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lunes, 7 de mayo de 2007

Entre fotos y conciertos

El azar conduce mis pasos. Es Viernes y, después de una dura jornada en la biblioteca, me dirijo a la inauguración de una exposición de fotografía en una tienda llamada Bahnhof. Nada más empezar a ver a la gente, me imagino el ambiente… Sin embargo, al fondo, la veo: Yoli. - “Qué pasa, quillita”. - “Buah, menos mal que has venido”. Me dice. Miramos la exposición. Sinceramente, es horrible. Y luego me preguntan qué carajo tengo contra la fotografía. Pues simplemente esto: exposiciones bastante lamentables de supuestas fotografías de calidad artística. Poco me aporta toda esta nueva hornada de supuestos/as fotógrafos/as. Tomamos un vinito, que para algo es la inauguración. ¡Es demasiado! ¡Vino de California! ¡No jodas! Con los vinos tan deliciosos que tenemos a escasamente una hora… Claro está, hay que fotografiarlo para el Blog.
El vino de California en primer plano...


Damos una vuelta a la exposición. Pero nuestros ojos se dirigen a otro punto: la sala destinada a libros y cómics. Así que Yoli y yo nos adentramos en nuestra cueva personal, lejos de esa jet-set que nos rodea, para deleitarnos con el visionado de interesantes tebeos y algún que otro libro interesante. 

Decidimos irnos. Marchamos al Tiger Lilly, situado donde antes estaba el “nuevo” Fantasma de los Ojos Azules. La decoración deja bastante que desear y no es que sea muy económico. Al rato, debemos de partir. Hoy, me toca abrir el Calaveras. Bastante curro y a dormir. Tres horitas de sueño y al curso de Monitor de Tiempo Libre, razón por la cual paso todo el día fuera de casa. El cansancio empieza a adueñarse de mi cuerpesito rumbero. Cuando termina, allá a las ocho, cojo mi bicicleta y marcho hacia el hogar. No obstante, no podría ser de otra manera, me introduzco en la manifestación en contra de la especulación y en defensa del territorio. Lo cierto es que el desarrollo urbanístico de los Pirineos está tomando un cariz preocupante. Si sigue así, esos entrañables pueblos parecerán pequeños Benidorm montañeses con un caótico crecimiento urbanístico. Por eso, se propone que se recupere el debate parlamentario de la “Ley de protección de la alta montaña de Aragón”. En ella, entre otras personas, me encuentro a mi querida Evita “Dinamita” y, como no, a María y Fanny. Acabamos juntos la manifestación y, seguidamente, marchamos a buscar a Ana: tenemos que cenar.

Cabecera de la Manifestación al llegar a su destino: la DPZ.

Toca abrir, otro día más, el Calaveras. La noche no puede ser más funesta: no tenemos cambios, uno de los reproductores de CD’s no funciona bien, no hay vasos de chupito, nos quedamos sin tubos, tampoco queda Brugal… ¡No aguanto más! Ante esta situación, decido que se cierra a las 4.00. Es media hora antes, pero lo primero es mi salud mental, y cabrearse no conduce a ninguna parte. Así que bajamos la persiana y vamos a bailar la media horita que nos queda de Krápula abierto. Tres horas de sueño y al curso otra vez. Todo el día fuera de casa… ¡Esto me suena! Hoy, jour de la mère, toca comer en su casa. Carta de hacienda: No sé por qué puta mierda, este año, no pueden hacerme el borrador de la declaración ¡No me jodas! No, si es que lo sencillo y yo no estamos muy bien avenidos, por lo visto.

Después de fabricar una turuta, bailar un dance tradicional aragonés y un “paloteau”, entre otros bailes, terminamos la última sesión del curso. Llego a casa, como un bocata y decido descansar un rato. ¡No! Mala opción. Cuco y Mónica llaman al timbre. Cojo mi velocípedo y pedaleamos hasta el Arrabal. Está tocando La Ronda de Boltaña. Virginia, Eva, Belén, Alicia, Isabel, Pepín (al final),... están por allí. Me duele todo, tengo sueño; pero, que carajo, aguanto como un jabato. Hasta me marco un pasodoble con Belencita (bueno, medio).

La Ronda de Boltaña
Vuelvo a desplazarme. El destino, en esta ocasión, es El Zorro. Hay una jam-session y me apetece verla, aunque apenas aguanto un par de actuaciones. No puedo más: se me cierran los ojos, me pesa todo, me choco con la gente, balbuceo… Toca irse a dormir. Así que ¡Buenas noches!

Un beso para todos los seres rumberos de la Galaxia

* Fotografías realizadas con el móvil. Se nota, se nota...

lunes, 16 de abril de 2007

De la Aljafería a "El rostro". ¡Bergman, que bueno eres!

Fin de semana y, claro está, yo sin poder acceder a Internet. Así que hoy, Domingo noche, me dispongo a actualizar un poquito las desventuras de ma vie.

El Miércoles fue un día de locura, se esos que no paras, ¡carajo! Menos mal que “Boogaloo, la bici vampiro” me transporta veloz a todas partes. Por la mañana, todo aplicadito yo, marché a la sala de lectura de Filosofía y Letras para ponerme al día en cosillas de la carrera. ¡Y México está tan cerca! Luego, a comer. Por la tarde, a comprar envoltorio de ese de burbujillas locas para proteger esos majaderos fotomontajes que marcharían días después a Monzón para estar expuestos en Arteria. Y, seguidamente, a ver a Vir para quedar con ella al día siguiente y, un pelín más tarde, a entregar las obras para su posterior traslado. Nada más cederlas, a trabajar… Buf, sin descanso. Una locura, parceros/as. De hecho, salí de la labora a la 1:15 pasadas, cuando normalmente, entre semana, lo hacemos a las 24:30 ¡No me jodas! Na’ eso obliga a una cervecita con la Conchi, que anda que no despeja ni na’.

Foto con el tarado de Pibe. Como llovía, Vir me hizo una capucha para no mojarme. Lo mejor es que iba transportado en la cojonutta bolsa colombiana y, así, no me mojaba los pies.

El Jueves fue uno de esos días que me gustan. La razón: comida con Belén y Vir.

Aquí estoy, con Vir y Belén en la cafetería. Es curioso que me diesen, a mí también, un pase de esos con foto para poder caminar por la zona donde se sitúan las cortes.

Sí, sí, allá nos fuimos Luchito y yo, primero a buscar a Vir y, luego, a “la Aljafa”, donde Belén nos recibiría para comer. Recuerdos de mis meses de guía en el Palacio: ¡escuchar el himno del PP tocado con bandurrias no tiene precio! “Llevar” a la cafetería a un grupo de políticos sin saber dónde carajo está, tampoco… Creo que deberíamos repetir más a menudo lo de comer, quillitas, porque es la única manera de vernos entre semana. Momento curioso fue cuando el camarero nos dijo: “en esta mesa sí que sabéis divertiros”. Y porque no viste a Lucho, que si no… Pues claro, quillín, para eso estamos por acá: para divertirnos. Lo malo es que nuestros respectivos trabajos limiten a unas escasas horas los buenos momentos.


Otra de esas pelis raras que ve el cultureta de turno. Eso sí, reconozco que me gustó de lo lindo. A ver si me voy a aficionar yo también a este director...

Viernes. Día de descanso. Veo en casita El Rostro (1958), de Ingmar Bergman. Qué puedo comentar de esta película… pues que hay que verla, jejeje. Allí está un Bergman que engancha, que te va metiendo en los entresijos de los artistas ambulantes y, poco a poco, va añadiendo misterio hasta llegar a que quedes realmente nervioso esperando el desenlace. Y mientras, añade elementos cómicos que mezcla con lo trágico y misterioso de una manera fascinante. Una lucha entre lo trascendente y la ciencia que maravillará a todo/a quillo/a que visione el film. Una vez terminada y con la satisfacción de haber visto una buenísima película… ¡A rumbear! Carmencita, Carmencita… Sí, ya lo sé, soy un caso.

Tres horitas y al curso de Monitor de Tiempo Libre. Me ocupa todo el día. Me convierto en un gotero: “Christian, me gustaría saber cómo trabaja tu cabeza”. No si es que lo mío ya no tiene remedio. Vehemente cordura para mi ser. Y del curso, directamente al curro. La diferencia con el Domingo sólo radica en el día de la semana, jejeje.

Me voy a dormir, que mañana toca madrugar. Lo primero, cafelito matinal en casa de Daniela, para comenzar guachis le tour. De allí, a clase. Otro día intenso en mi ajetreada vida…

Besos

* Fotos comentadas por Lucho (este tipo no para...)

martes, 13 de febrero de 2007

Comienzan las clases...

Lunes. Día de clases y curro después de un fin de semana brutal. Inmenso baile boogalero en el Calaveras y Diablillos, tremendo reggae, esa patxankita que tanto me gusta… y la Conchi, María, Cesarín ¡ese man!, haciendo que el ritmo no se agote. Y antes, Belencita, Cuco, Estell (sí, me gusta más con dos “l”), Sylvita… entre conversaciones de vaivén desenfrenado. Más tarde Sandra, que anda que no nos reímos ni na’ cuando nos encontramos rumbeando… Si hasta en La casa del “Lommo” ponen Muchachito Bombo Infierno, ¡QUE DISPARATE ES ESTE!

¡Ay! Pero también, que triste noticia la del Sábado. Quillita, mi querida Patricia, se me heló la sangre. Hoy, no sé, sentía que tenía que estar a tu lado, así que he tenido que imprimir esa foto que nos hicimos juntos en Noja. Marcharé a verte, aunque me quede sin un chavo; porque vos me diste tanto sin darte cuenta… Sí, sí, como siempre, existen las preferencias.

Bueno, no sé como lo haré (si hace falta haré pirolilla), pero para mañana tengo que realizar dos regalos. Son de San Valentín, pero el Miércoles no estarán. ¡Esas compis de curro, esas killitas tan locas! Os prometí el regalo, así que, ahora, que ya sé que será, he de hacerlo raudo y veloz. Espero que vuestros maridos no sean celosos… jajajaja. Ya me veo en el hospital totalmente amoratado, jajajaja.

De nuevo las clases. Otra vez con “mis chiquetas”. Otra vez las discusiones con los profis. Otra vez mi despistado deambular en busca del aula donde se impartirán las asignaturas. Otra vez las risas con la de reprografía. Otra vez los comentarios con las camareras de la cafetería. Y, como no, el ritmillo por los pasillos, por el bar, por las aulas, por la calle…

Y no sé que pasó, me perdí en algún punto, y no sé que pasó. Hoy pregunté, la respuesta no llegó. Viví entre las tres luces, pero puse Boogaloo.

Propongo un juego. Lo hicimos el Domingo en el curso de Monitor de Tiempo Libre y, como hoy estoy guasón, pues lo propongo. ¡Cómo no juguéis os mato! Jajajaja! Venga, yo que sé, estará divertido. A mí, lo de jugar me pierde, no tengo remedio. Pongo siete cosas con las que me tengo que identificar (ya las respondí, cuates), así que, ahora, a ver si las adivináis:

Flor

País

Color

Animal

Música

Película

Frase

El/la que más acierte… No sé, algo se me ocurrirá. Hay algunas que están cantadas ¿no? Como diría ese quillo: ¡A juuuuuuuugaaaaar!

Besos y dulces sueños