Me regaló Marta (sabia ella), para mi cumpleaños, Yasunari Kawabata - Yukio Mishima. Correspondencia (1945 - 1970). Obviamente, es una de esas joyitas en las que puedes disfrutar leyendo si tienes cierta predilección por estos escritores japoneses que escribieron obras tan maravillosas. Aproveché mi viaje a Madrid para fulminármelo en el AVE.Si hay algo que me ha gustado de esta correspondencia es la veneración, el cariño, el respeto y la adulación que se tienen el uno al otro. Siempre se dicen palabras bonitas, llenas de afecto y de sentimiento. Y lo curioso es cómo se invierten los papeles. Se inicia con un Mishima que rompe en elogios hacia su "maestro" Kawabata, y termina con los enaltecimientos de éste hacia su joven amigo.
Les dejo con una cita:
Me sobresalté frente a esta magnífica observación: "Alma: ¿De qué sirve esta palabra, sino para calificar la energía que circula en toda la creación?" [...] "El alma, ¿no es un concepto que incluye la totalidad de las existencias y las no-existencias? [...] El alma, esta forma de tiene por actividad englobar a todas las cosas, se metamorfosea, se traslada sin cesar, y no conoce nunca la fijeza"
