viernes, 10 de agosto de 2007

Al otro lado de la Galaxia

Al otro lado de la Galaxia,

y yo viéndote.

Al otro lado de la Galaxia,

y yo impotente.

Al otro lado de la Galaxia,

y yo sin poder comunicarme.

Al otro lado de la Galaxia,

quizás esperaba unas líneas,

obviamente no a mí dedicadas,

pero sí por ti pronunciadas.

Me estoy perdiendo tanto

en este momento presente,

que clava profunda la espina

y así es como más me duele.

jueves, 9 de agosto de 2007

Pirineos Sur: Tercer fin de semana

Se aproximaba el fin de semana y yo tenía claro que Sallent estaba esperándome. Así que, mientras volvíamos de la travesía llamé a “Gazpacho” para saber cómo iba a subir. Mi coche estaba en el taller, así que la opción estaba entre él y Josepo. “Pues tengo el coche en el taller”, me salta al otro lado del aparato. Buf… no podía creerlo. “Bueno, luego llamo a ver si el mío está reparado y nos subimos con él”. Efectivamente, mi coche había salido bien de su arreglo y estaba disponible. Vuelvo a llamar a “Gazpa” un par de horas más tarde: “Tío, ya tengo coche, que lo he sacado del taller”, me suelta alegre. ¡Cojonutto! El Viernes a las 16.30, “Gazpachín”, Javi, Faty y yo partiríamos rumbo al Pantano de Lanuza.

Llegamos, montamos el súper Palacio-tienda de Gazpacho, mi tienda para Javi y Faty, y decidimos que empiece la juerga. Llevamos musiqueta, aunque al principio no hace falta: tenemos a un grupo rumbero pegando alaridos. Nos tomamos un yogurt, que procede de Turquía no de Grecia (homenaje a una lindísima quilla que va a dar clases de turco), y lo pasamos de miedo. Las risas se mezclan con los ronquidos de “Gazpachín” (creo que es el hombre más dormilón que conozco), quien sólo despierta para reír, y en un momento dado tenemos que comer como jabatos antes de marchar a dormir.

El día siguiente comienza como ya es costumbre: bañito en el Pantano. Por la tarde, llegan Cuco (quien lleva mi entradita para el concierto), Josepo (un oso libre) y Bea. Visita a Sallent, arroz con pollo y vuelta otra vez. Ya es la hora del concierto. Cuco y yo vamos para allá. Se supone que al resto lo veremos en la Carpa Dance.

Llegamos y, sobre el escenario, está Oumou Sangare, imponente ella. La verdad es que su música invita al baile y, además, se aprecia que lleva una fuerte lucha por los derechos de la mujer, pues realiza varios comentarios entre canción y canción. Bailamos, aplaudimos, refrescamos nuestras gargantas… Y llega el turno de Toumani Diabaté, “el rey de la kora”, jejejeje. El concierto es bueno, pero ralla demasiado; es decir, cuando tocan todos juntos el baile está asegurado, mas se pierden en numerosos e incansables solos que parten el desarrollo del espectáculo musical. Habría sido mil veces mejor si no se hubieran dedicado a mostrar una y otra vez lo virtuosos que son con sus instrumentos. Aún así, conciertito de lujo, lo aseguro.

“Gazpacho”, Javi y Faty, al final no irán a la Carpa Dance, y Josepo y Bea se han ido hasta Sallent en un arrebato de ¿locura? Así que nos quedamos Cuco y yo bailando. Por fin llegan nuestros compinches caminantes y al rato, Cuquito marcha a dormir. La fortuna hace que nos encontremos de nuevo con mi mallorquina favorita ¡esa Neus! Así que pasamos toda la noche con esta quilla linda y su compinche, hasta que Josepo y Bea deciden ir a dormir. Termina la música, ya sólo queda la rave y yo no pienso acudir. “Buenas noches, quillita, nos vemos por Zaraguaya”

El bañito dominical se alarga: los colchones en el agua son una delicia. La comida es muy informal y el café nos despedirá. Regreso con los osos, con más tranquilidad. Javi, “Gazpa”, Cuco y Faty, marchan ya. Pirineos Sur cerraba una nueva edición llena de locura y diversión. Tres fines de semana y tres grupos de gente diferente. Tres fines de semana y gente diferente con quien bailar en la carpa.

Gracias a todos/as por haberme hecho disfrutar tanto estos días de festival.

miércoles, 8 de agosto de 2007

Lucho: no soy el hombre del tiempo


Hola chamaquitos,

La verdad es que no entiendo nada. Hace unos días hacía tanto calor que la gente (como podéis apreciar en la foto), tenía que refrescarse en las fuentes de la ciudad. Bárbaro ¿no? Y hoy, sin embargo, veo a las personas en pantalón largo e incluso con finas chaquetas.

El tiempo está loco... ¿Qué estará pasando?

lunes, 6 de agosto de 2007

Whisky Romeo Zulu


Hoy era tarde de cinema. Ya estaba hablado y tan sólo esperaba la llamada de Belén para saber a qué hora y dónde quedábamos. Tras hablar con ella y Cuco, lo único claro era que quedábamos a las 19.30 en los Renoir. La película, ya lo decidiremos. Tras un rato de indecisión, la elección la tendrá una moneda. Salió “cara”, así que Cervantes nos indica que estaremos en la Sala 1.

Whisky Romeo Zulu es la matrícula de un avión que se estrelló en Argentina. La película está basada en hechos reales y, la verdad, es que está muy interesante. De hecho, hay momentos en que la tensión hace acto de presencia en el cuerpecillo. La historia central, que expone la investigación sobre la posible manipulación de datos y la precaria condición de los aviones de una empresa argentina (hecho que lleva al accidente del accidente del avión), se mezcla con una historia de amor, un amor (o más bien desamor), que se traslada desde la infancia al momento presente. Dos historias que, poco a poco, se van juntando, para pasar a formar parte de un mismo transcurso de acontecimientos.

Mientras transcurre la película, vuelves a percatarte de que, y da igual el ámbito, el dinero es lo que manda. Su supremacía es tal que está por encima de la vida del ser humano, está por encima de todo. Lo importante es ganar más y más platita, y lo que pase qué carajo importa. ¡Sin remordimientos, como debe ser!

domingo, 5 de agosto de 2007

Cita

Demasiada casualidad: la conversación de ayer con Cuco y un reciente Blog encontrado hacen que rompa la "ley de las citas", pues regreso a un libro que ya había quedado atrás. Se trata de aquel de Anaïs Nin que ya apareció por este majadero espacio: Ser mujer (In favor of the sensitive man and other essays)

Como dijo D. H. Lawrence con mucha razón: “No necesitamos más hijos en el mundo, necesitamos esperanza”.

Besos

Siempre con el poder

sábado, 4 de agosto de 2007

Días de Vino y Rosas

Toca el turno de una de mis debilidades: Días de Vino y Rosas, grupo donde tocaba el Juan de Amaral y con el que tengo una espinita clavada por dejarnos con la miel en los labios. Y es que su segundo disco era esperadísimo… Se disolvió la formación y el disco, que estaba ya grabado, no salió a la luz. Nos dejaron sin esa joyita que debía de ser su segunda grabación y ya sólo quedan recuerdos de esas nuevas canciones que tocaban en los conciertos. Pero, bueno, conservo con cuidado el vinilo de su disco, de esa maravilla que, en un momento dado, deja que suene en el aire Dulce de Lis.

Esta primera entrada no sé de que año es. Fue en la desaparecida En bruto, pero poco más puedo recordar.

Como segunda aportación, la fotocopia de una entrada de un concierto que nunca tuvo lugar. La lluvia inundó la carpa y se suspendió. Devolvieron el dinero si entregabas la entrada, de ahí que sea fotocopia (hoy, me habría quedado la entrada, jejeje).

De nuevo en la En Bruto. No sé el año tampoco…

En el Centro Cívico Delicias, allá en 1993, con más grupos: Las Novias, Los Combays (a quienes producía un profesor de mi instituto), y Club eléctrico (no recuerdo na’ de na’ de este grupo).

Otra vez en el Centro Cívico Delicias. Muchas canciones de su “segundo disco” (que bueno habría sido). Fue el año 93 y recuerdo que conocí a una quilla que se llamaba ¿Teresa? porque le pedí un cigarro para un amigo. Del concierto al Limbo, donde pasamos la nuit de diversión juntos… Joder, mira que venirme eso a la mente.

1994, Teatro del Mercado, en cada butaca un paquetito, un pequeño presente la mar de bonito. Sólo por ese regalito merecía la pena. Estoy con Canch y detrás nuestro Bunbury: “Que aburrido, yo nunca haría un concierto en un teatro”. Las palabras se las lleva el viento… Poseo un gratísimo recuerdo de ese concierto.

Y, entre alguna de estas fechas, me viene a la mente el acústico en la Biblioteca de Aragón (la de Doctor Cerrada), donde acudí con Sergi para buscar, una noche más, una mirada extraña que no está…