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sábado, 23 de enero de 2010

Zaragoza y sus cuidadanos/as

"Uso siempre las papeleras"

Desde hace un tiempo, la ciudad de Zaraguaya contiene unos carteles que, sinceramente, me gustan. Se trata de aquellos que pertenecen a una campaña del Ayuntamiento y que nos incitan a ser cuidadanos/as.

Cuando los vi, me llamaron la atención. Veía gente en plano medio y, debajo, ese juego de palabras que rápidamente asocias: yo soy cuidadano/a. Un ciudadano, tal y como reza la RAE es una "Persona considerada como miembro activo de un Estado, titular de derechos políticos y sometido a sus leyes", pero también un "hombre [o mujer] bueno/a". Al pertenecer a una comunidad, ha de participar en ésta, a través de la acción autorregulada, inclusiva, pacífica y responsable, con el objetivo de optimizar el bienestar público", conformando así la ciudadanía. Así pues, estos hombres y mujeres dejaban el anonimato de la urbe, simple y llanamente, por cuidar la ciudad, es decir, por ser ciudadanos. Pero, el Ayuntamiento, al invertir el orden de las letras, ponía el acento, sobre todo, en esa cualidad de la ciudadanía: el cuidar. Podría decirse que cae en la redundancia, claro que sí, mas considero que simplemente pone el acento en esa cualidad del ciudadano.

"Recojo lo que deja mi perro en la acera"

El día que me dediqué a hacer las fotos (con mi pequeña cámara compacta), para esta entrada, me di cuenta de que, también, una pequeña frase acompañaba a las fotografías. Éstas se centraban en un sólo aspecto, la limpieza. Claro, luego visualicé también los logos de "FCC" y "Zaragoza limpia". Me dio pena que se centrase sólo en ese aspecto, el de mantener limpia la ciudad, el de no mancharla cómo medio de cuidarla. Mi idea de convertirnos en cuidadanos/as la llevaba a otros ámbitos: cuidar no sólo las edificaciones, el mobiliario urbano o los medios de transporte, entre otras cosas, sino también cuidarnos unos/as a otros/as y preocuparnos por el bienestar social de los/as que nos rodean.

No obstante, a pesar de limitar la campaña al ámbito de la limpieza, me sigue agradando.
Me hubiera gustado que fuera más abierta, menos dirigida, más reflexiva; pero, bueno, siempre quedará esta otra frase que engloba más acciones:

"vivimos la ciudad respetándola."

viernes, 23 de octubre de 2009

Mamma Mía!

Marchamos el último día de Pilares a presenciar el musical de Mamma mía!, allá en el Palacio de Congresos de Aragón, sito en el recinto de la Expo. Georgina, aquella linda quillita que nos acogió en Barcelona el día del concierto de Gogol Bordello, estaba en uno de los papeles protagonistas: el de la quillica que se va a casar. Y, sinceramente, no me apetecía perdérmelo. Quería verla actuar, bailar, cantar... dentro de ese gran espectáculo que es siempre un musical y, gracias a su cortesía, el poder entrar al recinto me ofrecía esa posibilidad.

La función fue, más o menos, como me esperaba, la verdad: Divertida en su conjunto y con algún momentillo (los menos), quizás algo más lentita en su transcurrir; con algunos diálogos bastante divertidos, que me sorprendieron en algunos momentos por contenido "picantón"; y con una historia que poco a poco iba liando a los personajes en un entramado familiar (padres-hija), que resultaba gracioso. Quizás, la mayor decepción fue por la decepcionante actuación de Nina. No sé si por cansancio, o por desánimo, a pesar de mostrar una innegable potencia de voz, apenas se le entendía en una deficiente vocalización y, además, en los momentos hablados sólo miraba al suelo, como si no tuviese que interactuar ni con el resto de personajes ni con el público.

Para finalizar, como no, mi recomendación, que no puede ser otra que la de animar a que acudan a ver el musical de Mamma Mía! ¡Y si actúa Georgina, todavía más!

Muchas gracias, quillita, por permitirme asistir a esa última función en Zaraguaya.

viernes, 9 de enero de 2009

Nieve



Hoy, nieva en Zaragoza.

Me he comprado un gato chino de la fortuna para ver si me da suerte.

Le he pedido un deseo a la nieve, para ver si se me cumple.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Primera visita a la Expo... aún habrá más

Habíamos decidido, Cuquito y yo, que, después de nuestra nueva aventura pirenaica (que aparecerá en la próxima entrega), acudiríamos a la Expo, puesto que yo me había empeñado en visualizar el concierto que Lumbalú ofertaba en el Balcón de las Músicas.

Al llegar, ya podía intuir que habría cositas que me apasionarían. Tenía más que presente que iba a visitar una exposición de arquitectura (lo que realmente es la Expo, aunque la ignorancia de muchos lo obvie), con lo que estaba preparado para empezar a desubrir nuevos espacios que formarán parte en el futuro en nuestra ciudad, integrándose en ella con mayor o menos acierto.

La primera visión fue la del Pabellón Puente, obra de la arquitecta iraquí Zaha Hadid, ganadora ella del prestigioso Premio Pritzker (sin duda el más importante de arquitectura), todo un lujo para nuestra ciudad.

Pabellón Puente

Seguidamente, por unanimidad, nuestros pasos nos conducirían a la Torre del Agua, obra de Enrique de Teresa, cuyo espacio diáfano y sus rampas ascendentes y descendentes me empezaban a dejar maravillado.

Torre del Agua

Torre del Agua - Interior

Torre del Agua - Interior

Al llegar arriba, las sorprendentes vistas, me daban una nueva imagen de la ciudad. Diferentes arquitecturas, todas ellas modernas, realizadas con avanzadas técnicas, precedían en primer plano a la urbe que tantos y tantos años se mostraba cuasi anclada ante mis ojos.



Vistas desde el mirador de la torre del agua

Una vez terminada nuestra estancia en la Torre del agua, nos dirigimos hacia el Balcón de las Músicas, no sin antes visitar aquellos pabellones en los que no había filas. Caminábamos ante lo que parecía un enorme Centro Comercial, hecho éste que no me gustaba lo más mínimo, pero que, en algunos pabellones, nos ofrecía alguna que otra interesante información.

Ya era la hora y estábamos al ladito de nuestro destino. Empecé a escuchar la música, lo que indicaba que el concierto ya había comenzado. Al llegar, vimos a Olga: "El concierto acaba de comenzar", nos decía. Ante mí, estaba Lumbalú, con su música tradicional colombiana. Sonaba la cumbia, el son palenquero, el merengue colombiano, la tambora... y también sonó el kuisí (gaita colombiana). Todo ello empezó a emocionarme. Recordé a mi familia, su cariño, su calor; recordé sus paisajes (aquellos que pude ver), su gente, su color... y me emocioné, me emocioné mucho. Se me hizo un nudo en la garganta y mis ojos comenzaban a ponerse vidriosos. Estaba, como se dice, a flor de piel.

Lumbalú

Al terminar el concierto, y tras el afectuoso saludo con mi querido javier lópez clemente, apenas sabíamos donde llevar nuestros perdidos cuerpos. Ya teníamos destino: el Pabellón de Suramérica. Y allí probamos el café de Colombia, compramos marcapáginas en Bolivia, vimos objetos de la cultura Moche, escuchamos la dulce voz del tango... y terminamos con Brasil y el biquini realizado a mano.

Con mi cafecito en el Pabellón de Colombia

Por mi parte, ya estaba todo dado. Pero, aún nos quedaba traca, puesto que en el Anfiteatro estaba el concierto Camino a Soria. Cuquito quería ver a Ana Belén y Víctor Manuel, y como a mí no me disgustaba Jaime Urrutia, decidimos quedarnos. Pero, antes, pasamos por China y, como no, me convertí en un pequeño niño al ver ante mí a ese pequeño Panda símbolo de la felicidad. Sí, como estáis imaginando, tengo un nuevo acompañante en casa...

Mi nuevo compinche del alma...

viernes, 15 de agosto de 2008

San Lorenzo...

El Miércoles había decidido que acompañaría a Carmeneta en su visita a la capital oscense. El plan era ir a ver a trokobloko y su samba y, seguidamente, papear algo en el ambiente fiestero para, posteriormente, regresar a Zaraguaya. Apetecía salir de la urbe maña, así que no era mal plan...

Llegamos a las 21.15 aproximadamente, asi que fuimos directamente a la plaza de toros, lugar desde el que salían los trokobloko a las 21.30. De camino, la charanga y los colores verdiblancos ocupaban toda la calzada. Al llegar, no estaba ni el Tato; ahí, no había nadie. ¿Y dónde carajo estarán? "Pues nada, vamos a dar una vuelta y comemos algo. Así vemos el ambientillo..." Por mi parte, un bocata de pechugas con roquefort y una cocacola. Vamos a la Plaza Navarra (lugar donde supuestamente terminaba el grupo de samba), y nos sentamos en un banco para cenar. Allí, conocimos un rumano que no paraba de excusarse y nos hicimos la fotico para el recuerdo.

Después de la cenita, decidimos volver a caminar y... ¡por fin! Oíamos los ritmos de los tambores a lo lejos. Caminamos y llegamos al puntito mismo dónde estaban. Por desgracia, diez segundos y... ¡fin! Pues si que teníamos suerte, sí. Ya sólo nos quedaba dar una minivuelta más y regresar en el súper car de carmeneta. De camino, un heladito y el sonido de los fuegos artificiales. "Vamos a verlos" La intención era buena, mas sólo quedaban los de traca, esos que no suben al cielo y, por tanto, no se ven.

En definitiva: subimos a Huesca para comernos un bocata en la plaza y volver. Y, aunque parezca poquita cosa, lo agustito que estaba y lo bien que me lo pasé hizo que mereciese la pena.

jueves, 17 de julio de 2008

Viaje a Italia: Zaragoza - Roma

Escribo desde Macerata, ciudad donde Daniela ha pasado su ultimo agno y donde se ha licenciado. No se muy bien como carajo comenzar este relato viajero, y menos despues de haberme levantado hoy tras presenciar un extragno suegno. No recuerdo muy bien que acontecia, pero si que, en un momento, sobre la tierra, aparecia escrita con piedras, mientras la arena era arrastrada por el viento, la palabra “CEVIE”. Al despertar, me ha invadido una extragna sensacion y, poco a poco, el dia me ha ido adentrando en un estado de reflexion sobre el pasado, el presente, el significado del suegno, lo que leia y la pelicula que he visto: Frida Khalo. Ahora, con todo eso rondando por mi destartalada cabeza, mi cuerpo me ha conducido a las teclas para comenzar la narracion.

Este viaje, como casi todos, se debia a un impulso, a una casualidad o, como diria Sonia, a una causalidad. Quizas si, quizas hay una causa. Bueno, quizas siempre hay causas y no somos capaces de aceptar que las cosas no ocurren porque si, sino que todas aportan un significado y aprendizaje a nuestra vida, aunque ello, en ocasiones, nos haga sufrir y nos otorgue un duro papel que interpretar en este pequegno e insignificante teatro que es nuestra (o al menos la mia), vida. Pequegno e insignificante porque no somos mas que un minusculo ser dentro de un inmenso Universo; pero, por muy infimos que seamos, al igual que el resto de seres vivos y elementos inertes, imprescindibles para el devenir del Cosmos.

En un momento de la pelicula Trotsky le dice a Frida: estamos solos con nuestro dolor. ìQue razon tiene!

Me encontre con Daniela por el chat de gmail. Mis vacaciones, condicionadas por Pirineos Sur, se iban a extender hasta el dia 27 de Julio. Al segnalarle mi periodo estival ocioso, me comunico que se licenciaba el dia 15 y que le apenaba que yo no pudiera estar en un dia tan importante para ella. “Pero si que voy a estar”, teclee convencido. Esa misma noche, cumplia con la decision que habia tomado: tenia un billete de ida y vuelta a Roma. Ocho dias de estancia en Italia seria una buena manera de pasar parte de mis vacaciones. Compartir con Daniela la defensa de su tesi di laurea ante el tribunal, era una buena manera de estar al lado de mi amiga en un dia tan segnalado. Al hojear la tesi di laurea, comprendi que, sin ser consciente de ello, habia tomado una decision muy acertada. En los ringraziamenti, leia (escrito, ademas, en castellano): “A Christian, porque nunca habria imaginado de encontrar un tio como el! Su sonrisa sigue acompagnandome cada dia y aquel viaje por Teruel ha sido, para mi, un ejemplo de vida extraordinario. La manera en que ha aguantado todas las dificultades ha sido genial. No puedo no darle las gracias y decirle que su koala lo quiere mogollon!” Cuando Daniela se sento ante el tribunal, la profesora la presento indicando que habia estado de erasmus en Zaragoza. Nadie en la sala, excepto sus familiares y amigos, sabia que un pequegno chiflado de Zaragoza estaba ahi, haciendo fotos y animando, aunque solo fuera con su presencia y su sonrisa a aquella quilla italiana que un dia tuvo la suerte de conocer en clase.

Veo la Luna, esta casi llena.

Subi al autobus a las 9 de la magnana del dia catorce. Me esperaban tres horas y media hasta Barcelona para empezar a intuir que, de nuevo, no era solo un viaje fisico sino que, con el paso del tiempo, se convertiria tambien en personal. La parada en Lleida me sorprendia; pero, sirvio para comprender que hay cosas dificiles de cambiar: alli, sentado, estaba David y la constatacion de que es dificil moverme sin encontrarme a alguien conocido, hecho este que se repitio a mi llegada a la Ciudad Condal y la vision de Luis en la estacion de Sants. La casual causalidad volvia a llamar a las puertas de mi controlada demencia al presentarme a Aida, quillita que trabaja en el Boohanoon (bien cerquita del Calaveras) y que, por extragnos movimientos cosmicos, tambien viajaba en avion tan apenas media hora antes que yo.

Un cafe, un descansito en el parque, y para el aeropuerto. Ya alli, sentado y esperando para embarcar, me parecia curioso y genial que nos hubiesemos conocido, puesto que no solo fuimos acompagnados en el tren sino que seguimos juntos en la espera del embarque de alguno de los dos. Fue ella la que primero volo, asi que nos despedimos con un hasta luego y el deseo de pasarlo bien cada uno en su destino. Marche a mi terminal y me sente a anotar algunas de las experiencias vividas hasta ese momento del viaje. Mi vuelo, salia con retraso, tan solo de media hora, asi que yo era incapaz de presagiar las consuencias que ello tendria...

Hablando de mi viaje, Mariachi me dijo que soy muy impulsivo. No tuve mas remedio que afirmar. Si, no puedo evitarlo, soy impulsivo. Me gusta tirarme a la piscina, sentir que el agua forma parte de los elementos que, en ese momento, me hacen sentir bien. Que luego vacian las piscina, pues mala suerte; pero, ese bagno, al menos, lo he disfrutado y no me he quedado con las ganas de tomarlo. El viajar a Italia lo habia decidido al chatear con Daniela y, sin pensarlo, me compre el billete. Que luego no tendria dinero suficiente para pasar el mes... mala suerte. Y asi funciona mi cabeza. Prefiero dejar un trabajo, quedarme en el paro y sufrir sus negativas consecuencias para mi economia, que seguir en el si no estoy a gusto del todo, si siento que una parte de mi vida se esta muriendo por permanecer en la labora y seguir ingresando dinero todos los meses. Las decisiones las tomo en el acto y, si no hacen dagno a nadie, las llevo a cabo. Eso me da alegria, me hace sentir vivo, me hace seguir pensando que no hay nada mas importante en esta vida que sentirte bien contigo mismo. Y si ello conlleva sacrificar supuestas cosas importantes para la sociedad y sistema en que vivimos, pues al carajo con tanta vaina. Sin duda, mi caracter impulsivo esta condicionado por un alto grado de racionalidad, coherencia, reflexion y cordura: “Haz lo que te apetezca en estos momentos, porque es lo que te hace sentir bien”. Yo no se si dentro de un mes seguire vivo, asi que considero que es mejor dejarme llevar por la sensacion de aprovechar la vida, que posponer actos que, quizas, nunca llegue a realizar. Es una cuestion de priorizar, aunque sea a traves de una mente atolondrada como la mia.

jueves, 15 de mayo de 2008

Desfile: Fuerzas armadas de la risa

Ya lo mandé a todos/as y cada uno/a de mis contactos por el "correo eléctrico". Pero, como no lo considero suficiente, pues le doy aquí su espacio. Desde aquí, para toda la Galaxia...
VIERNES 30 MAYO: "El imperio de la OTAN y la mentira humanitaria" (CHARLA-DEBATE con Carlos Taibo, profesor de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid).

SÁBADO 31 MAYO: "La hora de la acción" (CHARLA-DEBATE con la RED EUROPEA CONTRA INSTALACIONES MILITARES) + FIESTA ANTIMILITARISTA.

DOMINGO 1 DE JUNIO: DESFILE PARA-LELOS/AS (Ejército Rebelde de Payasos/as).

martes, 19 de febrero de 2008

Nochevieja alternativa (16 de Febrero de 2008)


Cuando comienza mal el año, no hay nada como intentar cambiar su rumbo. Ya lo hicimos el año pasado, un 13 de Enero que reunió a unos catorce tarados con el deseo de celebrar una nueva Noche Vieja por todo lo alto, con visita a la Plaza de la Seo para tomar las uvas y todo. Para este año no había fecha; pero, sobre todo, para Carmeneta había que cambiar ya el devenir vital del año. Así que, en un pis-pas nos pusimos de acuerdo. La noche del Sábado 16 había sido la elegida. Sólo seríamos cinco, pero íbamos a ovacionar la entrada de año nuevo con la ilusión, la emoción, el entusiasmo, que se merece. ¿Cinco he dicho? No, no, cinco en Zaragoza, porque, en Caspe, cuatro quillitas también celebraban este acontecimiento.

En primer lugar, tocaba elaborar la cena. Como Carmeneta es vegetas, se me ocurrió preparar un menú sin nada de carnessssita. En total tres platos, para cuatro personas cada uno: una ensalada de pasta, una ensalada valenciana (cambiando el hinojo por canónigos), y unos champiñones con salsa de yogur. Todo realmente delicioso, de verdad, no es porque lo preparase yo. Sí, sí, en breves añadiré las recetas y podréis saborear de tan exquisitos manjares. De postre, un bracito gitano que trajeron Cuquito y Carmen.

Al terminar la cena, quedaba una hora para las uvas. El tiempo pasaba tan lento… y nosotros/as empezábamos a llevarnos por la apatía de la espera. Pero, en un momento todo cambió, se produjo un giro de 180º, y la ilusión y emoción empezaron a recorrer nuestros cuerpos. Primero, un mensaje de Mara para felicitarme el nuevo año, acto que nos anuncia que debemos de enviar los mensajes de felicitación de Año Nuevo, obviamente antes de las 12 y así sortear el posible colapso de las líneas. Algunas personas que van contestando… Y, seguidamente, la llamada de las cuatro quillitas caspolinas que, como nosotros, esperaban la entrada al Año Nuevo con su, también, preparada cena. Con esta llamada, todo dio un vuelco. La idea que nos propusieron era fabulosa. Sí, ante nuestros ojos se abría la posibilidad de visualizar, a través del Youtube, el vídeo de las campanadas del 95-96 con Ana Obregón y Ramón García. ¡Freaky es poco!

La conexión, tan deficiente como siempre. Estamos chingados/as del carajo, pensamos, pues no conseguimos que podamos ver el puñetero video. De repente, entre nervios, a alguien se le ocurre una idea: “y si bajamos un archivo de audio con sonido de las campanadas…” Dicho y hecho. Buscamos, encontramos y, entre gritos, tensión y nervios, observamos como la barra que indica la carga del audio se va rellenando. ¡Sí! Lo habíamos conseguido… 11.59: ¡El minuto más largo del año! Expectantes, estamos todos/as atentos a la pantalla. Los nervios se han apoderado de nosotros. Estamos totalmente metidos en esta alternativa celebración. Para nosotros/as, de verdad, iba a dar comienzo un nuevo año.

¡Las doce! Chan… chan… chan… una tras otra, las uvas iban entrando a nuestras bocas. Emocionados, nos abrazamos, nos besamos, nos deseamos un feliz año nuevo. Aprieto el “play” y comienza a sonar la canción elegida…

“Nos comimos una vaca cruda

Y nos parece poco

Si seguimos con esta alegría

Nos vamo’ a volver locos

Matemos al payaso ahora

Arriba de la mesa

Que esta noche no nos puede faltar

Que esta noche no nos puede faltar

Devolvé la bolsa, no nos puede faltar

Devolvele al pueblo. Su generosidad…” *



¡PUM! El champagne empieza a rular. Y brindamos, claro que brindamos…

Gracias, chicos/as por haber celebrado conmigo este nuevo inicio de año. ¡Sois unos/as cracks! Y no sólo a quienes cenaron conmigo, sino también a quienes entendieron, con sus respuestas, que la ilusión nunca debe perderse. Muac

*La Bolsa, de la Bersuit Vergarabat

Más fotos en el Blog de Carmeneta

miércoles, 16 de enero de 2008

Lucho y La Seo de Zaragoza

Hola chamaquitos/as,

Hacía tiempo que no estaba por estos lares. Pero, como podréis comprobar en la imagen, vuelvo con fuerza. De paseo con Pibe, Rodri y Mafe, me encontré este maravilloso cartel que nos anuncia dónde podemos encontrar la Catedral de La Seo, es decir, la Catedral de La Catedral. Curioso ¿no?

¿Cuánto lleva este cartel puesto allí? ¿Quién ha sido el majadero de semejante aberración? De verdad, si esto pertenece al Ayuntamiento ¿no deberían de rectificar? Bueno, mientras contestamos a estas preguntas, yo me iré a visitar la Catedral de El Salvador, conocida también como la Seo de Zaragoza.

Saludos y hasta la próxima.

Lucho

lunes, 15 de octubre de 2007

Héroes del Silencio - La Romareda (10 de Octubre de 2007)


La entradica del concierto

Marché al concierto con la sensación de que ya poco pintaba yo allá. Hacía mucho tiempo que no escuchaba a los Héroes, tanto que Avalancha fue un disco que para mí ya pasaría desapercibido. En mi tierna adolescencia, formé parte de esa extensa ola de seres vestidos de negro que, al asistir a un concierto de Héroes, bailaba, cantaba y coreaba cada una de las canciones que estos chamacos ofrecían desde allá arriba, desde el escenario, a una masa totalmente entregada. En esta ocasión, yo era colorido (la camiseta con los tonos de Colombia abrigaba mi “cuerpesito”), y la gente que me rodeaba también. No había casi gente de negro, con sus melenas y sus pañuelos colgando. Al entrar, no como antaño, pensaba que podría estar en cualquier otro concierto. Síntoma de ello es que bajé hasta la lona azul que cubría el césped, mas no marché a primeras filas, como habría hecho por aquel entonces, a agitar mis melenas, a aporrear a cualquier ser que se uniese al enfebrecido baile al que nos entregábamos. En esta ocasión, nos quedábamos al fondo, donde había más espacio. Así que, con esa extraña sensación de “chico, yo voy para recordar viejos tiempos, pero poco más; no sé, tampoco me los voy a perder…”, me encontraba esperando a que iniciase el evento.

De repente, se apagó la luz y empezó a sonar "Song to the Siren". La llama iluminó mi rostro y la pequeña brasa empezaba a agrandarse ante mi vista. Sentí como esa vieja y conocida introducción empezaba a apoderarse de mi cuerpo y, poco a poco, empezaron a erizarse todos los pelos de mi cuerpo. Estaba emocionado, realmente emocionado y, entonces comprendí que iba a disfrutar de este concierto. Miré a Carmen, a Belén, a Carlos, que permanecían detrás de mí en la oscuridad. Ahora, faltaba saber que canción sería la primera… primeros acordes y me vino The Cult a la cabeza (siempre se comparaba esta pieza con otra de este grupo que tanto me gustaba), y “El estanque” no para de crecer… Y yo cantaba, me sabía la canción enterita, como si la hubiese seguido escuchando durante todos estos años. Agité los brazos, me abracé a Carmen, me dirigí a Belén agitando los brazos e incluso sonreí al recién conocido Carlos, tan sólo para hacerles partícipes de mi alegría. Estaba feliz de estar allí, con ellas, volviendo a presenciar un concierto de Héroes del Silencio, quienes pronto, muy pronto, me llevarían a nadar “Mar adentro” y no poder salir.

Bueno, un intento de que se vea el escenario

Las canciones seguían atrapándome, no se con qué pincheputa orden; pero, ahí, yo seguía con la única opción posible: se baila o se muere. Cantaba, coreaba y bailaba sin descanso hasta alcanzar la máxima felicidad, y es que no encuentro palabras para decirlo, o bueno, quizás sí: prefiero explotar de tanto alcohol, con tu jarabe de “Flor venenosa” y vender a una madre por otra copa. Tan sólo déjame estar un momento a solas…. Sí, sí, esta era mi canción y lo seguía siendo. Ya sólo me quedaba hacer una “Apuesta por el Rock’n’Roll” con Más birras en la mente o poder apreciar que, en la emblemática canción, en sus ojos apagados, hay un eterno castigo. El “Héroe de Leyenda”, pertenece al sueño de un destinoSeguramente, habían sonado ya la maravillosa “La Sirena varada”, también “Bendecida” o, quizás “Nuestros nombres”; incluso, y aunque tampoco sé en que punto sonó, sí fui consciente de que yo ya no puedo dormir con esa lágrimas goteando encima de mí. Y cuántos temas me dejaré…

Tenía que mear. Marchamos al baño Carmencita, Carlos y yo. La coherencia (parecía mentira), estaba en el baño de los chicos: que las quillas meen en él, que para algo hay puertas para las tazas. Nosotros tenemos los urinarios de pared… Había un punto de unión: la rapidez para perderse la mínima parte del concierto. Pero, la desgracia sonaba a los lejos y ya no sabía que hacer, me encontrabaEntre dos Tierras”, allá, en la puerta de los baños, esperando, hasta que salió Carmencita. Veloces, nos dirigimos de nuevo hacia es césped azulado. Bunbury corría de lado a lado del escenario en el momento en que mejor vi el concierto en toda la noche, subido en las escaleras. De nuevo, la lona, de nuevo Belencita y yo que había oído que la noche es toda magia, y que un duende te invita a soñar

Pero ¿Qué carajo hago? Me olvidé de lo maravilloso que era encontrarse en las proyecciones a ciertos demonios orientales, a dioses de la cultura precolombina, a la danzarina Shiva… Al igual que en los monitores, donde también aparecían los Héroes subiendo, bajando, poniéndose a la misma altura. El escenario, sus imágenes, su juego de luces, todo en su conjunto era delicioso visualmente. De ahí que, mi definición del concierto sea la de bonito, sí, bonito. Hasta llegar a ser sublime en belleza cuando empezaba a sonar “La chispa adecuada”, momento en que el Estadio de la Romareda, totalmente a oscuras, empezaba a iluminarse por todos lados. Mecheros y celulares empezaron a formar un pequeño universo estrellado en cuyo centro nos encontrábamos Carmen, Belén, Carlos y yo. ¡Que momento más precioso, de verdad!

La cuenta atrás de “Iberia sumergida” hipnotizaba y la “Avalancha” sonó acompañada por el júbilo del público (hasta yo la canté, jejejeje). Los Héroes nos habían regalado un “Tesoro” con el que teñir de color sangre mis sueños, nos habían enseñado una nueva “Oración”, hasta el punto que comprendí que no tuviera “Malas intenciones”, que yo no quisiera utilizar tus intenciones y, quisiera no pensar más de un segundo en ti.

Llegado a este punto, se que no habré reseñado alguna canción; pero, me da igual porque entre los sentimientos “El mar no cesa”, y lo importante es transmitir, no enumerar. El concierto llegaba a su fin, no sé con qué puñetera canción, y es que Scotty y yo, en ese punto, echamos de menos la “Decadencia”, sí, esa que está prohibida en tu mente y que, quizás, debiera haber cerrado el concierto. Pero, vaya, el escenario quedo mudo, las luces se encendieron y la nostalgia volvía a invadirnos. Tomé el celular y quise compartir la emoción con alguien que sé que estuvo disfrutando, allá en las gradas (o al menos esa era su inicial intención), cantando y coreando y, seguramente, también con los pelos erizados: mi tato. Mas el teléfono no dio señal y me quedé con las ganas. Tenía que expresarle mi satisfacción y decirle, tal y como él había señalado en, Otras Curvaturas que sí, que tenía razón, que: “la banda más grande de España de todos los tiempos es de aquí de Zaragoza, que se enteren algunos mañicos cabezudos que no ven en lo nuestro lo que desde fuera si”.

Carlos, Belén, Carmencita y yo. ¡Se nota la alegría!

Los fuegos artificiales fueron el punto y final. Carmencita, Belén y yo, bajamos con el coche de Carlos a l’Albada. Una cervecita y la despedida. Yo necesitaba bailar. Mis pasos me llevaban al Calaveras; mi mente a la noche vivida y a la satisfacción de con quien había sido compartida. Gracias mis lindas quillas.

Quizás fuera un error. Cúrame esta herida, por favor.

*Canciones (y parte de sus letras), de Héroes del Silencio

Fotografías extraídas del space de Carmeneta

martes, 17 de julio de 2007

Pirineos Sur. Primer fin de semana: Asian Dub Fundation


Las entradas ya no son, por lo general, lo que eran. Esto de la venta por cajeros las ha convertido en feos papelotes. Con lo que se las curraban antes...

Como no, mi viaje para el primer fin de semana a Pirineos Sur, no iba a salir como esperaba. Mi octava edición en este festival iba a ser tan divertida como alocada. Estaba todo planeado desde hace ya un tiempecillo: Cuco y yo partiríamos el Viernes destino Sallent de Gallego nada más salir yo del trabajo. Pero, no, quillicos/as, no podría ser así porque mi compañero de viaje tuvo la mala suerte de chocar contra un jabalí y, claro está, es un gasto extra inesperado que hace replantearte los días estivales. No obstante, pronto surgió la posibilidad de que Jorge me recogiese en Sabiñánigo, Huesca o incluso venir hasta Zaraguaya. Sin embargo, na’ nai de na’ nai, sus cosillas personales le condujeron a otras zonas de la geografía aragonesa: Ayerbe. Ya sólo quedaba una posibilidad: coger yo mi coche y marchar conduciendo hasta Sallent.

La historia de mi coche:

Hace ¿dos años? me daban un trabajo en WALKA realmente bueno. El puesto era mío, así que necesitaba un coche para desplazarme hasta allá. Pues me lo compro ¡qué carajo! Así que, totalmente decidido, empiezo la gestión. Por fin, un Viernes, me acerco al garaje y lo compro. En teoría, empezaba a trabajar el Lunes, así que la compra la había efectuado a última hora. Pues, nada más aparcarlo, recibo una llamada: “No te podemos dar el trabajo”. Me querían contratar, pero, un problema con no sé que beca, que si patatín que si patatán… nada, que no podían contar conmigo. Como ya sabía de sobras que era lo más normal que me pasase algo así, pues me eché unas risas y, desde el principio, saqué el lado cómico a la situación.

La historia de mi gran capacidad para la conducción:

Me saqué el carné en el 2003, creo que para Febrero. Durante el aprendizaje, nunca salí a la carretera. Obviamente, el día del examen, aunque el profesor tenía todo planeado para que a mí me tocase en ciudad, al final tuve que salir a carretera. Y es que el examinador ¡que raro! Se cebó conmigo. Ah, pero no contaba con mi habilidad: aprobado a la primera.

Desde entonces, hasta la compra del mío en 2005, había cogido un coche en dos ocasiones y sin salir de la urbe. Pero, ahí no acaba la cosa, y es que desde que tengo este car, no lo he pillado más que dos o tres veces y sólo por ciudad. Vamos que mi experiencia al volante era más bien escasa.

Pirineos Sur

Jueves. Me encuentro a Tomasín (ya hablaré de él en otro momento), y, al final, quedamos en que se vendrá conmigo como copiloto. Bueno, no he cogido un coche ni pa’ dios (calculo que habré estado al volante unas seis veces en cuatro años), tengo que ir con el mío hasta Sallent, nunca he salido a carretera… pero, que más da, llevo a Tomás de copiloto. Me siento con fuerzas para pillarlo, aunque consciente de que estrellarnos no sería tan raro, jejejeje…

Viernes. Salgo de trabajar y marcho a buscar a Tomás. Estamos de camino y suena mi móvil. Obviamente, yo no lo cojo: para eso están los copilotos. Son Fanny y Arturo que se han quedado en Sabiñánigo. OK, “iremos a recogerlos a la estación”. Este pueblo es criminal, es el pueblo de ir a 10-20 por hora, os lo aseguro. Suben Fanny y Arturo y una quilla que no sé quien es (por lo visto la conocieron en la estación y se había quedado también colgada), y seguimos dirección Sallent. Un par de contratiempos y llegamos ¡Por fin!

Junto al Pantano, están ya Mariachi, Isabel, Adri, Fanidades… Hay que intentar acampar cerquita de ellas. Está chungo, pero lo conseguimos. Las tiendas, las montamos de noche. No se veía ni papa, de veras… Buah, pues todo para adentro y ya organizaré a la mañana siguiente. ¡A disfrutar! Esa noche no íbamos de concierto, así que nos acercamos a la “carpa-dance” del recinto sobre la 1:30. Fila, vaya chasta. Sin querer, nos colamos a mogollón de gente, y entramos bien rapidote. ¡A bailar!

Pierdo a Mariachi y sus compinches. Pero, bueno, como conozco a gente por allá me lo voy pasando guachis de grupo en grupo. De repente, mi vecinita, una quilla relinda con una sonrisa realmente impresionante. Nos vemos y nos damos unos abrazos totalmente efusivos y unos besazos súper amigables. Esta noche ya tengo compinche de juerga y, por todas las barbas de los piratas, que nos lo pasamos de miedo. ¡Buah! Bailamos, nos reímos, papeamos, hablamos... Ahora está claro que ya no vamos a ser vecinos de hola y poco más. Mi primera noche allá me aporta una nueva compinche para toda la Galaxia.

Sábado. Bañito matinal en el Pantano nada más levantarnos. Eso sí que despeja quillos/as. El día, lo pasamos por Sallent. El Sol es brutal, no da un solo respiro. Buf, a mí me deja “essho poorvo”. Veo a ma chèrie Ana un ratito al lado de los chiringos y, también a mi vecino. De nuevo, el embrujo de Pirineos Sur: nos damos un abrazo bien caluroso. Nada, creo que con él tampoco será ya un “hola” y poco más. ¡Me parece genial!

Hoy sí que toca concierto: Asian Dub Fundation. A las diez ya estamos de camino. Se nos ha unido Guillermo, que iba al mismo instituto que fui yo. Él se acuerda de mí. “Qué buena memoria tiene la gente”, pienso. Los teloneros, Cheb i Sabbah están muy, pero que muy, bien. A mí ya me entra el baile en el cuerpo gracias a este grupo.


Vista del escenario de Pirineos Sur. En ese momento, están Cheb i Sabbah

Pero, después, con Asian Dub Fundation, el baile es frenético. ¡Conciertazo de lujo! Bailar a los pies del pantano tiene algo especial, y más si tienes delante a una banda así, que no sólo nos deleitó con su música, sino que, además llevaban un buen rollo del carajo, unas ganas de hacer bailar que, enseguida, transmitieron al público. La conexión fue total, hecho que me parece genial.


Asian Dub Fundation en pleno concierto

De nuevo, pierdo a Mariachi y compinches. Esta vez es porque me quedo rezagado hablando con dos “olivareñas” súper majas. Bueno, pasaré la nuit con ellas… ¡Y que bien que me lo pasé! Como dijimos, menos mal que dejé El Olivar, jajajajaja. Y es que, cuando era socio, apenas hablábamos. Ahora, siempre nos encontramos en todos lados y nos saludamos. Pero después de esa noche de diversión juntos, creo que nos alegraremos aún más de encontrarnos. Y, cuando se marchan a dormir, me quedo con Héctor (ya sólo le quedaba un día en el Ginos) y sus compinches. Más risas, más bailes… sigue la diversión.

El Domingo comienza igual que el Sábado: chapuzón en el Pantano. Pero, algo es diferente: desmontamos las tiendas y, en la mente, ya revolotea la idea de volver. Me encuentro a Yoel (aquel del cumpleaños de Cristina), y lo bajo a Sallent con mi súper bólido. La casualidad vuelve a hacer acto de presencia: Moya. El quillo va a regresar en bus. Pues, no, cambio de planes: se bajará conmigo a Zaraguaya. Y, desde el teléfono de Carlos, una llamada que ya esperaba: el amigo de Keles para quedar conmigo para regresar a la urbe donde habitamos.

Llegamos sanos y salvos, que no es poco…

viernes, 6 de julio de 2007

Cumpleaños y Zaragoza Ciudad (fin de semana total)

Cumpleaños

Bueno, bueno, mi cumpleaños fue genial. Podría decir que comenzó la celebración nada más empezar el Jueves a las 12 de la noche, puesto que no sólo iniciaba mi día cumpleañero, sino que además dejaba el Ginos (era mi último día de camarero descerebrado), y había que darse un homenaje. Gabriel, Chakir y yo nos convertimos en los más crápulas de la noche, jejejeje. Bueno, que Daniela y sus compinches (con quienes nos encontramos a altas horas de la madrugada), tampoco se quedaron atrás…

El despertar no fue nada mal. El Sol derritiendo mi cerebelo, hilando mis ojos, achaparrando mi cuerpo. Mensaje de Bea, de Cuco, llamada de Sergi… Así da gusto empezar el cumpleaños. Llego a casita, la ducha de rigor y… comida en casa de la mía mamma. Daniela ha preparado tiramisú; mi madre, a cambio, paella. Papeo, regalicos y risas, muchas risas. ¡Parece que promete!

He de ir al Ginos a por la ropa y despedirme de mis compañeros/as. Llevo un día tan liado que, en esta ocasión, no puedo marchar a la manifestación. Regalito de Paola y postre improvisado de Alvarito (manzana, caramelo, nata y salsita de frambuesa), con motivo de “mi día especial”. Allí no hay cobertura ¡Merde! Mensaje en el buzón de voz de mi primo, mi tía… ¡Esa pedazo familia que está allá! ¡Ay! La emoción me llena por dentro… Oír sus voces, sentir su cariño, saber que están allí, al otro lado del océano… ¡Brutal! Gracias familia querida.

¡Vir y Belén! Me encuentro a Ana. Runa se ha perdido, hay que buscarla. Doy rulos con la bici, no veo nada. No puede ser, mi cumple no puede acabar así. Hay que encontrar a esta perrilla loca; pero, na’ yo no la veo. He de ir a casa, dejar la bici, coger las cosas para abrir el bar… y mi cabeza pensando en Ana, en la esperada llamada de que ha encontrado a la perra.

Está todo preparado en el Calaveras para que la gente baile ¡Hay que seguir con el festival! La Conchi, María… Bea, Pilar, Laura… Isoide, Paloma… mis compinches del curro…Gonzalo, Pablito… Vero, María, Sarita… ma chèrie Cristina, me acompañan. Creo que la felicidad se me notaba en la cara. Y todavía más cuando aparece Ana y, en sus brazos, esa Runa despistada. ¡Menos mal! Ahora sí que sí ¡Guarito pa’ celebrarlo!

Día de descanso, de recuperación festivalera. Mas la noche vuelve a llamar a mi puerta. Es Viernes y, como no, he de abrir el Calaveritas. Primero, cenita en la Birosta con Vicky, Anika, Isabel, Viky, Paul y [No recuerdo el nombre], a la que se unen Carlos y Pepa. Javi Joven me anuncia que tenemos invitación para el Zaragoza Ciudad. Pues iremos, claro que sí. Seguidamente, vamos al Calaveras a que bailoteen un poco. El homenaje al Fary es obligado… Justo cuando suena el Boogaloo, aparece Javier L., con su sonrisa amable de siempre. ¡Cómo me alegra ver a este quillo, carajo! Le voy a contar el porqué de mis corbatas; pero, hay jaleo y no me da tiempo. Después, la linda Isabel, con sus rizillos, que se acerca a la barra. Después de ese baile, quilla, la luna…

Sábado: Zaragoza Ciudad


Es de mañanita. He madrugado para poner el Calaveritas en orden. De camino a casa, me encuentro con Luisito: ¡Ala, un cafelillo rumbero! La terracita del Entalto no está llena, así que nos sentamos. Al lado nuestro dos quillitas bien majetas que se ríen (como nosotros), de dos perros locos que están destrozando un cartón. – “¿Vosotras sois del norte, no?” – Preguntan de la mesa de al lado –“Sí” – “Ya, se nota porque habláis en noruego…” Jajajaja. ¡Brutal! No sé qué me comenta una de las quillitas, pero nos reímos…

Después de estar un ratillo con el mío pappa, mis brothers, Carmen, Sylvia y súper Diego, marcho para el Príncipe Felipe. Afortunadamente, me encuentro a Ana, que me dice que hay que coger billetito para el autobús. Así que, junto a ella, voy a la ventanilla y después al autobús. De camino, policía haciendo registros. ¡No jodas! Tíos, que es un concierto ¡gonorrea! No sé, no lo veo lógico. Es un festival de Rap, ¡cojone!, no hagáis la chasta, que sólo es un poco de fumeteo y, además, ¡para ir de concierto! Grrrrr.

Zaragoza Ciudad. Allá está Javi joven esperándome. Llego y damos un rulo. Los conciertos se van sucediendo. Huellas de barro suena muy bien. “Me siento rapero”, exclamo como un chalado. Vemos los graffiti, escuchamos ragga donde Davo, hacemos compinches… De repente, atisbo a las quillitas de la mañana, allá, arriba en las gradas. Le cuento la historia matinal a Javi, así que éste, ni corto ni perezoso, se marcha arriba con ellas. Yo, mientras, bailo abajo. Acaba el concierto y el muy pendejo que sigue de palique. Pues habrá que subir… “Hola, noruegas” Jejejeje, esta vaina empieza con risas. A mí, lo de estar sentado como que no me mola. Me levanto y bailo, puesto que no molesto a nadie. Ellas me siguen, y Javi también. Ahí estamos los cuatro, arriba del todo bailando… Ya se sabe, el que no baila muere. Causalidades de la vida (no recuerdo cómo fue la conversación, pero era de conciertos), estas quillas de Vitoria conocen a Ana (sí, la de antes, que es la misma que la de Beenie Man, Bisecas, Panteón Rococó…), quien, por cierto, estaría bailando entre el público en esos momentos. No, si lo de que el mundo es un pañuelo está más que claro… El cabeza de cartel, Wu-Tang Clan ¡brutal!, El Sr. Rojo, muy bueno, al igual que Xhelazz Y, para finalizar (al menos para nosotros dos), Violadores del Verso, que me sorprendieron gratamente. Realmente buenos estos quillos en el escenario, sí, sí...


Domingo, día de recuperación de un fin de semana tan largo y repleto de citas

jueves, 17 de mayo de 2007

La maldicion de la flor dorada


Acabo de salir del cinema: La maldición de la Flor Dorada, de Zhang Yimou. Sí, mis cuates, el mismito director de Hero y La Casa de las Dagas Voladoras. Sin llegar a la calidad de Hero, sí que está por encima de la segunda. Una película llena de color, de pequeños detalles, de una gran belleza visual. Allí tenía, delante de mí, otra conspiración contra el emperador que engancha e, incluso, te pone en tensión. Leí no sé donde que el guión era flojo; bueno, no creo que lo sea tanto, de verdad. Para mí que, ese día, el crítico o no había dormido o se había levantado con el pie izquierdo.

Estaba en casa y, como buen seguidor del “fúrgol”, opté por ir al cine. Cogí mi velocípedo y me senté en la butaca. Nadie a mi izquierda, tampoco a la derecha. En la sala, cuatro gatos (faltaba hasta el de la guitarra), y eso que es día del espectador. Al terminar la película, decidí que hoy era noche para irme a las tres luces. Así que aquí estoy, en medio de ellas, tecleando mi computadora mientras el sueño empieza a apoderarse de mí.

Perdí mi móvil y tuve que coger uno que tenía por casa. Mala vaina esa, quillos/as. En él mensajes que envié hace un año. Hoy busqué entre los documentos del trabajo, perdidos ellos entre cajones, estanterías, la mesa donde trabajo… Y, entre ellos, un calendario. Seguí buscando y aparecieron papeles: unos viajaron conmigo, otros fueron leídos en esta misma estancia.

Leí Iurreta, casualmente donde estuve el Viernes y Sábado. Casualidades de la vida, era una noticia: “Sede del PSOE incendiada en esa pequeña localidad”. Que raro es el mundo.


“X, no puedo vivir en un mundo así. Por eso doy media vuelta. Si no puedo actuar, salvarles, luchar contra la crueldad del mundo, tengo que dar media vuelta y vivir en otro mundo”.

ANAÏS NIN, Diario II (1934 – 1939)

Esta mañana caminé mucho fuera de Zaragoza. Vi un montón de clubs de alterne. Yo ni sabía que existían; es más, ni me hubiera imaginado que allí había tantos. En sus fachadas, los hay de todos los colores: violetas, verdes, blancos (aunque no sea un color), grisáceos… uno seguido de otro. Y yo caminando entre medio. Pero fui más allá, y volví con la sensación de que anduve en vano.

Por la tarde, a parte de dedicarla por completo a mis estudios, realicé un fondo de escritorio de lo más chévere. Y, de repente, me vino a la cabeza lo que tenía que buscar… ¡Y lo encontré! Sí, sí, sí, de estar delante de mí, pasará a estar sobre mí. Pero lo hará con colorido, pues así fue concebido.

Con todos/as ustedes, mientras suena en mi cadena… ¡Panteón Rococó!:

Cuántas veces me mirabas sin ponerte a pensar
Cuántas veces yo soñaba con tu cuerpo acariciar
Cuántas veces tus manos y mis manos fueron cómplices de piel
Cuántas veces nos miramos nos tocamos hasta el amanecer
Y el tiempo pasó y todo cambió
Y el tiempo pasó y todo acabó
Y esta noche va este trago por ti
Esta noche quisiera estuvieras aquí
Cuántas veces te besaba y comenzabas a volar
Qué me dices de esos días, no parábamos de amar
Cuántas cosas se nos fueron de las manos sin pensarlo y sin querer
Y ese tiempo tan bueno que pasamos que jamás podrá volver
Cuántas veces te pedí que te olvidaras de las cosas del ayer
Cuántas veces me pediste respetar tu manera de ser
Cuántas veces nos hemos ofendido y otras tantas gritarnos al oído
Cuántas veces nos hemos enfrentado y el amor se quedo de lado
Y el tiempo pasó y todo cambió
Y el tiempo pasó y todo acabó
Y dejamos pasar nuestros momentos y cansados no hicimos el intento
De salvar lo que juntos construimos los momentos que día con día vivimos
Y fumando aquí muy lejos de ti
Dando tiempo que se me curen las heridas
Y sentado aquí en la estación
La añoranza tuya atada a esta canción
Con tanto tiempo
Desperdiciado
Tantos reproches
Tanto arrebato
Y esta noche, tan sólo esta noche
Y esta noche yo quisiera hoy brindar por ti

Esta tarde compartimos minutos, mas no fue como antes. Que raro es el mundo. Esta tarde compartimos segundos, y es como era antes. Que raro es el mundo. Esta tarde apenas nos vimos, más fue como es siempre. Así es este mundo. Esta noche fui al cinema, Clavell Morenet, qué raro es el mundo. Y ya ves, casualidades de la vida, cuánto se parece a aquella frase escrita a mano que quedó esperando. Primero el papel, después la llamada. Seguido, los pasos, y, previo, la tinta. Detrás, la ilusión de hablar bajo el cielo. Baila reggae, que yo tendré cumbia.

Dulces sueños

miércoles, 2 de mayo de 2007

Viñarock 2007

Después del accidentado viaje a Teruel, esperaba que los astros no me deparasen unas nuevas desventuras durante, al menos, unos días. Mas, otra vez (y como es costumbre), mi esperada premonición se fue al garete. Y es que el Viñarock fue un poco accidentado.

Sábado al mediodía, para ser más concreto las dos de la tarde. Llega Josepo con Bea y me explica el plan: Iremos a Sagunto a recoger a Diego, quien se traslada allá desde Gandía. Bien, bien, la cosa pinta bien. Así que decidimos parar en Cariñena, en Bodegas Morte, para comprar un par de botellas de Toro de Ronda, Crianza de 2001, por tan sólo 1,65 €. Chicos/as, ¡hay que celebrar que vamos hacia Benicassim!



Botellas del vino Toro de Ronda

En el coche, las Ámbar Green (cervezas sin alcohol, para quien no lo sepa), nos van quitando la sed. Creo que vamos bien equipados. Pero, aún faltan más cosas: la comida de ese día, hielos, coca-cola, galletitas, etc. Así que paramos en Teruel, en el Sabeco, y entramos a comprar. Teruel, tan cercano todavía que la historieta nos divierte de lo lindo, sobre todo a Josepo que se parte la caja cada vez que la cuento, tanto que me pide que narre mi accidentado viaje varias veces en estos dos días.


Ambar Green, cervecita sin alcohol para viajar mejor

Empiezan las desavenencias. Diego nos informa de que no llegará a Sagunto hasta las siete de la tarde, así que eso nos hará llegar a Benicassim como pronto a las 7.30. Pues nada, pensamos que será mejor ir a por él a Valencia y así ganar tiempo. ¡Ay, ay, ay! ¡Ingenuos! Nuestra jugada lo único que hace es que el pobre Josepo tenga que conducir más horas: pasamos por Sagunto justo a las siete.

Curioso cartel en Teruel

Benicassim está a reventar. Coches y gente por todos lados. Encontramos un sitio guachis para aparcar y apenas llueve. Parece ser que la suerte se había puesto de nuestra parte. La tienda, la montaremos cuando regresemos de los conciertitos. El recinto ya está cerca y se pone a llover… cada vez más. La entrada, un caos, y no para de llover. Hasta tres puestos de vigilancia tenemos que pasar.

Mi entrada del Viñarock. Quedó destrozadita después del diluvio del Sábado

En el primero de ellos nos cortan la entrada y nos dicen que nos pondrán la pulsera dentro. Pues no, al llegar al tercer control nos comentan que no podemos pasar, que no llevamos pulsera y que la entrada está cortada. Así no se puede pasar… Buf, ya empezamos.



¡Esa pulsera rumbera!

Así que con la lluvia, el caos del gentío y toda la confusión regresamos con el auxiliar de seguridad hasta el primer puesto de vigilancia. Nos reconoce y afirma que fue él quien cortó la entrada. ¡Bien! Ya tenemos pulsera y sólo hemos perdido un porrón de tiempo. Vamos a refugiarnos, estamos calados ¿Refugiarnos? Ah, no, no… está tocando Canteca de Macao. Quedo con mis compinches en unas taquillas que habíamos visualizado en cuanto termine el concierto.

Con la mirada perdía en esos ojos de cuencas vacías,
se me notan las costillas, debo vivir el día a día.

Y tú preocupao por cómo adelgazar,
pensando todo el día en esos kilitos de más.
Siéntate un ratito y ponte a pensar
en cómo viven y mueren los demás.

Pa’ poder vivir debo arriesgarme a morir,
aún me queda la esperanza de poder salir de aquí.

Navegan mis ilusiones en un frío mar añil,
escapar de la pobreza, ¡Por fin, por fin, por fin!

Y si merece la pena ¡ay! cruzar en una patera
que va a naufragar antes de llegar a Gibraltar.
Me asusta la pobreza, vete de aquí.
Nos quitas el trabajo y nos traes de fumar,
educamos a tus hijos pa que roben el pan,
el día de mañana nos vas a gobernar.

Y apaga el televisor y todo vuelve a ser real,
las cosas que has visto se te van a olvidar:
guerras, hambre y precariedad…
¡Calla tu conciencia y déjate llevar!…

Entonces se apagan todas las luces del barrio
y la gente duerme y no piensa
en los que pierden su vida a diario.

Con la mirada perdía en esos ojos de cuencas vacías,
se me notan las costillas, debo vivir el día a día.

Estoy calado hasta las orejas, sigue lloviendo, tengo frío, el suelo está anegado... pero es Canteca de Macao. Y bailo, bailo, bailo, hasta que llega Alternativa libertaria, cuando se cae el pabellón. Es la locura, la danza es embriagadora y estamos todos/as en éxtasis. ¡Y se fue la luz! No podía ser, no podía irse la luz en el concierto que más deseaba ver, y menos en esta canción. Pues sí, pues sí, ahí marchaban parte de mis ilusiones…

No están en las taquillas. Pues les llamo. “Estamos en la zona de comida. En Burguer ¿?, al lado de un autobús verde” Diluvia, no para… Y no los encuentro. Llamo de nuevo. Quedamos en el autobús mismo, pues lo veo delante, entre la masa de gente. Llego, no los veo. Mi móvil no funciona, los botones no rulan. No puede ser, no puede ser, no puede estar pasándome esto a mí. Me llama Diego, mi salvación pienso. Sin embargo, aprieto “responder”, pero no funciona. Veo su número en mi pantalla y la impotencia de no poder hablar con él se me apodera. Y sigue lloviendo… y me meto debajo del chaparrón casi, casi, desesperado. ¡Por fin! Allí están, delante de mí. ¡Es genial!

Hace frío, estamos totalmente mojados. Decisión: Nos vamos a Gandía de marcha y así dormimos en casa de Diego, calentitos. Sí. Hay unanimidad. Vamos hacia el coche. El primer charco, en la zona de la salida del recinto, justo antes de llegar a la pasarela. Tan sólo cubre por encima de los tobillos. Bueno, que más da, ya estamos calados. El segundo, de camino al car. Éste es mejor, casi me llega a las rodillas. Nos secamos, nos cambiamos y nos dirigimos a Gandía.

Diego comenta que es mejor que pasemos por Valencia, que a esas horas no habrá casi tráfico y se gana tiempo. Así que, en lugar de hacer la circunvalación, os adentramos en la capital. Uy, uy, uy… Mestalla tiene luces. ¡Ahí le tempos dado! La hemos chingado pero bien… ha habido partido de fútbol. Vamos, que coincidimos de pleno con la salida del partido del Valencia contra el Recreativo de Huelva. Así que, na’, sólo un poquito de caos y circulación. Hemos vuelto a acertar, no cabe duda, jajajaja.

Alrededores de Mestalla: Habían Jugado Valencia y El Recre

Decidimos que nos merecemos una súper juerga del carajo. Y he de confesar que nos la pegamos: salimos de la discoteca Coco-loco de día, frente a la playa, ya muy pasado el amanecer después de bailar bakala como locos. Antes, estuvimos en el Rockadelic, un bar que me gustó mucho, pero del que quitaron la música demasiado pronto para nuestro gusto. La imagen extraña: Yo tuve que salir en chanclas (no hay nada peor para una discoteca llena de gente y de cristales), y Josepo con botas de montaña ¡Vaya contraste! Diego puede usar calzado normal. Al menos hay uno que, en sus pies, no desentona. Josepo y yo vemos por primera vez los “Pases de Favor”, para entrar gratis en ciertas discotecas. Nos quedamos asombrados por el nombre: ¿Te hacen el favor de que pases? Obviamente, nosotros no pudimos disfrutar de la ventaja de entrar gratis a ningún lado.

Entradas de favor... ¡Por favor!

Nos despertamos tarde, así que, entre que comemos y vamos a la búsqueda de un sitio para comprar chubasqueros, salimos a las cinco pasadas. Ana me ha comentado que se suspendieron los conciertos del Sábado a partir de las once más o menos, así que no nos perdimos nada… Al menos, había presenciado cinco canciones de Canteca de Macao. Algo es algo. Llegamos a Benicassim más tarde que el Sábado y aparcamos en el mismo punto casi. Ya empezamos… está sonando Macaco mientras montamos la tienda. ¡Joder! No llueve, menos mal… ni lloverá en toda la noche. Si lo llegamos a saber no perdemos tiempo buscando los malditos chubasqueros. Pero ya se sabe, es la ley de Murphy: si no los compramos, habría caído de nuevo el diluvio. Da igual. Grito “¡Hoy sí, hoy sí!” Y entramos al recinto. Suena Sociedad Alcoholika, así que vamos directamente a la zona del escenario Matarile. Conciertos, bailes, barro… y llega el turno de Fermín Muguruza. El escenario República bombea, y los ritmos reggae y ska penetran con fiereza en nuestros oídos. Sin duda (si quitamos a Canteca de Macao), el mejor concierto de todos. ¡Butal!

Besos y abrazos con: quillita que no recuerdo su nombre, Alejandra (¡esa quilla linda!), una quillita de clase, Txupez, Vanessa (también de clase), Sandra (mi chica sonriente), una quillita de la escuela que viene a veces al Calaveras, el compinche de Arantxa, la amiga de Raquel y Jesús, Yoel (el quillo compinche de Cristina), otra quillita de clase súper maja (joder lo mío con los nombres no tiene remedio)… así hasta a trece personas. A Josepo y Diego, flipaditos los tenía. Los pipís en la tapia habilitada para ello. Lo más asombroso es que mientras meabas, al lado una quilla se acuclillaba para realizar los mismos menesteres. Sin pudor, sin vergüenza, sin ningún miramiento: no existe diferencia entre quillos y quillas, sólo personas que quieren disfrutar al máximo y no perder nada de tiempo.

El baile en el barro relaja que te cagas. De verdad, como hay que danzar lento, relaja un porrón. Josepo y yo, de vez en cuando, marchamos al barro a bailar. Uno, porque no hay nadie y se está tranquilo; dos, porque relaja y está guachis. Es blandito, pringoso, moja un poco… casi, casi, apetecía caerse, jejejeje.

Ojos de Brujo me aburrieron (con este último disco el directo no es lo suyo, demasiado repetitivo su espectáculo). Pata negra me parecieron geniales. En Reincidentes y Boikot, muy buen ambiente. Skalariak me pareció bestial en directo, una descarga feroz de bailoteo loco. Y, para finalizar, Los Delinqüentes, divertidos como siempre, pero a los cuales acababa de ver hace bien poco en Zaragoza (se puede recordar ese momento de juerga con ellos en el Calaveras y Diablillos). Las 5.30, hemos de marchar a dormir, que hay que madrugar. La tienda nos espera con sus colchoncitos hinchados. ¡Qué descanso! Dormimos como lirones, lo aseguro.

Es Lunes y tengo que currar. Al día siguiente, hoy, comienzo quince días de vacaciones. C’est à dire, tengo que regresar a Zaragoza sólo para trabajar un día, sabiendo que Josepo permanecerá con Diego en Gandía hasta el Miércoles. ¡No me jodas! Mais, c’est la vie, ma vie… No vi a quienes quería: G-5, El Bicho, Macaco, La Troba Kung-Fu, Kalima, presenciar bien Canteca de Macaco, era ya tan sólo una mala vaina. Me lo pasé en grande, disfruté como un enano, bailé como pocos… pero, merde, regresé con la sensación de que me había perdido algo: ver a mis grupos favoritos del festival.

Mis ramoneros, destrozados, quedaron en Benicassim; las zapas de Josepo, también. Y el Sol, el Sol también se quedó allá, pues salía bien hermoso el día que me iba para llegar a Zaragoza debajo de una inmensa lluvia. El móvil, todavía permanece empañado en su interior y alguna tecla persiste en su disfunción.


Mis ramoneros y las zapas de Josepo. Se puede observar el barro (poco se ve la verdad) y las rajas y agujeros... ¡Bestial!


Pues sí, este fue mi Viñarock, una nueva muestra de que tengo una buenísima suerte. En el próximo viaje, más…

Besos