jueves, 30 de abril de 2009

Llegada en la Media maratón

Aquí va, ese vídeo que todos/as esperábamos: mi llegada a la meta el día de la media maratón:

pincha aquí

martes, 28 de abril de 2009

Sidonie - Costa Azul



Les comparto este vídeo porque es una gran canción, porque también da título a ese disquico que me tiene enganchado, porque nos acompañó en el viaje, porque nos gusta disfrutarlo mientras hablamos y bailamos, y porque...

... en la Costa Azul, una foto nuestra a contra luz. Un beso para siempre, fundidos en cuerpos siameses...

lunes, 27 de abril de 2009

Pañuelito.com/pañuelito.es

Imagen extraída de: http://www.compradiccion.com

De nuevo la casualidad llegó en forma de presencia humana. Fue la noche del Miércoles cuando acompañé a Marta a coger el autobús. Éste era el último de la nuit, así que no podía perderlo. Al rato de estar bajo la marquesina, observé que el Paseo Independencia estaba cortado. Una pegatina anunciaba que estábamos en una "parada suprimida". Allí, en esa misma situación, una quillita que esperaba el bus de la misma línea mostró su nerviosismo ante la posibilidad de que ya no hubiese más autobuses y tener que ir caminando hasta su hogar.

Señalé que la mejor opción era marchar a Conde Aranda, pues así se aseguraban de coger su último medio de transporte público. Marchamos los tres hasta citada parada; sin embargo, y a pesar de mi insistencia, ella seguía indecisa con la probabilidad de la llegada del bus y, al visualizar uno de esa misma línea (pero en dirección contraria), corrió veloz a preguntar si todavía tenía que pasar uno. Fue en ese momento cuando vimos aparecer el autobús que habíamos estado esperando.

Marta y esa quillita subieron y yo, poniéndome la musiquita en mi pequeño IPod, me despedí agitando la mano.

Hoy, quedé con el Sr. Joven en Torrero. Éste es un barrio que, por su ubicación en la urbe, no suelo pisar. Sólo acudo a él si he quedado allá por alguna extraña razón: cena en casa de algún compinche, voluntariado con SOS, visita a los compañeros de Capuzón... Pues bien, sentado en una terracita, alcé la vista y, allá, justo delante de mí, caminaba aquella quillita que tan ansiadamente esperaba la llegada del 33 aquella noche de Miércoles.

Recordé, en ese momento, el comentario de Lola en una entrada de hace unos pocos días: ¡joder, es verdad, mi vida está en un pañuelo! Y, además, pensé que cualquiera que lea esta majadera bitácora y no haya visto nunca Zaraguaya pensará que es una ciudad nimia y, sin embargo, es la quinta más grande de España, acercándose poco a poco a los 700.000 habitantes. Mas, en la mía vida, con tanto encuentro casual, parece que se reduce a una pequeña porción de terreno donde habitar con tres o cuatro más.

domingo, 26 de abril de 2009

XII Media maratón de Zaragoza. Y llegó el gran día


Cuco y yo antes de la carrera.

Hoy tocaba madrugar; pero, los preparativos de la media maratón se habían iniciado ayer con una cena a base de espaguetis realmente deliciosos. La hora del despertador había sido preparada a conciencia. Me levantaba a las 7.00 a.m., tomaba mi desayuno (zumo de naranja, dos tostadas, un plátano y un té con leche), y esperaba a que Cuco viniese a recogerme. Llegó puntual, a las 8.30, tal y como habíamos acordado. Pusimos el dorsal en la parte posterior de la camiseta y decidimos salir hacia el Paseo Independencia, lugar donde se encontraba la salida y la meta... ¡Ah! No podíamos salir sin hacernos la foto de rigor ¡carajo!

Calentamos un poquito y, como no, a mí me entraron ganas de mear cuando quedaban ya apenas unos minutos. Eran las 9.26 cuando descendía rápidamente las escaleras del VIPS para poder aliviar esa necesidad de última hora. Corrimos velozmente para ubicarnos en la salida. Estábamos al final del todo. Creo que tan sólo unas veinte personas quedaban por detrás de nuestra ubicación. Por fin, a las 9.30 aproximadamente, comenzaba la carrera.

Cogí mi ritmo, ese con el que suelo ir a correr. Bueno, quizás, por temor, inicié más lento. Era mi primera media maratón y, obviamente, al ser novato no podía saber cómo carajo respondería mi cuerpo durante esos 21 km y pico que todavía tenía por delante. Cuco, al poco rato, también cogió su ritmo, así que comencé a observar como, poco a poco, se iba alejando... Quedaba solo, con mi carrera, sabedor de que nada más que mis piernas y mi cabeza serían las que me harían llegar a la meta.

Así, con ese ritmo que me había impuesto, fui dejando los kilómetros atrás. Chipitín a chipitín, pero de manera constante. A los laterales, la gente animaba, daba aliento, aplaudían y, realmente, eso da un poquito de alas.

Ya había pasado una hora y me aproximaba a terminar mi primera vuelta. Mi primer reto lo había conseguido: ¡no me habían doblado los súper humphreys de la maratón! Miré el reloj al pisar meta por primera vez: 1h 3 min aproximadamente. Pensé que no iba mal, que mi cuerpo aún podía seguir corriendo y, de repente, vi a "mis chicos/as de El Dado": Sheila, Nuria, Adrián y su madre, pegaditos a la valla...

- "¡Venga Christian! ¡Venga!"

Sheila y Nuria extendieron sus manos, así que sonreí, extendí mi brazo y choqué sus palmas con alegría.

- "¡Quillas, esto lo acabo!" Grité dándome ánimos.

Algo se metió en mi cuerpo. Tomé aire nuevo. Dos pequeñas alitas salieron en los talones de mis deportivas y mi ritmo se aceleró un poco. Acababa de comenzar mi segunda vuelta (aún me quedaban 10 km por delante), y con ella el suceso de ser yo el que adelantaba a la gente. Había dosificado bien mis fuerzas y pensar eso, sin duda, aún me daba más fuerzas. Corría y pensaba que podía lograrlo, que no terminaría antes de tiempo parado en mitad del asfalto.

Recordé, cuando vi que me acercaba al kilómetro 15 que ése es el psicológico. Así que, al pisar por la alfombra que frente a él te cronometraba, me animé mucho a mí mismo. "Sólo quedan poco más de 5 kilómetros. Ya lo tienes. Media hora más como mucho..." eran pensamientos que me daban aliento. Además, seguía adelantando a gente y, eso, sin lugar a dudas, aún te da más alas.

Al ver el kilómetro 19, corría ya como un autómata. Casi, casi, me dejaba llevar. La meta la intuía tan cerca y, al mismo tiempo, tan lejos... Pero, llegar a la Plaza del Pilar volvió a "engrandecerme" y tomé la calle Alfonso sabedor de que iba a conseguir llegar al final de mi primera media maratón. Entré en la Plaza España y una sonrisa afloró en mi rostro. Cerré el puño en señal de victoria. Crucé al meta a las 2h 1 min 10 seg. Había sido el ganador absoluto de esta media maratón. En ese momento era como si nadie hubiera llegado antes que yo. Era el vencedor sin lugar a dudas, porque era muy consciente de que, desde el principio, yo había salido a hacer mi propia carrera.

Seguidamente, marché a trabajar. Menos mal que con la bici no notaba nada en los músculos, que si no, no llego. Ahora, mientras escribo, me duelen las piernas como nunca en mi vida, jajajaja. Pero, me da igual. Soy feliz por haber terminado. Soy feliz porque hacerla en este tiempo siendo la primera vez que corro algo así, para mí es una enorme satisfacción. Hoy, mañana, pasado... me tocará "andar como Chencho" (que decía mi madre), y, sin embargo, acá estoy, escribiendo con una alegría inmensa.

Gracias

Iniciamos el recorrido 1771 personas. Háganse una idea de los tiempos:

1 ELICKY MASE KENIA 01:04:57

1224 JOSÉ-OSCAR "Cuco" 01:51:36

1462 CHRISTIAN (servidor) 02:01:10

1607 IBAN 02:23:07 (este quillo llegó el último). ¡Enhorabuena, Iban! ¡Eres un crack!

sábado, 25 de abril de 2009

Cosicas que siguen asombrándome

Caminaba con Marta por Paseo Independencia. Un sonido anunciaba en mi móvil que tenía algo nuevo en la bandeja de entrada. Era de su amiga Isabel:

"¿Quién eres? Me mandaste el Miércoles un mensajillo pero me robaron el móvil y he perdido los números. Isabel"

-"Mira, un mensaje de Isabel"

Marta creía que le mentía y... ¡Zas! Enfrente, al otro lado de la calzada, sentada junto con un quillo en las escaleras de Paraninfo, estaba ella. Perplejo señalé su ubicación a Marta, que seguía bastante incrédula. Nos acercamos. Quedamos asombrados los cuatro por este extraño suceso de total casualidad que acababa de acontecer.

Llegué de casi noche a casa de Cuco. Allá vinieron "Gazpacho", Belén y Óscar. Mirando el Interné, de repente, me dijo Gazpacho:

-"Ya me ha dicho mi madre que has estado en Carcassonne. Es que sigue tu Blog y me dice que lo lea porque se ríe mucho..."

De nuevo quedé asombrado. ¡La madre de "Gazpacho" seguidora de mi Blog! ¡Un besico, quilla! Hay cosas que me parecen tan geniales...

Vaya cosicas tan rarunas que suceden, que asombran, que siguen alimentando esas casualidades tan divertidas de la vie.

miércoles, 22 de abril de 2009

Dr. Explosion en El Zorro

La cita, una vez más, era obligada. Doctor Explosion volvía a tocar por tierras zaraguayanas y no me los podía perder. Había pasado ya mucho tiempo desde aquella vez que los vi actuar en la En Bruto, desde aquella noche en que nos acercamos a Félix (bajista por aquel entonces), en la barra del Blues (¡que gran bar, joder!) y le solicitamos que pidiese a "Ja" "Los ejes de mi carreta".

-"Han sido ellos" -Gritaba señalándonos desde el interior mientras se acercaba hacia los vinilos y se disponía a ejecutar nuestra sempiterna petición...

Llegamos, y ya no quedaban entradas. Daba igual, nosotros habíamos comprado ya la nuestra. Al entrar, muchas caras conocidas, muchas personas con las que había coincidido ya en varios conciertos. Y, entre todas ellas, Blanca. Nos saludamos y me dijo que seguía mi Blog. Supongo que notaría como se ruborizaba mi rostro; pero, me importaba un carajo, porque ella, aquella que durante tantos años me hizo bailar y soñar con el sonido de su bajo, leía mi majadera bitácora...

Salieron al pequeño escenario y, quizás por la lejanía en el tiempo, por el local, o por las ganas que tenía de volver a verlos, los sentí con un sonido y una actitud mucho más contundente que antaño. Lo que sí que me quedó claro es que ellos tenían ganas. Tantas que, nada más comenzar el concierto, Jorge y Ángel se cargaron ya una cuerda cada uno. Pero, aquí es dónde se demuestra la experiencia que otorgan veinte años de descargar su beat-punk-rock'n'roll-garajero... Hicieron partícipe al público al comienzo de la siguiente canción y rompieron fácilmente el paron que se había producido.

Venían a presentar su nuevo disco Chupa aquí, pero no se olvidaron de tocar sus grandes éxitos, como "¡Basura!", "Eres feo, chaval" o "Rompí la television", así como esas entrañables versiones que tanto nos han hecho bailar: "Drácula Ye-Ye", "La chatunga", "Surf Taliban", "Blue Monday". Y, como no, recordaron a mis queridos Ramones haciéndonos partícipes de unos momentos coreados de "I wanna be sedated".

Como es habitual, se introdujeron entre el público en más de una ocasión y, Jorge y Ángel, se subieron a tocar a la barra del bar... Pero, eché de menos esa salida del local a ritmo de bombo con todos los asistentes detrás animando y haciendo que la fiesta pueda escucharse también en la calle.

Concierto enérgico y divertido que siguió demostrando el buen hacer de estos decerebrados asturianos y su rock'n'roll acelerado.

lunes, 20 de abril de 2009

C

"Muchas gracias, así da gusto despertarse. Lo mismo te deseo, ojalá se cumplan todos tus sueños. Feliz Lunes. Un besico."

"Creo que no iba para mí, de todas maneras, gracias. ¡Feliz día para ti también! Beso."

"¡Pero que animoso te has levantado! Bonito [...] Besicos."

"Muchísimas gracias. Parece que sabías que hoy alguien, en este caso yo, necesitaba [...] para animarse. Te deseo que todos los días sean felices. Un gran abrazo."