domingo, 3 de enero de 2010

SOS ilusión...

Iba ayer a comprar presentes para la mía family. Por la calle, justito en el Coso, por la acera de enfrente unos quillicos empezaron a saludarme. Yo los conocía, los tenía en mi pequeña mente, pero no los ubicaba muy bien: "Serán de El Dado, supongo...".

Después de un ratillo, al salir de un establecimiento, volví a encontrarme con esos quillitos. Esta vez, se volvieron y uno de ellos comenzó a saludarme con gran alegría:

- "Hola, Christian... ¡Mamá! ¡Mamá! Éste es nuestro profesor de SOS Racismo"

Y lo dijo con tanta emoción, con tanta ilusión, que algo se me removió por dentro. Se me acercó la madre, la saludé y les deseé feliz año nuevo a todos. Nos despedimos e inicié mi regreso al hogar con una amplia sonrisa en el rostro y con la ilusión de saber que, al menos, a un pequeño quillico le había gustado pasar esas mañanitas escuchando mis varias majaderías mentales y participando en las actividades que habíamos programado.

4 comentarios:

Don Nadie dijo...

Enternecedor. Ojalá tú te tomaras tan en serio la acentuación como tus pupilos se toman tus lecciones.

¿Con esta entrada pretendes caer bien, hacerte el bueno, aparentar generosidad...?

closada dijo...

Don Nadie, gracias por advertirme por la acentuación. Al escribirlo rápido no me paré a repasar lo redactado, por lo que cometí ese error que ya he ido corrigiendo.

En cuanto a su segunda apreciación, sólo puedo comentarle que está equivocado. A mí no me interesa aparentar nada, ni hacerme el bueno. Me muestro tal como soy y al que le guste, pues bien. Y al que no, pues también. Tan sólo escribo un suceso que me ha pasado y que me ha provocado ilusión y quería compartir ese sentimiento con la gente que pasa por acá a leer mis comentarios.

Un saludo

Aurora dijo...

¡Di que si Christian! Olé tu ser :) Al que le pique que se arrasque.
Un abrazo compinche.

closada dijo...

¡Auroritaaa! Un besote, compi.