martes, 10 de julio de 2007
lunes, 9 de julio de 2007
Escrito en Domingo: Feliz cumpleaños
Día de extrañas sensaciones, de búsqueda, de pensamientos diluidos entre la espuma salvaje de calmadas aguas. Tocaba asumir lo que ayer se exponía definitivamente ante mí: mi vida es un ciclo o, más bien, mi vida es un continuo devenir de diferentes ciclos. Me preguntaron ayer: “Estás muy callado” Y sí, lo estaba. Apenas hablaba, la mirada fija, perdida, recorría las coloridas paredes. Cansancio, decía mi boca; otra vez, que casualidad, apuntaba mi mente. Absorto en mis pensamientos, el tiempo se desvanecía apresuradamente hasta llegar a la hora de las carrozas. Absorto en mis pensamientos disfrutaba el poco tiempo que me quedaba con tan grata compañía. Sentado, extasiado, ciclo y torbellino detonaban mi pecho cansado.
Es curioso lo lejos que estabas y que ahora estés tan cerca. Anoche, una nota que ya ni recuerdo. Anoche, un espacio de rojo embriagado. Anoche, amanece y estás (y más gente), a mi lado. Dos besos, cariño, feliz cumpleaños. Anoche, es de día y tú al otro lado. Anoche, termina y ya he despertado. El cuarto, vacío, y yo ensimismado. Salgo a la calle, bajo la mirada, camino perdido con un rumbo claro. Me alegro, y mi mundo, de haber sido invitado.
Y hoy, como no, los regalos. Uno llevaba “escondido” millones de años. Lo cogí y lo guardé en su sobre cerrado. Sabía, sin duda, que un día, y que no a cualquiera, sería entregado. Estaba esperando el momento adecuado, quizás la persona, quizás un suceso, quizás un instante de mi ciclo ya expuesto. El otro, por mí elaborado. Y salgo a la calle buscando el Sur. Mil gracias, quillitas, os doy mil abrazos.
No llego tan lejos. Belén, en la barra, y yo que me adentro. Así que me quedo, cenamos y hablamos. Las cartas, boca arriba, nos muestran su juego. Por eso, yo apuesto, por más cafelillos, cañitas, o dulces momentos.
Frente a mí, ahora, una servilleta: “Te cambio 1 flor x un trozo pequeño de evasión”. En ella, una flor dibujada…
¡Feliz cumpleaños!
Aventura pirenaica II (Excursión matinal - Ibón de Batisielles - Refugio de Estós)
Itinerario
Pasamos los Ibones de l’Aigüeta de Batisielles, después un pequeño tramo de nieve y llegamos a los pies de Perramó. Empezamos a subir y a “escalar” por las rocas hasta que llega un punto en que veo que Cuco se estira demasiado. Yo, que soy chiquiticuate, creo que no podré ascender, puesto que no llegaré a los puntos de agarre. Así que le digo a Cuco que los pocos metros que quedan los haga el solo. Yo, le esperaré abajo, así quie desciendo y como frutos secos…
Ibones de l’Aigüeta
Volvemos a unirnos. Ahora, hacia
Panorámica cerca del Paso de
Nos encontramos a un grupo de gente que van hacia el refugio de Ángel Orús. Entre ellos una quilla que nos recrimina que acampásemos en el ibón.” ¡Eh, que no hemos acampado, sólo hemos pasado la noche y vamos a desmontar en cuanto lleguemos!” “Ah, bueno, entonces bien”. En la tienda, nada más abrir el avance, una nota:
Leída la nota, el cabreo de Cuco es monumental, jajajaja.
Quitamos la tienda, comidita de Triana, descansito rumbero y para abajo. De nuevo estamos en el Ibón Chico de Batisielles para coger el desvío hacia el Refugio de Estós. El itinerario es bien bonito… ¡Brutal!
Vistas de camino al Refugio
Por fin hemos llegado. Pregunto si hay sitio para dormir. Afortunadamente, lo hay y podemos respirar tranquilos. ¡A la ducha! ¡A la ducha! ¡Buah! ¡Brutal! No puedo describir el inmenso placer de esa ducha con agüita caliente, templada, luego fría… Buf, la relajación en esos momentos es plena. Cenamos bien pronto y vamos a la habitación a leer un rato. Camita, camita, bienvenida seas, jajajaja. Leo y me entra el sueño, así que, una noche más, me echo a dormir antes de las diez. No obstante, tenemos a dos seres que roncan ¡Hiueputas! Uno, de vez en cuando, hacía un sonido tipo león de
No se vayan todavía… que aún hay más
sábado, 7 de julio de 2007
Aventura pirenaica I (Zaragoza - Ibón de Batisielles)
Luego, consigo unas mallas y unos pantalones a precios ínfimos. Más tarde, compramos unos libricos y decidimos comer en Matemáticas. Con la tripilla apaciguada, decidimos mirar si hay alguna película para ver en el cine. Vamos a casa de Cuco y… ¡Cambio de planes! ¿Salimos esa misma madrugada? Vale, nos parece cojonutto, mas el tiempo, ahora, apremia. Yo he de ir a tatuarme todavía, Cuco tiene que comprar carretes y una pila para su nueva cámara de más de treinta años, yo he de cenar con Daniela, pues se marcha para Italia mientras estoy de caminatas… Vamos, que llevamos un buen trajín.
Las ocho y media y estoy preparando la mochila. Mensaje de Ana, que está en el parque. Pues me paso, claro que sí, aunque no tenga hecha ni media bolsa. La maleta (se la regalo a Daniela que no le cabe todo en las suyas), en la parrilla, y a pedalear se ha dicho. Parque Bruil, bien a gustito. Ana me regala una piedra para colgar: “Te dará suerte, ya lo verás” Estoy seguro de que sí, quillita. Muchas gracias. Pereza me da moverme, pero he de ver a Daniela todavía. Cenamos, me graba música, hablamos un ratillo y tengo que irme a terminar la mochila. Nos despedimos con un hasta luego. Espero que te vaya guachis quillita y te comas toda Italia por los pies. Que tiemblen, un koala ha llegado.
Termino la mochila a las doce pasadas, y hemos quedado a las 5.15. Me parece que dormiré poco otra vez…
¡Carretera y manta! Rumbas, patxanka y reggae animan el viaje. Huesca, Barbastro, Graus... van quedando atrás. En Benasque, el pan. Joder, es la panadería más difícil de encontrar de la historia. Ya no queda na’ para nuestro destino: el aparcamiento junto a Borda de Librada.
Nos ponemos las botas, nos preparamos para caminar - “Se me ha olvidado el mechero” – Dice Cuco. Pues sí que empezamos bien, porque a mí se me ha olvidado el frontal. Al final, consigue uno (se lo pide a no sé quien), y podemos iniciar el ascenso.
La subida es empinada y Cuco, que ha comido mal toda la semana (recién operado de la muela del juicio), empieza a no tener fuerzas. Afortunadamente, llegamos al Ibón Chico de Batisielles y podemos tomar un respiro.
Panorámica del Ibón Chico de Batisielles
Seguimos subiendo y a Cuco le da una pájara del carajo, así que se va quedando atrás. Como hay más gente ascendiendo, yo sigo a mi ritmo, porque si no sé que “moriré” en cualquier momento. Así que, china-chana, china-chana, llego hasta nuestro sitio de pernocta: El Ibón Grande de Batisielles. Cuco lo hará al rato ¡Lo hemos logrado! Miramos la hora: nos ha costado menos que el tiempo establecido.
Ibón Grande de Batisielles. Junto a él, excursionistas que había dejado atrás debido a mi ritmo frenético.
Habrá que comer ¿No? Sacamos la comida. La primera sensación: hay poca comida ¿Y dónde carajo están las salchichas? Bueno… No tenemos suficiente comida para pasar estos días. Cuco sugiere pescar unas truchas para cenar. Accedo, pero quillo no quiero verlas sufrir, es superior a mis fuerzas. Al final, tendremos tres truchas para añadir a la cena.
Cuco pescando
Después de comer, pescar, leer, descansar un ratillo, decidimos dar una vuelta para ver que podemos hacer el día siguiente.
Un diablillo anda suelto en Batisielles…
Nos vamos dirección las Agullas de Perramo. Vemos un montón de ibones por todos lados. Además, a lo lejos, un grupillo de corzos.
Corzos
Está avanzada ya la tarde, así que hay que regresar. No tenemos luz (se me olvidó el frontal), por lo que tendremos que cenar pronto y aprovechar la que nos ofrezca
Tapados hasta las orejas. Los mosquitos han mutado y se nos están comiendo vivos.
Llenos de picotazos, con poca cena (aunque suficiente), en nuestras tripas, y con la poca luz que nos queda vamos a la tienda. Allí, protegidos de los mosquitos nos tumbamos en los sacos. El libro por las primeras páginas y cada vez hay menos luz. No sé a que hora, pero no debía de ser muy tarde, me quedo dormido.
Buenas noches
Continuará…
viernes, 6 de julio de 2007
Cumpleaños y Zaragoza Ciudad (fin de semana total)
Cumpleaños
Bueno, bueno, mi cumpleaños fue genial. Podría decir que comenzó la celebración nada más empezar el Jueves a las 12 de la noche, puesto que no sólo iniciaba mi día cumpleañero, sino que además dejaba el Ginos (era mi último día de camarero descerebrado), y había que darse un homenaje. Gabriel, Chakir y yo nos convertimos en los más crápulas de la noche, jejejeje. Bueno, que Daniela y sus compinches (con quienes nos encontramos a altas horas de la madrugada), tampoco se quedaron atrás…
El despertar no fue nada mal. El Sol derritiendo mi cerebelo, hilando mis ojos, achaparrando mi cuerpo. Mensaje de Bea, de Cuco, llamada de Sergi… Así da gusto empezar el cumpleaños. Llego a casita, la ducha de rigor y… comida en casa de la mía mamma. Daniela ha preparado tiramisú; mi madre, a cambio, paella. Papeo, regalicos y risas, muchas risas. ¡Parece que promete!
He de ir al Ginos a por la ropa y despedirme de mis compañeros/as. Llevo un día tan liado que, en esta ocasión, no puedo marchar a la manifestación. Regalito de Paola y postre improvisado de Alvarito (manzana, caramelo, nata y salsita de frambuesa), con motivo de “mi día especial”. Allí no hay cobertura ¡Merde! Mensaje en el buzón de voz de mi primo, mi tía… ¡Esa pedazo familia que está allá! ¡Ay! La emoción me llena por dentro… Oír sus voces, sentir su cariño, saber que están allí, al otro lado del océano… ¡Brutal! Gracias familia querida.
¡Vir y Belén! Me encuentro a Ana. Runa se ha perdido, hay que buscarla. Doy rulos con la bici, no veo nada. No puede ser, mi cumple no puede acabar así. Hay que encontrar a esta perrilla loca; pero, na’ yo no la veo. He de ir a casa, dejar la bici, coger las cosas para abrir el bar… y mi cabeza pensando en Ana, en la esperada llamada de que ha encontrado a la perra.
Está todo preparado en el Calaveras para que la gente baile ¡Hay que seguir con el festival!
Día de descanso, de recuperación festivalera. Mas la noche vuelve a llamar a mi puerta. Es Viernes y, como no, he de abrir el Calaveritas. Primero, cenita en
Sábado: Zaragoza Ciudad
Es de mañanita. He madrugado para poner el Calaveritas en orden. De camino a casa, me encuentro con Luisito: ¡Ala, un cafelillo rumbero! La terracita del Entalto no está llena, así que nos sentamos. Al lado nuestro dos quillitas bien majetas que se ríen (como nosotros), de dos perros locos que están destrozando un cartón. – “¿Vosotras sois del norte, no?” – Preguntan de la mesa de al lado –“Sí” – “Ya, se nota porque habláis en noruego…” Jajajaja. ¡Brutal! No sé qué me comenta una de las quillitas, pero nos reímos…
Después de estar un ratillo con el mío pappa, mis brothers, Carmen, Sylvia y súper Diego, marcho para el Príncipe Felipe. Afortunadamente, me encuentro a Ana, que me dice que hay que coger billetito para el autobús. Así que, junto a ella, voy a la ventanilla y después al autobús. De camino, policía haciendo registros. ¡No jodas! Tíos, que es un concierto ¡gonorrea! No sé, no lo veo lógico. Es un festival de Rap, ¡cojone!, no hagáis la chasta, que sólo es un poco de fumeteo y, además, ¡para ir de concierto! Grrrrr.
Zaragoza Ciudad. Allá está Javi joven esperándome. Llego y damos un rulo. Los conciertos se van sucediendo. Huellas de barro suena muy bien. “Me siento rapero”, exclamo como un chalado. Vemos los graffiti, escuchamos ragga donde Davo, hacemos compinches… De repente, atisbo a las quillitas de la mañana, allá, arriba en las gradas. Le cuento la historia matinal a Javi, así que éste, ni corto ni perezoso, se marcha arriba con ellas. Yo, mientras, bailo abajo. Acaba el concierto y el muy pendejo que sigue de palique. Pues habrá que subir… “Hola, noruegas” Jejejeje, esta vaina empieza con risas. A mí, lo de estar sentado como que no me mola. Me levanto y bailo, puesto que no molesto a nadie. Ellas me siguen, y Javi también. Ahí estamos los cuatro, arriba del todo bailando… Ya se sabe, el que no baila muere. Causalidades de la vida (no recuerdo cómo fue la conversación, pero era de conciertos), estas quillas de Vitoria conocen a Ana (sí, la de antes, que es la misma que la de Beenie Man, Bisecas, Panteón Rococó…), quien, por cierto, estaría bailando entre el público en esos momentos. No, si lo de que el mundo es un pañuelo está más que claro… El cabeza de cartel, Wu-Tang Clan ¡brutal!, El Sr. Rojo, muy bueno, al igual que Xhelazz Y, para finalizar (al menos para nosotros dos), Violadores del Verso, que me sorprendieron gratamente. Realmente buenos estos quillos en el escenario, sí, sí...
Domingo, día de recuperación de un fin de semana tan largo y repleto de citas
martes, 3 de julio de 2007
Me las piro... vampiro
Besos como soles amaneciendo entre las montañas.
lunes, 2 de julio de 2007
Carta a un empresario
Tras hablar, llegamos a un acuerdo por el cual me concedía el paro; pero, decidí que no podía irme de la empresa sin que el supiera como veía a su persona y que no comprendía su comportamiento. La desconfianza hacia ellos crece cuanto más los conozco; pero, la solución no es que trabajador y empresario lleguen a desconfiar mutuamente, sino que se creen lazos que no nos hagan tan diferentes o por lo menos que podamos comprendernos. Utopía… algún día os lo diré.
A la atención de [el empresario]:
Debido a la situación que se produjo el viernes, creo que debo escribir estas palabras.
En un primer lugar, para que el mal entendido no quede en el olvido, ya que me sentí muy dolido. Fue un duro golpe, el cual no me esperaba; pero, me sirvió para darme cuenta que no comparto la vorágine de las empresas.
Ahora, sé que llevar el mando de una empresa conlleva la transformación de la persona, porque estoy seguro que la persona no hace a la empresa, sino que ésta hace a la persona.
Tal vez la empresa sea muy importante, pero creo que más importante es la palabra de la persona, por lo menos para mí.
En segundo lugar, porque me enseñó, en ese pequeño espacio de tiempo, a lo que me voy a enfrentar en un futuro, cosa que le agradezco.
Pocas personas sabrán en su vida lo que para usted es la empresa y lo que para ellos supone el trabajo que realiza.
Es muy difícil llevar adelante ese "barco" en el que todos navegamos. La mejor forma de dirigirlo, nadie lo sabe. La experiencia es una gran fuente de sabiduría y espero que pueda seguir adelante llevando a la empresa a un lugar más alto; pero, quiero compartir una frase con usted que creo que puede ayudar a llevar a mejor puerto las relaciones entre empresario y trabajador.
"Mi táctica es hablarte y escucharte para que juntos construyamos un puentes indestructible".
Mario Benedetti.









