jueves, 16 de agosto de 2007
El Bicho - Entiendo
Entiendo lo mismo que hace un tiempo, lo mismo
Si yo siento lo mismo que hace un tiempo, lo mismo
Y si siento lo mismo yo puedo estar sintiendo... lo mismo
Siento lo mismo, lo mismo de siempre yo siento lo mismo
Y un día nos veremos como extraños,
como extraños que miran, te inventarás mi vida,
Te inventarás mi nombre y al pasar nos veremos
Y al pasar nos veremos como extraños...
Como el pasar del tiempo mira, mira...
¡Olé y el toro mata al torero!
Extraño la tristeza
del dolor y a cambio sufro por tus penas
Que al cambio es la mitad de lo que siento, tristeza.
Dame tu falsa alegría, dame tus tantas rarezas,
Que al cambio es la mitad de lo que siento
Entiendo lo mismo que hace un tiempo, lo mismo
Si yo siento lo mismo que hace un tiempo, lo mismo
Premonición
Hoy, nada más despertar, lo primero que me ha venido a la cabeza ha sido Perú. Y, no sé porqué, he pensado que había ocurrido un desastre natural, pero no sabía cual. Pensé en un terremoto o unas grandes tormentas con inundaciones...
Me he duchado, me he vestido y he preparado el desayuno. Así, he marchado al salón y he encendido la televisión para ver si había noticias. Asombrado, visualizo y escucho: recibo la noticia de que un terremoto ha azotado Perú. ¡Joder! No puedo evitar la preocupación, aunque sé que estará bien.
martes, 14 de agosto de 2007
Cuco y Drácula
GRACIAS CUCO
domingo, 12 de agosto de 2007
Viaje a Colombia: Primera parte
El viaje en avión fue corto, a pesar de las ocho-nueve horas que permanecimos en él metidos. Ya, allí, el Drac y yo conocimos a algunas personas: uno iba para Cali, otro (paseándose en calcetines), no recuerdo muy bien su destino. Recuerdo que la emoción recorría todo mi cuerpo, y fue apoteósico cómo el júbilo de los pasajeros llevó a la ovación y los aplausos en cuanto el avión tomó tierra.
Yo nunca había visto a mi familia, excepto por fotos o la cámara del Messenger. Era nuestro primer encuentro, sin contar a mi tía Amparo y mi abuelita Zeneida, quienes sí habían visitado ya, en alguna ocasión, España. Así que este viaje llevaba consigo poner en contacto a seres tan alejados en el espacio. Family, si meto algún gazapo, corríjanme, por favor. Así viví aquellos maravillosos días:
Hooola chamaquit@s,
Pongo @ porque no se poner la barra diagonal con este teclado, pues ya sabeis que odio este sistema al escribir. Asimismo, no hay acentos porque tampoco se ponerlos, jajajajaja. Si, soy un poco torpe.
Os escribo desde Bogota, por fin, una ciudad que me tiene encantado. Es inmensa, ni mas ni menos que 8 millones de habitantes, y tiene toda clase de medios de transporte. Existe el minibus, conocido como cebollero, tambien el precebollero, un poco mas grande. Pero, algo que nunca habia visto es el transmilenio, un autobus que cumple la funcion de metro.
El tiempo en la capital es genial. Es una especie de otoño durante todo el año. Por el día se puede ir en manga corta; pero, en cuanto se acerca la noche una chaquetilla no viene nada mal, la verdad. Vamos que es la temperatura idónea para vivir, al menos para mí.
La Sabana de Bogotá está bordeada al este por una cadena montañosa en la cordillera Oriental de los Andes. Los cerros determinaron su crecimiento de sur a norte, paralelo a los montes tutelares Guadalupe y Monserrate. El límite occidental de la ciudad es el río Bogotá; el del sur, las estribaciones del páramo de Sumapaz, y al norte Bogotá se extiende por la Sabana hasta Chía y Sopó.
Hoy hemos paseado por la Bogota colonial, que es preciosa. Es una parte muy colorida con pequeñas casas, muchas de ellas con sus balcones y miradores. Los edificios hermosos, pero, quill@s, dentro de ella un edificio racionalista declarado BIC maravilloso. Casi muero al verlo, jejejeje. Mañana iremos al museo del oro y pasado al de Botero. Ya se que os doy envidia, pero que le voy a hacer.
Y lo mejor, lo que mas alegria me ha dado, lo que cada segundo que pasa me hace sentir mas feliz, es que por fin he conocido a parte de mi famila. Ay, es fantastico. Son unas personas maravillosas, encantadoras. Solo de pensar que en unos dias quedaran aqui y yo partire de nuevo a España, alejandome de ell@s, hace que me den ganas de quemar el billete de regreso, jejejeje.
Si no recuerdo mal, al salir del aeropuerto, estaban esperándome mi tía Amparo ¡esa Trulis!, Monica (mi súper primi), Felipe (ya rumbearemos juntos, ya) y Milena (muy guapa de blanco, quillita). Al llegar a casa, lo primero que me entregó Felipe fue una pulsera y, desde entonces, aún la llevo puesta. Está estropeadilla la pobre, pero, bueno, aún resiste. Allá estaba Juan Antonio (Monserrate está presente) y, más tarde, hizo acto de presencia Rodrigo (demasiado ocupado esos días, quillo). Al día siguiente, a comer helados… se viene Gabriela (bien linda mi primi), y pasamos la tarde. Así, por fin, ya había conocido a mi family afincada en Bogotá.
Y como no, cita para la reflexion desde Colombia, de la montaña del alma de Gao Xingjian
”Joven, no es la naturaleza la que causa espanto, sino el propio hombre. Te bastara con familiarizarte con la naturaleza y ella se acercara a ti. El hombre, si es inteligente, por supuesto, es capaz de inventarlo todo, desde las calumnias hasta los bebes probeta, pero al mismo tiempo extermina a diario dos o tres especies en el mundo. Este es el gran autoengaño de los hombres”.
Ah, por cierto, que rica esta la comida tipica de aca. Yuuuuuummm, me lo como todo.
Lo de la comida, no tiene nombre. Allá nos pusimos las botas. Al segundo día (sin contar el de la llegada), fuimos a comer a un sitio a las afueras de Bogotá. Fue el primer acercamiento a la comida de allá. Ese día probamos la yuca, las arepas, la papa criolla, las arepas de choclo, la gaseosa colombiana, el platanito frito… un festival culinario de muy señor mío. Días más tarde, en Bogotá, me papee toda una pedazo de bandeja paisa: frijoles, platanitos, yuca, arroz, chorizo, carnecita, chicharrones… llevaba de todo ¡mamma mía que platazo! Buah, no tengo palabras para describir semejante manjar. Ah, y más adelante probé ajiaco, sopa con pollo y maíz. Yuuum.
Y ya me despido
Besos a tod@s y mucho cariño
sábado, 11 de agosto de 2007
Uno, dos, tres...

Uno, dos, tres... un perro ladraba al revés. Marcó territorio y el pis deslizó. Olió con descaro, luego se esfumó. Pasó una noche, un mes, y un año también. Uno, dos, tres... un perro murió.
Uno, dos, tres... el perro murió. Ladró de repente y luego voló. Guardó su silencio, luego se paró. Pasó un día, un mes, quizás hasta dos. Uno, dos, tres... un gato maulló.
Uno, dos, tres... el gato dormía al revés. Soñó que era el rey y bien se alegró. Vio al fondo su trono, luego se sentó. Ya no pasa el tiempo, atrás se quedó. Uno, dos, tres... el perro ladró.
Uno, dos, tres... ladrido de perro que suena y se ve. Soñó que era gato, después que era rey. Marchó de repente, tenía ajedrez. Y el tiempo que pasa, lo hace con desdén. Uno, dos, tres... el perro ladraba, el gato también.
Uno, dos, tres... ladrido de gato, camina al revés. Pensó en un cangrejo, maullidos también. Colgado del cielo, miraba sin ver. El tiempo se para, la sangre en la sien. Uno, dos, tres... se inicia partida ¿jugarás vos también?




