miércoles, 6 de junio de 2012

Vacaciones de Verano: Cali (parte II) y Viaje a Armenia


Es la noche de la final del Mundial Sub-20, que se celebra en Colombia, entre Brasil y Portugal. La veremos en casita, así que decidimos hacer una tortilla de patata y pan con tomate. Claro que sí, la final se merece un suculento manjar. Después de la victoria 3 – 2 de Brasil, la noche tendrá nombre de rumba.

Acudimos a un bar de salsa por excelencia: El TinTinDeo. Allá, al observar cómo se meneaba la gente, al principio, nos daba cierto apuro salir a bailar. Por esta razón, habrá que tomar una sabia decisión: ¡El guarito (aguardiente), qué no falte! Después de eso, ya le dimos fuerte al baile. Sobre todo Martha, que se hizo la reina del baile ¡Oh yeah! Como es habitual, acabamos conociendo a tipos bastante peculiares. Éstos serán bautizados, risueñamente, como “los delincuentes”…


21 de Agosto

¡Tremendo cansancio! Nos despertamos con tremendo guayabo (resaca), bien tardecito. Tanto, que tuvimos que cambiar los planes que habíamos trazado el día anterior. Marchamos a almorzar a la Patada de la Mula y, seguidamente, fuimos a la parte alta de Cali, donde está el monumento a Sebastián de Belalcázar, fundador de la ciudad de Cali en 1536. Desde allá, pudimos admirar parte de la ciudad desde este elevado lugar.

Al llegar a casa, nos quedamos dormidos hasta la hora de la comida ¡Qué desastre! Decidimos ir a tomar algo, en concreto unas empanaditas de El Obelisco ubicado en Unicentro, y así dar una vueltecita. Por desgracia, ya lo están cerrando y nos quedamos sin ese manjar de los dioses. Qué se le va a hacer. Habrá que conformarse con un bocadillo de un puestecito cercano.

22 de Agosto: Cali - Armenia


Viaje a Armenia. Menos mal que éste es corto. Son tres horicas de nada, que se nos pasaron en un abrir y cerrar de ojos.

Precio: 22000 COL en Expreso Palmira.

Nada más llegar, almorzamos en la terminal. Martha no se encontraba muy bien, así que decidimos que, en cuanto lleguemos a un hotel, nos dedicaremos a descansar. Pero, claro está, había que encontrar un hotel…

Donde habíamos almorzado, nos ayudan a buscar un sitio económico donde alojarnos. La mujer que nos había atendido, cogió el teléfono y comenzó a llamar a diferentes hoteles. ¡Bien! Habíamos encontrado uno: Hotel Imperial (30000 COL la habitación para dos). Mas, al llegar… ¡Bueno, qué miedito frito! Casi ni nos atrevíamos a bajar del taxi, jajajaja. El taxista, al percatarse, nos aconsejó de otro hotel que se encontraba a la vuelta de la cuadra. Nos salía a 50000 COL, pero no había ni punto de comparación.

Nuestra primera apreciación (que continuará en los días siguientes), es que la población en Armenia da más mal rollete. Se percibe más inseguridad, aunque quizás no la haya tanta como parece. Pero, qué carajo, esa es la percepción.

Es de noche. Queremos descansar para, al día siguiente, no levantarnos muy tarde. Ese es el motivo de que nos decantemos por coger comida para llevar: deliciosas arepas de chocoló y empanadas con limón ¡yuuuuum!

Desgraciadamente, el estado de Martha empeora…

Bonus track en homenaje al TinTinDeo: Fruko y los Tesos: El preso

1 comentario:

Luis Alonso Urrutia dijo...

Muy buena reseña, tengo muchas ganas de conocer Cali.