lunes, 28 de mayo de 2007

Madrid: Exposiciones varias, locuras de siempre

Ayer, fui a votar. Me tocaba en la Romareda (aún sigo empadronado allá, no te jode), y había un quillo que conozco (que raro), en la mesa donde debía de ejercer mi derecho. Después de eso, a currar… buf.

Como ya es costumbre en mi ajetreada vida, los planes y yo no estamos muy unidos. Es cierto, hace ya que decidí no planificar las cosas en demasía, porque siempre se truncan (por lo menos en la mía vita), y así no me quedo con cara de breva, jejejeje. Y es que, al comenzar la semana, prácticamente tenía decidido irme a Barcelona a ver a los Abyssinias, un grupo legendario de reggae que tocaba en la Sala Apolo. Sin embargo, una nueva noticia hizo que mi atolondrada cabeza cambiase de destino: Madrid. No podía perderme la inauguración de la exposición de aquellos que están becados en la Casa de Velazquez. Sí, mi querido Javi (además de Greta y otros/as quillos/as que conocí en mi anterior visita), mostraba sus obras, así que este pequeño ser tenía que acompañarle en semejante evento. La intención: salir el Miércoles al medio día para llegar justito a la inauguración y volver el Jueves a las 7 de la tarde para trabajar en el Calaveras.

Tras comprarme dos discos de segunda mano, llegué a la casa de Velázquez. Ya había un montón de gente, así que entré un poco aturdido. Afortunadamente, vi a Carlos quien me indicó que mi compinche estaba por allí rulando. Di una vueltecilla y empecé a encontrarme a esas caras conocidas con las que compartí días de descanso, teatro, fiesta… hasta que di con Javi. Pinchitos, tapitas, vinito… Hola Greta. Oh, ma chèrie Helene! Anda, si también ha venido Marta… Y la camarera, bien maja ella, alimentándonos: “Guapa, más que guapa”. Le digo con simpatía y agrado.

La exposición, pues como suele ser costumbre. Cosas buenas y cosas no tanto, jejejeje. Ya se sabe, que en esto del arte todo es muy subjetivo y, desde mi humilde punto de vista, pues el nivel dejaba un poquito que desear. Pero, bueno, para gustos los colores y yo voy rompiendo unos cuantos rotuladores. Y, seguidamente, la fiesta. Aparece un tal Fernando, amigo de Carlos, que tiene un gusto muy similar al mío: por fin alguien que no es muy afín al cine de Almodóvar ¡Yiiihaaa! Y su opinión de la exposición, muy parecida a la mía. Lo pasamos de muerte, entre risas, críticas cinematográficas, adoraciones a Bergman y ceremoniosas actitudes a la hora de preparar unos cubatas a mis queridos comensales y compañeros de coloquio. Esa noche soy un pequeño sátiro… ¡Pues que así sea!



Calle de Válgame Dios (mi pose, de Salvatrucho)



Santería Milagrosa

Prontito a la cama, que estamos cansados. Amanece, no es muy tarde, así que escuchamos música un rato largo (está lloviendo en Madrid y da pereza salir). Después de comer, miramos la agenda cultural: “Me quedo, quillo, vamos a cambiar el billete para mañana, y así vemos la exposición de Isabel Muñoz”. Dicho y hecho. La vuelta a Zaragoza para el Viernes a las 9 a.m.

Montaje de la exposición

La exposición: una joyita. Retratos de quillos/as pertenecientes a las maras (de marabuntas) de El Salvador: La Mara Salvatrucha y la Mara 18. Las fotos, preciosas, de gran belleza. Sí, si lo piensas bien, dignificar asesinos es bastante heavy; pero, más allá del contexto, lograr un resultado tan maravilloso, es fascinante. Así que disfruto, por fin (desde hacía tiempo no lo lograba), con una exposición de fotografía. No, si cuando digo que el retrato es lo único que me interesa es por algo… Además, aprendo nuevos signos de manos del lenguaje de los Salvatruchos: he podido ampliar mi repertorio.


La mara salvatrucha posando en la cárcel

Tomamos un bocadillo de esos que te preparan en una alimentación: jamón de york con queso ¡Yuuuum! Y, seguidamente, decidimos que marcharemos al Círculo de Bellas Artes, ya que le han seleccionado una fotografía a Greta y es la inauguración. No sé muy bien de qué carajo va el asunto, pero lo patrocina una tal Nuria no sé qué, y se dan unos premios. La cosa es que Javi y yo, con nuestras pintas, entramos como Pedro por su casa y acudimos al evento. Nada más llegar, vemos como disparan un montón de flashes a una quilla y que yo me doy cuenta de que es actriz. Al ladito de ella, Laura Pamplona. Es como en la tele, típico fondo blanco con dibujillos en el que se paran los/as famosos/as para ser fotografiados y rodados por las cámaras. Vamos, que estamos en el típico “sarao” que sale después en Corazón, Corazón, y que piensas que tú nunca estarás allí…



¿Irene Visedo? y el quillo de Al salir de clase

Entramos a la sala de exposiciones. Vemos a García Alix, demacradito el tío. Cuanto famosillo en tan poco tiempo, pienso yo… Y de repente, el quillo que salía en Un paso adelante que hacía de gallego. A mí esto ya empieza a mosquearme, y el calor que hace es horripilante. Vamos hacia la puerta. Más y más flashes: entra Pilar López de Ayala (extremadamente delgada). Seguidamente, el quillo que protagoniza Tapas; luego, Carmen Maura; después, otro tipo de Al salir de clase y una actriz de pelo rizado realmente guapa de alguna serie o película (Irene Visedo, creo); también el que hacía de Quimi en Compañeros, el tipo este que salía en Todos los hombres sois iguales y después en Paraíso (Luis Fernández Alvés), otra actriz… ¿Pero dónde carajo nos hemos metido? Yo no entiendo nada. Menos mal que Javi, Helene, Clot (que casi no le dejan entrar porque había que estar apuntado en no sé que lista VIP) y yo estamos juntos en esto, que si no a mí me da algo. Es curioso que una inauguración se convierta en un simple acto social. De hecho, casi toda esta panda de actores y actrices no se dirigen a mirar las obras. Se quedan en la cercanía de la puerta hablando y poco más. Lamentable, pero bueno…

De las obras poco que contar. Fotografías correctas que apenas dicen nada. Eso sí, vaya pedazo de objetivos deben de tener estos fotógrafos/as ¡Yo también quiero! Jajajaja El primer premio, pues bastante flojo; el segundo, irrisorio; había una mención de honor que era para morirse… Vamos que había obras mucho más destacables que tan sólo habían sido expuestas; otras, que habían sido expuestas y eran pura basurilla; y las ganadoras, que, en mi opinión, no se merecían esos galardones.

Los cuatro compis de exposición decidimos irnos a tomar algo. Desde arriba, visualizamos la pedazo de cena que se ha preparado. No se entera, pero vemos a Greta y la fotografiamos.

Greta en la cena (aunque no se distinga na' de na')

De camino a nuestro bar de tapeo, Cristina Rosenvirge (o como se escriba), al ladito de unos árboles de mentirijilla. Croquetas y tortilla española sacian nuestro apetito. Clot se tiene que ir, así que Javi, Helene y yo nos vamos a jugar al Tabú. Jajajaja, es brutal este juego. Nos lo pasamos en grande adivinando palabras mientras los mojitos refrescaban nuestras gargantas. Gracias por el mechero, quillita, ¡es una auténtica bomba!

Árboles falsos (son rechulos y coloridos)

Momento glorioso en La Vaca Austera: Un tipo pinchando Los Saicos:

¡echemos abajo la estación de tren!

demoler, demoler, demoler, demoler

¡echemos abajo la estación de tren!

Nos gusta volar estaciones de tren

¡Brutal! Escuchar esto en un bar era demasiado… Los Saicos, ese grupo peruano de los años 60 llevaba un rock’n’roll garajero súper guarro en la sangre, y a mí me hacía bailar y cantar a destajo. Obviamente, me acerqué al DJ y le di las gracias por darme el privilegio de vivir ese momento. Seguidamente, más garaje, más baile guitarrero en nuestros cuerpos, hasta que se encienden las luces y termina la musique.

Cuando cierran, al Barco, un bar de música bastante ecléctica, desde el funky, pasando por el rock, hasta el dance o el rap. ¡Aquí vale todo! Hablamos con una pareja en la puerta. Entramos y los tres estamos dispuestos a darlo todo en el baile y… como decían en el 1, 2, 3 ¡Hasta aquí puedo contar! ¡Ay, que bien! Siempre me había apetecido terminar así, jajajajaja. Si es que, mi homenajes y yo… Bueno, y que recordar mi maltrecho cuerpo de Viernes en el autobús de regreso y en el trabajo no me hace mucha ilusión que digamos, jejejeje.

¡Madrid fue brutal!

miércoles, 23 de mayo de 2007

Son cositas de la vie...

Ejemplo de cómo funciona ma vie en este mundo:

Hoy he de comprar un billete de ida y vuelta para Madrid. También he de pasar por la escuela a devolver unos apuntes que me dejó María. Asimismo, he quedado con ma chèrie Isabel a las 10 de la mañanita para pulir un trabajo que entregamos hoy... ¡Día liado! Mas, sé que con mi velocípedo realizaré todo en un pispajo... ¡Ingenuo de mí!

Me despierto: Está lloviendo. Merde! No podré coger la bici, así que dependo de los autobuses. Justo hace dos días me dijeron que los billetes y autobuses para los Madriles se cogen ya en la Estación Central de Autobuses. No sé ni que puñetero autobús he de tomar, así que decido que iré en taxi. Mala opción ¡Atasco!

Llego y, obviamente, no se han trasladado allá todavía. ¡Pero que vaina es esta! Buf... no voy a llegar a las 10. ¡Taxi! Estoy dentro de él, sentadito yo y ¡Cuidao con la culebra, que muerde los pies! Es Isabel, que no puede quedar a esa hora. Ya me llamará cuando pueda. No si lo mío... que impotente me sentía en ese maldito car. Diez euros y pico en taxis para na'

Isabelita, ya verás como no es nada. Yo al menos deposito todas mis energías en ello. Estas cosas siempre suelen hacerlas, por si acaso ¡Animo, chamaquita!

Después de comprar el billete en la estación de toda la vida, a por el 38. Vamos, casi el rato que me quedo en la parada esperándolo. Llego a la escuela: son las 10 pasadas, así que Vero (compi de María), estará ya en clase. Entro, me da igual que esté la Profi, que me vea, que incluso si quiere hasta que me salude, yo no me voy a quedar. Entrego los apuntes y… ¡María en la cafetería!

Pues así funciona mi mundo, entre la yuca y la palma.

Besos

lunes, 21 de mayo de 2007

Concierto de La Pulquería

Pulque: Bebida alcohólica, blanca y espesa del altiplano de México que se obtiene haciendo fermentar el agua miel o jugo extraído del maguey con el acocote.


Entrada del concierto: La Pulquería, Sala Oasis a las 21.30 h


La sala oasis, como siempre, con un calor insoportable. El concierto esta anunciado para las 21.30. En esta ocasión vamos solos Mariachi y yo, aunque sabemos que irá Txupez y lo veremos por allá. Las diez pasadas y el público que se impacienta. Primeros chillidos y silbidos: Ya es hora de que salgan… Y así lo hacen, con contundencia. Sin embargo, el sonido es lamentable, al menos en la segunda fila y bien centraditos. Una penica, quillos/as.

Estoy cansado, pero me da igual. A cada canción bailo. Al momento, el cansancio ya no lo noto. El baile bestial se ha apoderado de parte de la sala, aunque a ratos parece que tanto movimiento espasmódico deja a la gente parada para retomar aliento. No es mi caso, yo ya no puedo parar…



Foto realizada durante la primera o segunda canción. Así puedo olvidarme ya del móvil y su función informativa del Blog.


Y llegó la locura… El día de los muertos reventó al respetable:

No hay razones por las que la abandoné.
Hay razones por las que no la olvidé.
Y cantar con su voz para no decir adiós.
Y cantar… y cantar mil canciones

Y los muy pinche putas lo sabían. Hay canciones que mueven hasta al ser más parado du monde. Y nosotros allí ya éramos Calaveras y diablitos:

Las tumbas son para los muertos,
las flores para sentirse bien.
La vida es para gozarla.
La vida es para vivirla mejor.
Calaveras y diablitos invaden mi corazón
No quiero morir sin antes haber amado
pero tampoco quiero morir de amor.
Calaveras y diablitos invaden mi corazón.


¿Como no íbamos a enloquecer con esta adaptación de la canción de los Fabulosos Cadillacs? Rotunda, mucho más acelerada, y con esa estupenda letra que de Jueves a Sábado suena de madrugada para despedir a aquellos/as que pasaron unas horas entre las cuatro paredes de mi tugurio favorito, los saltos marcaban el compás del aforo.



La Pulquería en algún momento del concierto.


Mas, antes de finalizar, antes de que cerrasen ofreciéndonos de nuevo El día de los muertos, quedaba una canción que suena En cada rincón:

Me duermo en cada rincón.
Es una agradable sensación ahora que voy a morir.
Ay corazón, corazón.
Tengo una cosa que decir.
La vida es como una prisión y esta llave es mi salvación:
Ya es la hora de partir.

La otra orilla me espera
Con los crisantemos que traerás,
Cántame noches enteras a este lado del mar.

Me duermo en cada rincón.
Ya queda poco por vivir.
Por techo la Luna y el Sol,
cuando quieras vienes por mí.
La solución no es huir.
Oigo una sombra venir.
Ay corazón, corazón.
Ya estoy dejando de sentir,
Me duermo en cada rincón.
Estaré abajo ardiendo amor.
Quiero morir junto a ti.
En el cielo no hay nada.
No me queman las llamas.
Estoy tan lejos de ti para no oírte llorar.
Antes de ser calavera aprovecha de mí lo mejor.
Es el tiempo que nos queda en cada rincón.
Ay corazón, corazón.

Después de dos conciertos y la labora del Jueves, mis piernas son auténticas tuberías de deteriorada fachada. Me duelen a cada movimiento que hago. Serán las agujetas, las patadas o el simple cansancio acumulado, pero da igual, hay que abrir el Calaveras. “Hola Vanesa” Y esta vez hay un beso lleno de cariño, tan sólo por habernos conocido. Y, como no, el Sábado, después del Ginos, más de lo mismo. Pero, el Sábado fue distinto…

La Conchi, malita ella, que se va a casa. En su lugar, la Mariachi, que se une a la alocada plantilla del Calaveras (lo pasamos guachis currando ¿eh?). Una quillita, celebrando el cumpleaños, y como está bien guapa, pues se lo digo: “Estás muy guapa hoy” “Gracias”, contesta ruborizada. Chica, las cosas como son ¿no? Es la costumbre de, si te apetece, decir lo que piensas, sin ninguna intención más allá de una conversación y una sonrisa. Han venido Sonia y Susana, pero casi no les puedo hacer caso. Es el peor momento, una auténtica marea de seres sedientos…. Por la barra, un quillo que me detiene, me pide y, de repente, me dice: “Yo estuve contigo, con Raúl Langa… en el concierto de Iggy Pop, allí en la Plaza de toros.” “No jodas, que bueno, pedazo de concierto…” He de cambiar la música.

El concierto de Iggy Pop fue allá, por el 94 (pero no estoy seguro del año), en la Plaza de toros de Zaragoza. El artista invitado, Barri Baix (o algo así), malos del carajo. Recuerdo que hicieron una versión de The End de The Doors realmente lamentable. Vamos, que tardamos en reconocerla cinco minutos o más. De verdad, no le hacía caso ni dios… Pero luego salió la iguana al escenario y fue brutal. Nos llamaban “La Peña de la greña”, y habíamos acudido casi al completo a presenciar semejante acontecimiento. Al día siguiente, en el instituto, estábamos todos molidos. Yo me tuve que duchar dos veces para quitarme casi toda la arena que llevaba por el cuerpo y, sobre todo, por el pelo. ¡Fue un señor concierto!




Entrada del concierto de Iggy Pop en la Plaza de Toros de Zaragoza


También pasan a saludarme Virginia y Cuco, pero estoy liadillo ¡Que júbilo ver por aquí a mis quillitos/as! Y llega Sarita, una chicuelilla de clase la mar de maja, de esas que les coges fácilmente cariño, así que me alegro un montón. Está guachis porque me espera, junto con sus compinches, para irnos a tomar algo cuando cierre. Lo malo es que había demasiada gente… ¡A dormir!

Ruedan las horas en el bar,
se empaña la vista como el cristal

cada vez que intento volver la mirada hacia atrás.

viernes, 18 de mayo de 2007

La Troba Kung-Fu nos lleva a Sant Joan...

La entradita del concierto
Ayer, concierto de La Troba Kung-Fu. La verdad es que la emoción iba invadiendo mi cuerpo a medida que se acercaba la hora. En el London, mientras comía mi bocadillo para llenarme de energía, las ganas de bailar ya se iban apoderando de mí. Allí estábamos Conchi, María, Adriana y yo, con las patatitas, ensaladas, pechuguitas y cervezas. Allá estaban, en la puerta esperando, Jorge, María y Ana, compañeros de rumbeo para la Sala Reset. Conozco a mucha gente que está allí, no paro de saludar. Todos/as tenemos ganas de que empiece…

Y allí están, Joan Garriga, “Muñeco”, “Muchacho”, Flor, Marià, Pep, con cara de cansados encima del escenario. Y con las primeras notas, empieza el baile. Sé que Javier L. estará disfrutando por algún lado de la sala, sé que tecleará la crónica en algún lugar de la Galaxia. Con la primera canción, a nuestro pequeño grupete, ya nos han atrapado. Sonreímos, cantamos, danzamos, sobre todo, danzamos. Las rumbas, el son (que es una pura maldición), el bolero y las cumbias nos hacen bailar sin descanso. Nosotros, entregados desde el principio. Mas, poco a poco, se van ganando al público, animan, se acercan, incitan al bailoteo… y se acerca Txupez: “Aquí me lo paso mejor”. Buf, creo que mi cara de alegría y satisfacción debía de reflejar claramente cómo lo estaba disfrutando. El ritmo sabrosón era descargado felizmente por esta tremenda Troba que, en su dulce caminar, nos llevaba hasta Sant Joan…


Dicen que la cumbia es roja
Porque bombea sangre en su andar
Dicen que la cumbia es negra
Porque viene del fondo del mar
Dicen que es peligrosa
Porque viaja y no mira atrás
Dicen que la cumbia quema
Que lanza fuego en su respirar

Infierno de rojo y negro
Foguera de Sant Joan
Quémame mi mal trago
Guárdame de todo mal!!!

Y cierto que la cumbia quema
Porque calienta sólo al bailar
Y que ella es muy peligrosa
Si tú no sabes aterrizar
Negra llamada de su tambor
Y que se vistió de rojo
Porque el indio sangró color

Infierno de rojo y negro
Foguera de Sant Joan
Quémame mi mal trago
Guárdame de todo mal!!!

I jo la faig catalana
Perquè la canto mirant el foc
Mira com balla la flama
I com crema nostra cançó
Infierno que suda y quema
Hoguera de vanidad
Si pica y quema es cura
No te mientas pa escapar

Infierno de rojo y negro
Foguera de Sant Joan
Quémame mi mal trago
Guárdame de todo mal!!!

Cumbia, cumbia, cumbia!!! Cantaba Dusminguet. Cumbia ayer que me desmontaba, que me retrotraía a la hoguera y las esperanzas puestas en ella. Hay quien no confiaba en ella, mas no sabía que esa noche transforma la realidad cotidiana.

La Troba Kung-Fu en plena actuación

Pronto llegaría a su fin. “Muñeco”, entre planchas de pulioretano se fue a navegar, y nosotros sabíamos que pronto iba a acabar…

Adéu, clavell morenet!
Adéu, estrella del dia!
I ara, que ne sóc grandet,

M’he posat a mala vida

jueves, 17 de mayo de 2007

La maldicion de la flor dorada


Acabo de salir del cinema: La maldición de la Flor Dorada, de Zhang Yimou. Sí, mis cuates, el mismito director de Hero y La Casa de las Dagas Voladoras. Sin llegar a la calidad de Hero, sí que está por encima de la segunda. Una película llena de color, de pequeños detalles, de una gran belleza visual. Allí tenía, delante de mí, otra conspiración contra el emperador que engancha e, incluso, te pone en tensión. Leí no sé donde que el guión era flojo; bueno, no creo que lo sea tanto, de verdad. Para mí que, ese día, el crítico o no había dormido o se había levantado con el pie izquierdo.

Estaba en casa y, como buen seguidor del “fúrgol”, opté por ir al cine. Cogí mi velocípedo y me senté en la butaca. Nadie a mi izquierda, tampoco a la derecha. En la sala, cuatro gatos (faltaba hasta el de la guitarra), y eso que es día del espectador. Al terminar la película, decidí que hoy era noche para irme a las tres luces. Así que aquí estoy, en medio de ellas, tecleando mi computadora mientras el sueño empieza a apoderarse de mí.

Perdí mi móvil y tuve que coger uno que tenía por casa. Mala vaina esa, quillos/as. En él mensajes que envié hace un año. Hoy busqué entre los documentos del trabajo, perdidos ellos entre cajones, estanterías, la mesa donde trabajo… Y, entre ellos, un calendario. Seguí buscando y aparecieron papeles: unos viajaron conmigo, otros fueron leídos en esta misma estancia.

Leí Iurreta, casualmente donde estuve el Viernes y Sábado. Casualidades de la vida, era una noticia: “Sede del PSOE incendiada en esa pequeña localidad”. Que raro es el mundo.


“X, no puedo vivir en un mundo así. Por eso doy media vuelta. Si no puedo actuar, salvarles, luchar contra la crueldad del mundo, tengo que dar media vuelta y vivir en otro mundo”.

ANAÏS NIN, Diario II (1934 – 1939)

Esta mañana caminé mucho fuera de Zaragoza. Vi un montón de clubs de alterne. Yo ni sabía que existían; es más, ni me hubiera imaginado que allí había tantos. En sus fachadas, los hay de todos los colores: violetas, verdes, blancos (aunque no sea un color), grisáceos… uno seguido de otro. Y yo caminando entre medio. Pero fui más allá, y volví con la sensación de que anduve en vano.

Por la tarde, a parte de dedicarla por completo a mis estudios, realicé un fondo de escritorio de lo más chévere. Y, de repente, me vino a la cabeza lo que tenía que buscar… ¡Y lo encontré! Sí, sí, sí, de estar delante de mí, pasará a estar sobre mí. Pero lo hará con colorido, pues así fue concebido.

Con todos/as ustedes, mientras suena en mi cadena… ¡Panteón Rococó!:

Cuántas veces me mirabas sin ponerte a pensar
Cuántas veces yo soñaba con tu cuerpo acariciar
Cuántas veces tus manos y mis manos fueron cómplices de piel
Cuántas veces nos miramos nos tocamos hasta el amanecer
Y el tiempo pasó y todo cambió
Y el tiempo pasó y todo acabó
Y esta noche va este trago por ti
Esta noche quisiera estuvieras aquí
Cuántas veces te besaba y comenzabas a volar
Qué me dices de esos días, no parábamos de amar
Cuántas cosas se nos fueron de las manos sin pensarlo y sin querer
Y ese tiempo tan bueno que pasamos que jamás podrá volver
Cuántas veces te pedí que te olvidaras de las cosas del ayer
Cuántas veces me pediste respetar tu manera de ser
Cuántas veces nos hemos ofendido y otras tantas gritarnos al oído
Cuántas veces nos hemos enfrentado y el amor se quedo de lado
Y el tiempo pasó y todo cambió
Y el tiempo pasó y todo acabó
Y dejamos pasar nuestros momentos y cansados no hicimos el intento
De salvar lo que juntos construimos los momentos que día con día vivimos
Y fumando aquí muy lejos de ti
Dando tiempo que se me curen las heridas
Y sentado aquí en la estación
La añoranza tuya atada a esta canción
Con tanto tiempo
Desperdiciado
Tantos reproches
Tanto arrebato
Y esta noche, tan sólo esta noche
Y esta noche yo quisiera hoy brindar por ti

Esta tarde compartimos minutos, mas no fue como antes. Que raro es el mundo. Esta tarde compartimos segundos, y es como era antes. Que raro es el mundo. Esta tarde apenas nos vimos, más fue como es siempre. Así es este mundo. Esta noche fui al cinema, Clavell Morenet, qué raro es el mundo. Y ya ves, casualidades de la vida, cuánto se parece a aquella frase escrita a mano que quedó esperando. Primero el papel, después la llamada. Seguido, los pasos, y, previo, la tinta. Detrás, la ilusión de hablar bajo el cielo. Baila reggae, que yo tendré cumbia.

Dulces sueños

miércoles, 16 de mayo de 2007

Cita

"Lo que conduce a la soledad es nuestra incapacidad para compartir nuestros sueños".

ANAÏS NIN, Ser mujer (In favor of the sensitive man and other essays)

martes, 15 de mayo de 2007

Cerradura - Beenie Man - Lila Downs

Una vez más, mis andanzas comienzan a ser redactadas desde el Jueves. Y, como no, los sucesos se desarrollan apresuradamente, como si cada uno quisiera atropellar al anterior, aniquilarlo, en una tortuosa cadencia de acontecimientos.

Mi relato comienza en el autobús hacia Huesca. Al final, decidí hacer caso a mis quillitas de clase y marché a La Cerradura. Detrás de mí, un quillito que chillaba como si le fuese la vida en ello empezaba a enervar mi santa paciencia. Afortunadamente, la capital oscense está cerca y el aire de la ciudad aliviaba mi existencia. La fiesta, en el local de Sara. Unos duros, unos juegos y unas risas nos preparaban para asistir al recinto cerrado pasado el Sabeco. La noche, entre bailes, risas e historietas varias, iba transcurriendo con la satisfacción de estar disfrutando de lo lindo la compañía de los/as quillitos/as de mi clase. Gracias a todos/as por darme una noche tan genial, de verdad. Así hasta que termina la música. Nos despedimos y María, Vero y yo nos vamos a almorzar: Alegría, dénos de comer…

¿Qué hora será? Abro el bolso, introduzco la mano… ¡El móvil no está! Cómo soy el hombre tranquilo, no decido nada. Vero, buena consejera en estos menesteres, llama a “Orange porque sí” y bloquea las llamadas de mi móvil. Situación: No tengo móvil y a las cuatro de la tarde marcho a Bilbao. ¡Mal plan! Joder, no tengo el número de Patricia y sin el mío no podemos localizarnos si pasa algún contratiempo ¿inesperado? Vero tiene la solución: Cuando llegues a Zaragoza, las tiendas ya están abiertas, así que puedes duplicar la tarjeta…

Zaragoza. Dicho y hecho. Después de saludar a Ana y María, al establecimiento de Orange. El duplicado gratis. Mi hogar, cerquita. Llego y a dormir. Me despierto y Asun está por casa. “Christian, que han llamado unos chicos a Conchi para devolverte el móvil. Mira que es raro encontrar gente así de honrada…” No podía ser, la conjugación vital no podía ponerme la miel en los labios para, al segundo, arrebatármela de un manotazo. Con la tarjeta duplicada, obviamente, ya no podía ponerme en contacto con ellos. A esto le llamo yo tener suerte, jejejejé.

Duermo prácticamente todo el viaje hasta Bilbo. Allá me espera mi querida Patry, con su nuevo aspecto. ¡Estás igual de guapa, quilla! Relajación, disfrute, paseíllos rumberos por Iurreta, por Durango… Una tarde y una mañanita que me encantan. Y después de comer, a Bilbao. Allá tienen que llegar Jorge, María, Luna y Ana. Mi opción: “quedamos en la Estación de autobuses”. Su propuesta: “No, mejor en el Ayuntamiento” Pues, ala, al Ayuntamiento. Bajamos del autobús que va desde Durango y allí está la manifestación convocada por ANV en defensa de sus candidaturas para las elecciones del día 27.


Foto de la manifa (enviada por Patry)

Caminamos hacia el punto de encuentro y ya me temo lo peor: la manifa terminará allí seguro. Pues claro, como no, he acertado. Como hablan mucho rato en euskera, no me entero de nada. Y, luego, en castellano, me asombra cómo hablan de esta etapa neofranquista (quillos/as, os habéis pasado tres pueblos) y de que tienen que contaminar todo (centros de día, tabernas, escuelas…). Bueno, el calor sofocante, la larga espera y la increíble multitud de gente van desanimándonos a Patry, Nora y servidor, durante la interminable ausencia de mis compinches. Pero, por fin, llegan, justo en el momento en que termina la concentración en la plaza ¡Malditos pincheputas! ¿Cómo habéis tardado tanto?


Las diez de la noche. Es la hora del concierto. Entramos y canta un pavo. Entre el público, gente de Zaragoza (bastantes, por cierto), unos/as que conozco y otros/as que no: Edgar, Balba, Rapsusklei, Ruth, Cheik… Otro quillo que canta… Y, por fin, Beenie Man sale al escenario. Dancehall, reggae, a todo trapo ¡Brutal! Bailamos como posesos, el ritmo nos desborda, estamos entusiasmados. Termina el concierto y la opinión es unánime: Tremendamente bueno. ¡Sí, sí, sí, ha merecido la pena venir! Semejante descarga de ritmo bailongo nos deja con ganas de más. La sala reggae (y posteriormente funky), es nuestro destino de baile nocturno. Allí hasta la hora de dormir. Tres en el coche, Ana y Luna, a la playa.

Las diez y han montado el rastro… ¡En un polígono industrial! Pues nada, a pasar por en medio con el coche. Pero, carajo, hay que ir a Gorliz a por nuestras chicas. Lo extraño es que la gente no protesta. Estarán acostumbrados ya, supongo. Croissant a la plancha, café con leche y coche hasta la localidad playera. De camino, la bandera de Jamaica. Mal tiempo y para Donostia, de tapeo loco. Antojo de longaniza incontrolado. Mil vueltas para salir: el kursaal desde diferentes posiciones. Y una vuelta más para ir a Zaragoza. No hay nada como perderse…

Flamenquillo en la Plaza de la Magdalena. Mariscada en La Casa del Mar: Mónica, Conchi y yo en la tripada del siglo. Nos lo pasamos en grande ¿eh? De recuerdo, una pintada en el Salón. Nos perdimos el Circo Chino, pero ganamos en diversión. 1, 2, 7, silla, 5, 6, 3, jazz, 9, 10… Buf ¡este juego es brutal!




Lunes. En mi cabeza Lila Downs. Voy a clase de mañanita. No hay. Voy a clase por la tarde y, al salir, llamo a mi compañera de curro. “No, no hace falta que me suplas” ¿Qué? No podía creerlo. Hago unas gestiones, cojo la bici y pedaleo como un loco. Mon velo, en casa. Camino apresurado al Teatro Principal. Llamo a Carmencita: “A esta quilla la invito al concierto yo…” No la localizo ¡Merde! Sí, quedan entradas, así que, aunque la vea yo solito, sentadito en la fila 11, he de entrar. Me apena no haber localizado a ma chèrie Carmen, porque creo que cada acontecimiento tiene a una persona y éste, sin duda, era para mi súper compi de clase.



Sale, delgadita ella. Desde mi butaca la aprecio frágil, pero llena de una fuerza y energía difícilmente superables. Ella es la Tierra, las raíces, el purito colorido del México lindo. Canta, baila, estremece…



Estoy en el rincón de una cantina
oyendo una canción que yo pedí,

me están sirviendo ahorita mi tequila;
ya va mi pensamiento junto a ti.

Yo sé que tu recuerdo es mi desgracia,
y vengo aquí nomás a recordar.
¡Qué amargas son las cosas que nos pasan
cuando hay un mal amor que paga mal!

¿Quién no sabe en esta vida
la traición tan conocida
que nos deja un mal amor?

¿Quién no llega a la cantina
exigiendo su tequila,
exigiendo su canción?

Me están sirviendo ya la del estribo
ahorita ya no sé si tengo fe;
ahorita solamente yo les pido
que toquen otra vez "La que se fue"

Menos mal que, al final, pude asistir...