me alegran, que me divierten y que me hacen vibrar. Por eso, que menos que compartir acá, en la mía bitácora, una de esas canciones que me hacen disfrutar.


¡Y es que, encima, los tipos son más majos que pa qué!

domingo, 13 de marzo de 2016

Tóxico, La Colmena y Cráneo de Azúcar


Hoy he terminado de leer la trilogía de Charles Burns compuesta por Tóxico, La Colmena y Cráneo de Azúcar. Fue Marta quien me regaló el último volumen de citada publicación, hecho éste que me "obligó" a hacerme con los dos anteriores. Los tenía guardados en la recámara, esperando el día en el que adentrarme en su lectura y disfrutar de nuevo de los mundos creados por este autor. La idea era leerme un tomo al día; sin embargo, me ha enganchado de tal manera que ha caído un tomo tras otro en apenas unas horas.

Burns nos presenta, de nuevo, una historia que se mueve entre la realidad y lo onírico, para mostrarnos la atormentada mente de su protagonista. Miedo, huida, dolor, negación, se entremezclan en ese mundo de sueños protagonizado por "Nit Nit" (en un claro homenaje a las aventuras de "Tin Tin") y ese mundo real en que vivía y vive Doug. Es la incapacidad para afrontar un suceso de su vida lo que hará que el protagonista nos conduzca a esos mundos putrefactos y oscuros habitados por seres extraños y situaciones enigmáticas. Y para ello, el autor utiliza un estudiado engranaje de interacción espacio-temporal, donde pasado, presente, sueño y realidad se entremezclan para conformar un bucle en el que Doug va a quedar atrapado hasta el final.

Una obra fascinante que, sin lugar a dudas, merece la pena disfrutar.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Feliz 2016


Un vez más, preparamos nuestra felicitación de Año Nuevo. Para esta ocasión, sin olvidarnos de todo lo vivido años anteriores, hemos decidido empapelar un muro que simboliza nuestro Año 2015, un año de consolidación en ésta, nuestra nueva ciudad: Valencia. Y, para ello, lo hemos simbolizado con la acción de pegar imágenes de carteles que, de alguna manera, nos han ayudado a poder disfrutar más de un 2015 totalmente lleno de ilusiones y novedades. Por eso, aún quedan rollos por pegar. Personas, situaciones, momentos, que por espacio no se han podido reflejar.

Ha sido un año en el que las visitas han sido indispensables para no echar de menos tanto a las amistades; en el que nuestros trabajos, y todas esas personas maravillosas que nos hemos encontrado en ellos, nos han permitido seguir adelante; en el que los conciertos (y poder ser un mapache o tomar un café antes de cenar), nos han hecho bailar; en el que los lunes (en mi caso, después de sentirme pixapins en las clases de valencià), siempre somos "gunyaooors"; en el que pedalear (que ha sido un piki, piki y hasta un rato Pro), nos ha llevado a tomar cervezas y almorzar; en el que las salidas (con nuestros pequeños Floro -hasta siempre- y Yuki), nos han recargado las pilas; en el que un trámite, va más allá cuando día a día te diviertes, amas, admiras y no paras  de bailar; en el que...

Y, como no, un año en el que nuestras familias (a pesar del mal que dan, jejeje), siempre ha estado a nuestro lado, ayudando y preocupándose de nuestro caminar.

Gracias por formar parte de nuestro mural.

¡FELIZ 2016!

lunes, 24 de agosto de 2015

Herrera de los Navarros - Vistabella

 
El Sábado era el día planeado para realizar una excursión en algún lugar del planeta. La posibilidad de la lluvia se cernía sobre nuestras cabezas y la indecisión se apoderaba de nosotros como un chiclé se apodera de la suela de una alpargata. Lo único que teníamos claro los cuatro es que había que salir al campo y cumplir con la misión de Madre. La Chirzi Van sería nuestro medio de transporte y las Hoces del Río Huerva nuestro posible destino. Sólo quedaba limar algunos detalles para que Madre no nos diera un tremendo tirón de orejas.

 Punto de partida, junto a la carretera

Partíamos a la una y media pasadas desde un punto cercano a Herrera de los Navarros, justo donde se encuentra la señalización que conduce a Las Hoces del Huerva. Tras un breve ascenso siguiendo las marcas del PR Z-54, pronto encontramos aquella señal de madera que precede al comienzo del descenso por un pequeño sendero que, pasada una media hora, nos llevó hasta una paridera en la que decidimos tomar dirección Vistabella.

¡Ojo! No se pasen esta indicación.

Paridera donde tomar la dirección hacia Vistabella

Tan sólo diez minutos después, llegamos a orillas del río Huerva. La sombra y el hambre (eran las 14:30 horas) fueron determinantes en nuestra decisión de parar allá a comer.

Es la hora de comer. Dónde mejor que al ladito del río

Las nubes nos hacían atisbar que, en cualquier momento, la lluvia podía hacer acto de presencia. Así que, nada más comer, reanudamos la marcha hacia Vistabella, conscientes de que en caso de lluvia podríamos resguardarnos en el bar del pueblo.


Pastores eléctricos en el camino...


 ... y vacas.

De camino, la existencia de "pastores eléctricos" ya nos avisaba de la presencia de vacas por la zona, cerciorada con el sonido de los cencerros cada vez más cercanos. Era el momento preciso para que la "Coordi" utilizase sus poderes para cambiar de color y mostrar que podía mimetizarse sin problemas con algunas de las blanquecinas paredes de Vistabella.


 Vistabella

La suerte estuvo de nuestra parte y llegamos al pueblo sin que cayera una sola gota de agua. Así que, en la terraza del bar, pudimos disfrutar de unas cervezas y refrescos como pequeño refrigerio y avituallamiento en nuestro merecido descanso. Además, pudimos llenar nuestras cantimploras con el agua que un amable señor, de manera totalmente espontánea, nos trajo bien fresquita de su casa.

Paridera que sirve de referencia para tomar el desvío

El regreso a Herrera de los Navarros, en el primer tramo, discurría por el mismo camino que nos había llevado hasta Vistabella. Sin embargo, al llegar a una paridera, tomamos el desvío a la derecha en la dirección que precisamente, en una de sus paredes, indica que no transcurre por allí la PR-Z-54 (aspa cruzada).

 Llegando al final del ascenso...

 Cruzamos el río Huerva y, desde ese punto, comenzamos un rápido ascenso que, una vez superado el collado, nos llevará hasta el punto de partida.

 ... y, casi, casi, llegando al final de la excursión

Montamos en la Chirzi Van y comenzó a llover. La misión había terminado satisfactoriamente y era hora de comunicárselo a Madre. Pisamos el acelerador y, prestos, pusimos rumbo a Daroca.

viernes, 29 de mayo de 2015

Un pasito más...


Ayer, dimos un pasito más. Tal vez un trámite; pero, seguro, consecuencia de unos años de felicidad. Llegó el momento y, descolocados, lo vivimos como algo demasiado rápido, frío y desganado, quizás. Aunque presente, tampoco vino la family; tan sólo estuvieron presentes dos amigos y todo transcurrió en un pispás.

Mas, luego, vino la tarde. Primero, la deliciosa y copiosa comida transmitida con cariño y amabilidad. Después, el cortadito del tiempo, que también puede ser con hielo, momento para seguir con las risas y descansar. Y, finalmente, con nuestros queridos cómplices, ya en casita, el copazo y la música (esa que nunca puede faltar), para bailar y conversar. Y mientras, durante todo el día, la sorpresa y, seguidamente, la alegría no dejaba de sonar.

Y, bueno, ahora tenemos un nuevo librito. Es azul, bilingüe y con un montón de hojas para rellenar... ¡Continuará!

¡Buenos días!