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lunes, 18 de junio de 2007

Comiéndome un bocata con un café...

Hace unos días, el fin de semana pasado concretamente, fue, como todos los años por estas fechas, el Mercado Medieval. Allá marché con Cuco a tomar un helado y a pasear. Además, busqué y busqué, pero no encontré. Así que cogí otra cosa, otra sorpresa, otro presente diferente. Sé que, aunque no sea lo que ansiaba encontrar, le gustará.

Como estoy de exámenes, vivo entre la Escuela y el Ginos. No hago otra cosa: estudiar y trabajar ¡Es horrible! Apenas duermo cuatro-cinco horas al día y eso se nota, quillos/as; pero, bueno, al menos el esfuerzo va mereciendo la pena en cuanto a cómo me van saliendo los exámenes. Uno de esos días de estudio me encontré este urinario:

Por favor, ¡es asqueroso! Quillo, si todo ese pelo es tuyo, tienes una brutal alopecia en tu miembro ¡que lo sepas! Yo iría al médico, porque un tratamiento no te iría mal, jejejeje. Otra cosa es que lo hayas hecho queriendo para ofrecer esa asquerosa imagen al personal. Entonces, quillo, eres un hiueputa de lo más grande por joderme la vida con semejante guarrada.


Como estudio en la biblioteca, me junto mucho con Mapi y Bea. Ya conocía a estas quillas, pero ahora es cuando hemos entablado más relación. La verdad es que me lo paso guachis con estas petardas a las que ya les he cogido cierto cariñete. De hecho, son las dos personas con las que más tiempo paso a lo largo del día. Como no, y con mi tradición de regalar cosillas cada cierto tiempo a la humanidad, ellas fueron mis últimas víctimas: Khalil Gibrán y una obra anónima de Cuentos amorosos chinos fueron los presentes.

Hoy salí del trabajo. En la Plaza España, la lamentable imagen de los hinchas del Real Madrid celebrando el título de liga. ¡Patético! Estoy seguro de que para protestar por cosas que sí merecen la pena no moverán un solo dedo los pincheputas. Bueno, mañana cuando se despierten estarán felices: su equipo es campeón. Pero, mañana, seguirán marchando a su puta fábrica de explotación y alienación, eso sí con resignación…


Sueños de esperanza

Sueños de unidad

Sueños de la infancia

Solidaridad

Amaneceres de llanto

Amaneceres de espanto

Amaneceres sin sol

Mirando el Mundo al revés


Mira mira mira mira mirando

Sueños de inocencia

Sueños de verdad

Sueños de igualdad

Amaneceres de guerra

Amaneceres dolor

Amaneceres de muerte

Amaneceres de hoy

Mirando el Mundo al revés

Mira mira mira mira mirando


Así canta Che Sudaka en su nuevo disco: Mirando el Mundo al revés, allá donde escriben “guatachigua onakasuita shiauaserinaritay" (tengo hambre, quiero ser feliz).


Un beso para todos/as

viernes, 1 de junio de 2007

Cadenas en el corazón

Ayer, hice lo que me pedía el corazón. Y me alegro de ello. Desde hace ya muchos días, me pedía, el pobrecillo de él, una cosa y yo le desobedecía. De repente, un montón de señales, de llamadas de atención, de auténticos anuncios de neón iban haciendo que éste se encogiese, se quedase agarrotado, fuese mermando su actividad de expansión del boogaloo. Así que ayer fue el día, hice lo que me pedía el corazón. Y me alegro de ello.

Salí de casa y los ojos, que expulsaban dulces lágrimas de emoción, no mostraban a la gente mi felicidad interior, mi desahogo, la liberación de las horribles y gruesas cadenas que aprisionaban mi pecho. Me encontraba bien: sonreía y lloraba a la vez. Y, mientras, casualmente, se puso a sonar Cañaman:

“Jah cuida de mí y me protege.

Me da su sabiduría y su calor.

Jah cuida de mí y me protege.

Me ha colmado de amigos, amor.

Jah cuida de mí y me protege.

Sólo tengo gratitud en mi corazón”

Miré al cielo. Por desgracia, estaba nublado, no había Sol que pudiese saludarme, ni sonreírme. Eso ya habría sido la bomba… Llegué al trabajo. “¿Qué tal mijo?” “Muy bien, Alvarito, muy bien…” Y entré en la cocina, no lo podía creer, sonaba Juanes:

Cuando hay un abismo desnudo

Que se opone entre los dos

Yo me valgo del recuerdo

Taciturno de tu voz

Y de nuevo siento enfermo este corazón

Que no le queda remedio más que amarte

Y en la distancia te puedo ver

Cuando tus fotos me siento a ver

Y en las estrellas tus ojos ver

Cuando tus fotos me siento a ver

Quedé quieto, inmovilizado, de veras, no lo podía creer. La voz de él y de Nelly Furtado me dejó hipnotizado. Empecé a cantar, allá, en la cocina. Bajito, bien bajito, con los ojos como inmensos lagos, pausados, calmos, brillantes. Tenía que encender las velas, mechero en mano. Mas, mi cuerpo, ¡ay!, mi cuerpo… quedo quieto, dulce, enarbolado. Cogí mis alas y me puse a volar, llegué hasta el techo. Salí a la sala, siempre en alto. Llegué a la puerta y empecé a ascender sobre múltiples cabezas. Volaba, me elevaba, sentía la caricia del frío aire sobre mi cara. Braceaba entre las nubes, por encima de los pájaros, saludando sin respuesta a los peatones que poco a poco se alejaban ante mi mirada…

Desperté, más tarde de lo previsto, pero que le voy a hacer si apenas descanso. No he salido a la calle, pero sé que el Sol me espera ansioso para darme los buenos días. A mi derecha, colorido él, un paquete. Como todos los de aquella noche está fechado: 23/03/2007. Y tiene su nombre, porque le pertenece. Sólo me queda este sobre, el resto ya fue entregado. Mi intención es hacerlo en mano antes de la partida, pero está difícil. ¡Habrá que intentarlo!

Mil besos

PS. Para terminar, una cita que me parece preciosa:

"He vuelto a llorar, cada día lloro por el admirable error de la vida."

MARGUERITE DURAS, El dolor

lunes, 21 de mayo de 2007

Concierto de La Pulquería

Pulque: Bebida alcohólica, blanca y espesa del altiplano de México que se obtiene haciendo fermentar el agua miel o jugo extraído del maguey con el acocote.


Entrada del concierto: La Pulquería, Sala Oasis a las 21.30 h


La sala oasis, como siempre, con un calor insoportable. El concierto esta anunciado para las 21.30. En esta ocasión vamos solos Mariachi y yo, aunque sabemos que irá Txupez y lo veremos por allá. Las diez pasadas y el público que se impacienta. Primeros chillidos y silbidos: Ya es hora de que salgan… Y así lo hacen, con contundencia. Sin embargo, el sonido es lamentable, al menos en la segunda fila y bien centraditos. Una penica, quillos/as.

Estoy cansado, pero me da igual. A cada canción bailo. Al momento, el cansancio ya no lo noto. El baile bestial se ha apoderado de parte de la sala, aunque a ratos parece que tanto movimiento espasmódico deja a la gente parada para retomar aliento. No es mi caso, yo ya no puedo parar…



Foto realizada durante la primera o segunda canción. Así puedo olvidarme ya del móvil y su función informativa del Blog.


Y llegó la locura… El día de los muertos reventó al respetable:

No hay razones por las que la abandoné.
Hay razones por las que no la olvidé.
Y cantar con su voz para no decir adiós.
Y cantar… y cantar mil canciones

Y los muy pinche putas lo sabían. Hay canciones que mueven hasta al ser más parado du monde. Y nosotros allí ya éramos Calaveras y diablitos:

Las tumbas son para los muertos,
las flores para sentirse bien.
La vida es para gozarla.
La vida es para vivirla mejor.
Calaveras y diablitos invaden mi corazón
No quiero morir sin antes haber amado
pero tampoco quiero morir de amor.
Calaveras y diablitos invaden mi corazón.


¿Como no íbamos a enloquecer con esta adaptación de la canción de los Fabulosos Cadillacs? Rotunda, mucho más acelerada, y con esa estupenda letra que de Jueves a Sábado suena de madrugada para despedir a aquellos/as que pasaron unas horas entre las cuatro paredes de mi tugurio favorito, los saltos marcaban el compás del aforo.



La Pulquería en algún momento del concierto.


Mas, antes de finalizar, antes de que cerrasen ofreciéndonos de nuevo El día de los muertos, quedaba una canción que suena En cada rincón:

Me duermo en cada rincón.
Es una agradable sensación ahora que voy a morir.
Ay corazón, corazón.
Tengo una cosa que decir.
La vida es como una prisión y esta llave es mi salvación:
Ya es la hora de partir.

La otra orilla me espera
Con los crisantemos que traerás,
Cántame noches enteras a este lado del mar.

Me duermo en cada rincón.
Ya queda poco por vivir.
Por techo la Luna y el Sol,
cuando quieras vienes por mí.
La solución no es huir.
Oigo una sombra venir.
Ay corazón, corazón.
Ya estoy dejando de sentir,
Me duermo en cada rincón.
Estaré abajo ardiendo amor.
Quiero morir junto a ti.
En el cielo no hay nada.
No me queman las llamas.
Estoy tan lejos de ti para no oírte llorar.
Antes de ser calavera aprovecha de mí lo mejor.
Es el tiempo que nos queda en cada rincón.
Ay corazón, corazón.

Después de dos conciertos y la labora del Jueves, mis piernas son auténticas tuberías de deteriorada fachada. Me duelen a cada movimiento que hago. Serán las agujetas, las patadas o el simple cansancio acumulado, pero da igual, hay que abrir el Calaveras. “Hola Vanesa” Y esta vez hay un beso lleno de cariño, tan sólo por habernos conocido. Y, como no, el Sábado, después del Ginos, más de lo mismo. Pero, el Sábado fue distinto…

La Conchi, malita ella, que se va a casa. En su lugar, la Mariachi, que se une a la alocada plantilla del Calaveras (lo pasamos guachis currando ¿eh?). Una quillita, celebrando el cumpleaños, y como está bien guapa, pues se lo digo: “Estás muy guapa hoy” “Gracias”, contesta ruborizada. Chica, las cosas como son ¿no? Es la costumbre de, si te apetece, decir lo que piensas, sin ninguna intención más allá de una conversación y una sonrisa. Han venido Sonia y Susana, pero casi no les puedo hacer caso. Es el peor momento, una auténtica marea de seres sedientos…. Por la barra, un quillo que me detiene, me pide y, de repente, me dice: “Yo estuve contigo, con Raúl Langa… en el concierto de Iggy Pop, allí en la Plaza de toros.” “No jodas, que bueno, pedazo de concierto…” He de cambiar la música.

El concierto de Iggy Pop fue allá, por el 94 (pero no estoy seguro del año), en la Plaza de toros de Zaragoza. El artista invitado, Barri Baix (o algo así), malos del carajo. Recuerdo que hicieron una versión de The End de The Doors realmente lamentable. Vamos, que tardamos en reconocerla cinco minutos o más. De verdad, no le hacía caso ni dios… Pero luego salió la iguana al escenario y fue brutal. Nos llamaban “La Peña de la greña”, y habíamos acudido casi al completo a presenciar semejante acontecimiento. Al día siguiente, en el instituto, estábamos todos molidos. Yo me tuve que duchar dos veces para quitarme casi toda la arena que llevaba por el cuerpo y, sobre todo, por el pelo. ¡Fue un señor concierto!




Entrada del concierto de Iggy Pop en la Plaza de Toros de Zaragoza


También pasan a saludarme Virginia y Cuco, pero estoy liadillo ¡Que júbilo ver por aquí a mis quillitos/as! Y llega Sarita, una chicuelilla de clase la mar de maja, de esas que les coges fácilmente cariño, así que me alegro un montón. Está guachis porque me espera, junto con sus compinches, para irnos a tomar algo cuando cierre. Lo malo es que había demasiada gente… ¡A dormir!

Ruedan las horas en el bar,
se empaña la vista como el cristal

cada vez que intento volver la mirada hacia atrás.

lunes, 16 de abril de 2007

De la Aljafería a "El rostro". ¡Bergman, que bueno eres!

Fin de semana y, claro está, yo sin poder acceder a Internet. Así que hoy, Domingo noche, me dispongo a actualizar un poquito las desventuras de ma vie.

El Miércoles fue un día de locura, se esos que no paras, ¡carajo! Menos mal que “Boogaloo, la bici vampiro” me transporta veloz a todas partes. Por la mañana, todo aplicadito yo, marché a la sala de lectura de Filosofía y Letras para ponerme al día en cosillas de la carrera. ¡Y México está tan cerca! Luego, a comer. Por la tarde, a comprar envoltorio de ese de burbujillas locas para proteger esos majaderos fotomontajes que marcharían días después a Monzón para estar expuestos en Arteria. Y, seguidamente, a ver a Vir para quedar con ella al día siguiente y, un pelín más tarde, a entregar las obras para su posterior traslado. Nada más cederlas, a trabajar… Buf, sin descanso. Una locura, parceros/as. De hecho, salí de la labora a la 1:15 pasadas, cuando normalmente, entre semana, lo hacemos a las 24:30 ¡No me jodas! Na’ eso obliga a una cervecita con la Conchi, que anda que no despeja ni na’.

Foto con el tarado de Pibe. Como llovía, Vir me hizo una capucha para no mojarme. Lo mejor es que iba transportado en la cojonutta bolsa colombiana y, así, no me mojaba los pies.

El Jueves fue uno de esos días que me gustan. La razón: comida con Belén y Vir.

Aquí estoy, con Vir y Belén en la cafetería. Es curioso que me diesen, a mí también, un pase de esos con foto para poder caminar por la zona donde se sitúan las cortes.

Sí, sí, allá nos fuimos Luchito y yo, primero a buscar a Vir y, luego, a “la Aljafa”, donde Belén nos recibiría para comer. Recuerdos de mis meses de guía en el Palacio: ¡escuchar el himno del PP tocado con bandurrias no tiene precio! “Llevar” a la cafetería a un grupo de políticos sin saber dónde carajo está, tampoco… Creo que deberíamos repetir más a menudo lo de comer, quillitas, porque es la única manera de vernos entre semana. Momento curioso fue cuando el camarero nos dijo: “en esta mesa sí que sabéis divertiros”. Y porque no viste a Lucho, que si no… Pues claro, quillín, para eso estamos por acá: para divertirnos. Lo malo es que nuestros respectivos trabajos limiten a unas escasas horas los buenos momentos.


Otra de esas pelis raras que ve el cultureta de turno. Eso sí, reconozco que me gustó de lo lindo. A ver si me voy a aficionar yo también a este director...

Viernes. Día de descanso. Veo en casita El Rostro (1958), de Ingmar Bergman. Qué puedo comentar de esta película… pues que hay que verla, jejeje. Allí está un Bergman que engancha, que te va metiendo en los entresijos de los artistas ambulantes y, poco a poco, va añadiendo misterio hasta llegar a que quedes realmente nervioso esperando el desenlace. Y mientras, añade elementos cómicos que mezcla con lo trágico y misterioso de una manera fascinante. Una lucha entre lo trascendente y la ciencia que maravillará a todo/a quillo/a que visione el film. Una vez terminada y con la satisfacción de haber visto una buenísima película… ¡A rumbear! Carmencita, Carmencita… Sí, ya lo sé, soy un caso.

Tres horitas y al curso de Monitor de Tiempo Libre. Me ocupa todo el día. Me convierto en un gotero: “Christian, me gustaría saber cómo trabaja tu cabeza”. No si es que lo mío ya no tiene remedio. Vehemente cordura para mi ser. Y del curso, directamente al curro. La diferencia con el Domingo sólo radica en el día de la semana, jejeje.

Me voy a dormir, que mañana toca madrugar. Lo primero, cafelito matinal en casa de Daniela, para comenzar guachis le tour. De allí, a clase. Otro día intenso en mi ajetreada vida…

Besos

* Fotos comentadas por Lucho (este tipo no para...)

miércoles, 7 de marzo de 2007

Biescas de Yuca / Concierto de Palma

Lunes, 05 de Marzo, fiesta en Zaragoza. Mientras la gente marcha al Parque de Oriente, nosotros vamos a los Pirineos. Ese es el plan y debemos cumplirlo. La mañana es soleada y los rayitos de luz entran por la ventana de la Conchi mientras se despereza ante mi insistente llamada: “Conchi, levanta, que nos vamos a los Piris”. Conchi, Lucho y yo salimos de casa. Sé que será un día extraño, diferente; pero, mi premonición nunca me hubiera anunciado el primer suceso peculiar de la mañana. Dicen que tengo buena suerte…


Esta foto me la tomaron en Biescas. No obstante, prefiero aparecer ya aquí para mostrar cómo se encontraron el coche. Se ve que puedo entrar y salir de él con la puerta cerrada. Me sorprende que el Pibe se divierta con esto, puesto que le pueden robar el coche en cualquier momento. ¿Qué haría yo para conocer a un tipo así...?


Mi coche. La historia de mi coche es tan bizarra que no merece la pena contarla. Sólo puedo hacer constar, en estas breves líneas, que me compré un car para un curro que nunca me dieron. Quizás, en un arrebato de locura, algún día pierdo el tiempo contando mis desventuras con él. Mi coche, allí está, aparcadito él. Míralo, que majo, resiste todo. ¿Todo? Bueno, casi todo, jejejeje. La puerta: “La Pampa Argentina”. Está abierta y doblada. ¿Para qué? Para robar un saco viejo y, quizás, unas casetes de música. “Pues ya que están, podían haber robado el radiocasete ¿no?”. Reímos, obviamente. Claro que sí, la Conchi y yo bromeamos y reímos. Soy yo, que le vamos a hacer. Me joden la puerta. No podré pagar el arreglo. Debemos marchar a los Pirineos con el riesgo de que nos vea la pasma y nos multen por llevar así la puerta. Pero, nosotros reímos. “Conchi, vamos a cambiar el dicho ese de ‘así somos, así nos va’… no, no. ‘Así nos va, por eso somos así”. Reímos, bromeamos, los Piris son nuestros.


Aquí estoy conduciendo, con ayuda de la Conchi, hacia los Pirineos. Es la primera vez que cojo un volante ¡Vaya sensación de velocidad!


Plaza San Michael (Jackson). Allí nos esperan María y Fanny. Claro, no están donde les dije, si no en el lado contrario. Vaya par… María y Fanny. Quillitas, sois unos cielos. Nos vamos conociendo poquito a poquito, pero merece la pena. Por fin, abrimos las cuatro paredes y decidimos compartir algo más que bailes. Más allá de las guazas, más allá de las madrugadas… Quillitas, gracias.


María y Fanny son guachis. Como me cayeron bien y son bien sonrientes, me fui con ellas detrás a hablar un ratillo y echar unas risas. Además, aproveché y tomé el sol, que estoy muy amarillo.


Limpiamos cristales, inflamos las ruedas, me moja un camionero… que suene el ye-ye. Salvajes, Marisol, Albas, Bravos, Brincos, Los Stop, Los Mismos… van destornillando nuestros oídos. Decidimos ir a Bisecas, donde nos encontraremos con Ana, compinche de esta pareja bailonga que conocí en una ocasión y que, casualmente, me encontré el Viernes nocturno. Ana: Quilla, definitivamente, me llevo bien con Virgo. A Luchito también le caíste muy bien. Contigo, a la inversa, pues hasta el Jueves no compartiremos las cuatro paredes. Quillita, gracias.

Con Ana. Durante un rato, esta quilla me cuida mucho y, encima, me ayudó a subir a un árbol para poder ver mejor las cosas ¡Qué guais!


Merendero: explanada soleada de maravillas rodeada.


Con la Cochi tomando el Sol. La quilla está en su salsa y yo más ancho que pa' que...


Comemos. El color bicicleta… adivina cual es. Que te chupen los sobacos es de lo más chingón. Que haya una abducción es de lo más molón. La pista de esquí es irrisoria. Qué apostamos no era tan aburrido.



Pista de esquí de Panticosa. Sin comentarios...


Así que a Biescas y el cafelillo rumbero. Perdigón aparece. Me parece genial. Café edulcorado, cornezuelo de palo entre mi cerebro y mi pecho. Javi, en Oriente. Nosotros, en Irlanda. Perdigón ya no está, afortunadamente.

La culebra multicolor forma parte de nuestro regreso. Podría ser aquella que ya no muerde los pies, sino que los mueve. Mas, creo, que es la de la desesperación de algunos mequetrefes, la de los caraduras, la de los insensatos, la de los irreverentes y desvergonzados. Siempre se salen con la suya, metiendo el morro… La Romareda tampoco está tan lejos, y menos si te llevan después en coche.

Martes. Huelga de profesores titulares en le Universidad. Sólo imparten clase los asociados, que, por cierto, son los que tienen contratos precarios. Antropología Urbana. Hoy, cumplo con mi cometido. Soy un buen compañero de clase: Me he comprometido a ayudar en todo lo que pueda a una polaca para que pueda seguir las clases, ya que no entiende mucho el castellano. Me lo ha agradecido fervientemente y, lo que más me ha llamado la atención es que me ha dicho: “gracias, porque contigo me siento más segura, me ayudas mucho”, mientras se alejaba sonriente. Sabe que es cierto, que mi compromiso de ayuda lo cumpliré. Quilla, puedes estar segura de ello.

Té con Vicky. Tienes que imponer la moda de hacer yoga con tanga, jajajaja. Caras graciosas al portero automático cuando nos despedimos. Es pronto, así que decido visitar a Vir. La tienda está cambiada, pero tú me recibes con la sonrisa de siempre. Suena el teléfono. Belén está al otro lado. Ya tengo plan para esta noche: estoy invitado al concierto de Mari J. Hernández en el Teatro Principal.

Vir y Belén. A estas alturas poco puedo deciros. Ya me conocéis bastante, quillitas. Contigo, Vir, hubo reencuentro. Siempre te lo he dicho: ha sido genial volver a encontrarse por este mundo. Contigo, Belén, hubo dos encuentros. El previo a mi pregunta “descarada”, que te dejó un poco descolocada; y el posterior que, como ya te señalé, me gustaba. Por supuesto que me dejaré engañar más veces, todas las que queráis. Por cierto, nunca llegaste a estar en la lista negra, jejejeje. Era de guasa.

El concierto. En el palco de al lado, el mismo quillo de OT que vino a cenar al Ginos. Comienza… y me gusta. Ella canta. En el escenario un piano. Ella se sienta y acerca sus dedos a las teclas. Empiezo a ver borroso: recuerdos de algo que nunca he vivido. Canciones lentas, bonitas, van llenando mi cuerpo. Canciones más rápidas, vacías, desinflan mi cuerpo. Termina. “Me ha gustado. Pero, ha sido irregular.” Concierto de altibajos que, en ocasiones, “llegaba” y, en otras, no. A pesar de esos momentos bajos, me ha gustado, sí, sí.

Pepín y Eva. ¡Qué pasa con el Boogaloo de Mallén! Jajajaja. Cena divertida. Cinco tarados entre falafel y kebabs varios. Col ha muerto; pero, bueno, ahí está Barcelona para poder ver pelis y bailar en la sala. Eres muy grande para llevarte en mi bici, quillo. Y tú, Belén, escribirás de hipocresía. Ya quiero leerlo, jejejeje. Y tú, Cuco, estás con nosotros/as en tu ausencia. Hasta estuvimos a puntito de darte mal, que sabemos que hoy no madrugas.

Abro el buzón ¡Sorpresa! Postal de Anaïs. Mi querida francesa vuelve a sorprenderme. “Besos de Bruselas. Te recuerdo”. Y yo a ti, quilla, y yo a ti. Algún día iré a visitarte a La France, que no te quepa duda. Yo ya vi un muflón. Te debo una carta. Yo también te recuerdo.

Así que, ahora, en estas últimas líneas, vuelvo a las tres luces; pero, ya no escribo más. Me voy a dormir. Besos y gracias. Estas líneas no son mías, son vuestras, porque vosotros/as pusisteis la tinta….

Buenas noches.

* Pies de foto escritos por Lucho

miércoles, 28 de febrero de 2007

3 - G: ¡Tocado!

Bueeeenas noches,

¡El barco se hunde! Llegó el tercero. En este caso, Harold. El Lunes ya no estará con nosotros. Otro más… Ya, apenas recuerdo cuando, entre semana, siempre trabajábamos cinco. Ahorita, tres hasta el Jueves, que se incorpora un/a cuarto/a. La casualidad me hace dudar. Se nos va para el VIPS este parce del contingente colombiano. Es gracioso oír como “el chino” y él, dos colombianos bacanos, me llaman quillo. Jajajaja, se lo he pegado, jajajaja. Hoy ha sonado Juanes en la radio y, ahí estábamos los tres, cada uno en su tarea cantándolo.

“Duérmete mi amor sueña con mi voz
Duérmete mi amor hasta que salga el sol
Duérmete mi amor sueña con mi voz
Duérmete mi amor que aquí estaré yo”


Qué tiene esta linda tierra que enamora…

Hoy, por fin, me he decidido a comprar el CD de La Troba Kung-Fú, el nuevo proyecto de aquel que fue cantante de Dusminguet. Me merezco algún caprichillo, creo, que con el tute que llevo alguna alegría musical he de permitirme ¿no? La verdad es que sigue en la misma línea: rumba-cumbia catalana, aunque más tranquilito. Ahora, lo estoy escuchando, como no.

“Dicen que la cumbia es roja
Porque bombea sangre en su andar
Dicen que la cumbia es negra
Porque viene del fondo del mar”


Mirando otros CD’s, no he podido resistirme a adquirir el de un viejo grupo conocido de powerpop llamado Feedbacks. Si hubiese costado más guita, me habría esperado al mes que viene; mas, el precio ha sido mi mayor sorpresa: 4,95 €. Leyendo en el CD, he visto que ponía
www.cincoeuros.com, c’est à dire, que debe de ser el precio establecido oficialmente por la “casa discográfica” (se trata de rock Indiana), en una clara demostración de la estafa que supone adquirir discos a 18 € ó más.

¡La vida no es justa! Jajajaja. Hoy tocaba Yann Tiersen en Zaragoza, en la sala Oasis. Como ya viene siendo habitual, mi horario laboral no me ha permitido verlo (menos mal que lo pude ver en la sala Mozart hace unos años). Pero, esto no es lo que me jode. Hoy, ha venido a cenar el Dani ese de O.T. Sí, un supuesto “enamorado” de la música. Yann Tiersen en Zaragoza y el muy capullo (sin ánimo de ofender, que seguro que es bien majete), cenando en el Ginos. ¡No, hombre, no! Grrrrrrrr. ¡La vida no es justa! Jajajaja.

Bueno, me voy a dormir, que es tarde del carajo.

Besos