sábado, 23 de enero de 2010

Zaragoza y sus cuidadanos/as

"Uso siempre las papeleras"

Desde hace un tiempo, la ciudad de Zaraguaya contiene unos carteles que, sinceramente, me gustan. Se trata de aquellos que pertenecen a una campaña del Ayuntamiento y que nos incitan a ser cuidadanos/as.

Cuando los vi, me llamaron la atención. Veía gente en plano medio y, debajo, ese juego de palabras que rápidamente asocias: yo soy cuidadano/a. Un ciudadano, tal y como reza la RAE es una "Persona considerada como miembro activo de un Estado, titular de derechos políticos y sometido a sus leyes", pero también un "hombre [o mujer] bueno/a". Al pertenecer a una comunidad, ha de participar en ésta, a través de la acción autorregulada, inclusiva, pacífica y responsable, con el objetivo de optimizar el bienestar público", conformando así la ciudadanía. Así pues, estos hombres y mujeres dejaban el anonimato de la urbe, simple y llanamente, por cuidar la ciudad, es decir, por ser ciudadanos. Pero, el Ayuntamiento, al invertir el orden de las letras, ponía el acento, sobre todo, en esa cualidad de la ciudadanía: el cuidar. Podría decirse que cae en la redundancia, claro que sí, mas considero que simplemente pone el acento en esa cualidad del ciudadano.

"Recojo lo que deja mi perro en la acera"

El día que me dediqué a hacer las fotos (con mi pequeña cámara compacta), para esta entrada, me di cuenta de que, también, una pequeña frase acompañaba a las fotografías. Éstas se centraban en un sólo aspecto, la limpieza. Claro, luego visualicé también los logos de "FCC" y "Zaragoza limpia". Me dio pena que se centrase sólo en ese aspecto, el de mantener limpia la ciudad, el de no mancharla cómo medio de cuidarla. Mi idea de convertirnos en cuidadanos/as la llevaba a otros ámbitos: cuidar no sólo las edificaciones, el mobiliario urbano o los medios de transporte, entre otras cosas, sino también cuidarnos unos/as a otros/as y preocuparnos por el bienestar social de los/as que nos rodean.

No obstante, a pesar de limitar la campaña al ámbito de la limpieza, me sigue agradando.
Me hubiera gustado que fuera más abierta, menos dirigida, más reflexiva; pero, bueno, siempre quedará esta otra frase que engloba más acciones:

"vivimos la ciudad respetándola."

5 comentarios:

Sally dijo...

adoptaremos la palabra CUIDADANO. Espero verla tambien en otras ciudades. Saludos

closada dijo...

Jejejeje, no estaría mal un Mundo lleno de cuidadanos ¿eh?

Besicos cuidadanos

El Baile del Milano (Jesús) dijo...

A mi, mi querido Christian, es que estas campañas "buenistas" no me gustan nada, y con perdón...

Quiero decir, ¿cuánto han costado? me gustaría saber cuál ha sido el presupuesto de adjudicación a la empresa de márquetin y coste de tener la campaña en las marquesinas. Estoy hablando por hablar, pero... ¿20.000 euros? ¿30.000 euros? desde luego no menos.

Creo que hay mejores cosas hoy en día a las que dedicar el cobre hoy en día, problemas hay muuuuhcos y una campaña en los carteles dudo mucho que sirva para mucho...

closada dijo...

Mi querido El Baile del Milano, en eso estoy totalmente de acuerdo con vos. Realmente, hay muchas más vainas en las que gastar el dinero. Y, sí, es un lavado de cara, una campaña que se habrán sacado de "vete a saber tú dónde" para dar muestras al ciudadano de lo muchísimo que se preocupan por nosotros [sonido de atragantamiento acompañado de tos]. ¡Claro que sí!

Pero, por una vez, no quería entrar en eso. Vainas de éstas se hacen a todas horas, gastando dinero público en toda clase de chingaladas que, difícilmente, llegan a tener un mínimo de repercusión y de eficacia.

No obstante, sí que es necesario concienciar a la gente de lo importante que es ser cívico y de mantener las ciudades limpias. Me da coraje cada vez que veo lanzar un plástico, un papel, una lata... a la acera. Por no nombrar las caquitas de perro que no se han recogido (que lo acabo de hacer, jejejeje). Éste, obviamente, no es el método, pero es el que se hace, supongo que por falta de imaginación o vaya usted a saber...

Pero, ya que se ha llevado a cabo, he de reconocer que es de las pocas veces que una campaña de este tipo me gusta, pues es sobria, sencilla y de mensaje claro, al tiempo que hacen importante a la persona sólo por cuidar de su ciudad.

Espero y deseo, por considerar que es totalmente necesaria, una campaña de concienciación vial, educando en la compartición del piso por el que circulamos: los coches no saben por dónde tienen que ir los velocípedos, los velocípedos no saben por dónde tienen que ir ellos mismos, los peatones tampoco saben dónde están sus límites de aceras... ¡Eso sí que es necesario! Pero, por favor, que no sea con cartelitos publicitarios, jejeje.

Un abrazo, quillo

El Baile del Milano (Jesús) dijo...

Pues estamos de acuerdo! Hombre, es muy cierto que hace falta concienciar... y que es un asco. Sin ir más lejos, el domingo me bajé por don Juan de Aragón y a la calle Palafox a intentar jugar a la pelota con mis dos enanos y menudo asco (por cierto, tú vives por ahí, no? mis padres viven en San Vicente de Paúl, y yo me crié en la Magdalena de toda la vida ;-)

Lo que pasa es lo de siempre, uno no sabe nunca si sería mejor que se pusieran a poner multas a lo loco, y que incrementen el presupuesto de limpieza pública a cargo de esas multas. El bolsillo se lo mira la gente, si se hicieran (de verdad) multas para esto, la gente se lo miraría mejor. Y es una pena.

Concienciados... no lo sé, yo creo que sí estamos en general, basta ver con qué ojos miran todos al dueño del perrito que se hace las cacas y no las recoge.

Ahora, te doy la razón en que la campaña es ocurrente y agradable, da una imagan buenista de nuestros gobernantes. Pero luego piensas en Haití o en las Hermanitas de los Pobres, o en los grandes dependientes, o en la gente que espera horas y horas asesoramiento para encontrar trabajo y hay pocos funcionarios atendiéndoles...

En fin, que aunque ese sea un problema importante, con la que está cayendo...

En realidad es el problema de fondo (esto de la campaña publicitaria es lo de menos, los millones que se despilfarran en otros sitios...): no somos conscientes de que estos señores administran NUESTRO dinero, de nuestros impuestos, del sudor de nuestra frente, los de la Edad Media se quejaban del "diezmo" (10%) y en el S.XXI tenemos una horquilla entre el 15 y el 45% de impuestos. No miramos a nuestros gobernantes como si gestionaran una empresa de la que somos accionistas. Otro gallo les cantaría a todos. Colorados, azules o verdes. Diestros y zurdos. Tanto monta, monta tanto Isabel como Fernando.

:-)