Iba leyendo en el autobús. El asiento de mi lado estaba libre. Cada vez subía más gente y se iba llenando. Finalmente, una quillita se sentó a mí lado. Estaba en la página 256...
- "Perdona... ¿Cuál es el título del libro?"
Levanté la vista, la miré y giré los ojos hacia el libro que llevaba en mis manos. Entorné sus páginas para dejar la portada visible y que pudiera leer el título.
- "Gracias... Lo siento, pero no he podido evitar leer la página en la que estabas y me parecía interesante".
- "Ah. No pasa nada... La verdad es que está muy bien... Fíjate. Yo me iba a comprar otro libro de este autor. Lo había visto por Portugal y me apunté el título. Pero, al llegar a España no lo encontré. En una tienda, vi que tenían este otro, del mismo autor, así que me lo llevé. Y me está gustando mucho. Es muy interesante."
- "Creo que lo voy a buscar y me lo voy a leer. Es que me estaba gustando lo que leía. ¡Uys! Oye, perdona por haberte interrumpido..."
- "Por cierto. ¿Este autobús pasa por El Coso?"
- "Sí. ¿A dónde vas?"
- "Na', por la Magdalena. Sabes lo que pasa, que como voy siempre en bici, no me sé muy bien por donde van algunos buses"
- "Éste, para aquí y, luego, un poco más delante"
- "Encantado de conocerte".
- "Igualmente"
Tomé mis cosas, me cedió el paso y nos despedimos. Descendí del autobús y caminé pensativo. - "Perdón por interrumpirte..." Pensé. - "Ojalá interrumpiese más la gente para hablar de un libro... como si eso fuese interrumpir... con lo guais que está conversar con las personas...". Y así, con mi cabezota ocupada por los pensamientos, fui callejeando hasta llegar a mi destino.
Un placer hablar con vos, quillita
- "Perdona... ¿Cuál es el título del libro?"
Levanté la vista, la miré y giré los ojos hacia el libro que llevaba en mis manos. Entorné sus páginas para dejar la portada visible y que pudiera leer el título.
- "Gracias... Lo siento, pero no he podido evitar leer la página en la que estabas y me parecía interesante".
- "Ah. No pasa nada... La verdad es que está muy bien... Fíjate. Yo me iba a comprar otro libro de este autor. Lo había visto por Portugal y me apunté el título. Pero, al llegar a España no lo encontré. En una tienda, vi que tenían este otro, del mismo autor, así que me lo llevé. Y me está gustando mucho. Es muy interesante."
- "Creo que lo voy a buscar y me lo voy a leer. Es que me estaba gustando lo que leía. ¡Uys! Oye, perdona por haberte interrumpido..."
- "Por cierto. ¿Este autobús pasa por El Coso?"
- "Sí. ¿A dónde vas?"
- "Na', por la Magdalena. Sabes lo que pasa, que como voy siempre en bici, no me sé muy bien por donde van algunos buses"
- "Éste, para aquí y, luego, un poco más delante"
- "Encantado de conocerte".
- "Igualmente"
Tomé mis cosas, me cedió el paso y nos despedimos. Descendí del autobús y caminé pensativo. - "Perdón por interrumpirte..." Pensé. - "Ojalá interrumpiese más la gente para hablar de un libro... como si eso fuese interrumpir... con lo guais que está conversar con las personas...". Y así, con mi cabezota ocupada por los pensamientos, fui callejeando hasta llegar a mi destino.
Un placer hablar con vos, quillita





