miércoles, 25 de enero de 2012

Miembro Vs. Miembra

Imagen extraída de: http://violencia-iecs.blogspot.com

A pesar de que soy defensor de darle un enfoque de género al lenguaje y de avanzar, por tanto, hacia un uso no sexista del lenguaje (que efectivamente se da), considero que, en muchas ocasiones, se sacan las cosas de quicio...

La discusión comenzó con la palabra presidenta. Afirmé rotundamente que sería mucho más correcto haber seguido utilizando la palabra presidente para citado cargo, sea hombre o mujer quien lo ejerza. La palabra presidenta lleva ya un tiempo en el diccionario y, por lo tanto, hay que utilizarla; sin embargo, yo no veo ningún lenguaje sexista si hubiéramos aceptado la forma: la presidente. Veamos:

La forma presidente pertenece al grupo de sustantivos terminados en -ante o -ente, procedentes en gran parte de participios de presente latinos, y que funcionan en su gran mayoría como comunes, en consonancia con la forma única de los adjetivos con estas mismas terminaciones (complaciente, inteligente, pedante, etc.): el/la agente, el/la conferenciante, el/la dibujante. No obstante, en algunos casos se han generalizado, en el uso (y están ya en el diccionario), femeninos en -a, como clienta, dependienta o, como ya hemos señalado, presidenta.

Me preguntaba yo ¿qué sucede con juez? Los que acaban en -l o -z tienden a funcionar como comunes: el/la cónsul, el/la corresponsal, el/la capataz, el/la juez, el/la portavoz, en consonancia con los adjetivos terminados en estas mismas consonantes, que tienen, salvo poquísimas excepciones, una única forma, válida tanto para el masculino como para el femenino: dócil, brutal, soez, feliz (no existen las formas femeninas dócila, brutala, soeza, feliza). No obstante, algunos de estos sustantivos han desarrollado con cierto éxito un femenino en -a, como es el caso de juez/jueza, aprendiz/aprendiza, concejal/concejala o bedel/bedela. ¿Por qué se ha hecho esto cuando podía haberse mantenido solamente el juez y la juez, cuyo género está marcado por el empleo del artículo, si nos atenemos de manera estricta a las reglas gramaticales del español? No olvidemos que, en nuestra lengua, la mayoría de las palabras terminadas en –ez tienen género gramatical femenino (la nuez, la esbeltez, la candidez, etc.), con lo que, sinceramente, lo extraño sería decir el juez. Quizás, entonces, sería más correcto decir el juezo y la juez.

Otro debate surgió con la palabra miembro. En principio, por regla gramatical, tendríamos que decir la palabra miembra, pues sería lo correcto, como sucede con médico/a, abogado/a. De hecho, si se tratase de una profesión, defendería su uso. No obstante, si acudimos a la definición encontramos: “parte de un todo”, “que forma parte de un conjunto, una comunidad o cuerpo moral”, “Cada una de las extremidades del hombre o de los animales articuladas con el tronco”. Entonces, en el caso de aceptarse miembra, las piernas, manos, orejas,…, ya no serían miembros de nuestro cuerpo, sino miembras.

Acá, se me podrá  objetar, basándose en un estereotipo bien asentado, que opino esto por ser hombre. Señalaré a mi favor dos cosas. Una, que conozco a muchas mujeres que piensan como yo (e incluso, son más extremistas en la utilización de ciertas formas consideradas sexistas –como juez para ambos sexos-), en el uso del lenguaje. Dos, que mi componente biológico no me ha condicionado en mi educación, la cual considero, por mantener el discurso, masculina y femenina.

La discusión, en mi opinión, viene dada en la aceptación (o no aceptación) de que hay palabras que son comunes para ambos géneros (puesto que su terminación no connota ninguno de ellos), sino que éste es acordado por el artículo. Es obvio que esto pasa en las profesiones y que, la cabeza, por desgracia, lleva a pensar que muchos cargos sean realizados por hombres (puesto que ejercieron esas profesiones durante mucho tiempo –hecho social, que no lingüístico-), y no por personas de ambos sexos (una vez que la mujer se incorporó en el denominado mercado laboral).

¿Pero qué sucede cuando hablamos de una eminencia? Aquí vemos una palabra cuyo género nadie discutiría como femenino (por terminación y artículo), pero que está comprobado (y hay textos por la red que sirven para ello y que funcionan), que se atribuye en un elevadísimo porcentaje (por no decir en un 95% de las ocasiones), a la figura del hombre. ¿Acaso eminencia, gramaticalmente, tiene género masculino? Para cambiar esta situación, tendríamos que llegar a emplear un eminencio (para hombres) y una eminencia (para mujeres).

Quizás la clave no sea llegar a extremismos (en ocasiones bastante llamativos), que no hacen avanzar ni, en mi opinión, cambiar ciertas percepciones sociales. Quizás la clave consiste en visualizar realmente (por medio de educación, los medios de comunicación, las instituciones, etc.), cual es la verdadera situación social de la mujer (y obviamente la laboral), para cambiar una inequidad de género que todavía existe. Una vez logrado eso, seguramente, nuestras cabezotas no estereotipen ciertas profesiones.

No podíamos dejarnos el uso de la @, que no está permitido por no ser un signo lingüístico y, por ello, su uso en estos casos es inadmisible desde el punto de vista normativo. 

Para defender su uso (al igual que el de utilizar ciertos “femeninos” en el lenguaje), se hace un llamamiento a la evolución, a la adaptación a los nuevos tiempos. La evolución llevaría consigo admitir, entonces, formas lingüísticas utilizadas muy comúnmente o que, simplemente, podríamos denominar más intuitivas según las normas gramaticales: anduve (por anduvo); cabió (por cupo); condució (por condujo); yo colgo (por cuelgo). La evolución, siempre y cuando destruya riqueza no es evolución. Así que utilizar una @ por no buscar un sinónimo, un genérico, palabra colectiva, palabra abstracta, perífrasis, etc., es obviar la riqueza de nuestra lengua y, por lo tanto, no una evolución.

Igualmente, podríamos señalar con el cambio “de género” (sin atender a las normas gramaticales), en las palabras que sirven para ambos géneros (se define por el artículo), y que, también por condicionante genérico (es decir, social, educativo, etc.), que no lingüístico, se ha asentado como supuestamente hecho evolutivo. De nuevo, pierde la riqueza de una lengua que, de seguir así, perderá palabras que podríamos denominar “neutras” (aunque no sea correcto llamarlas así), aceptando que todas tienen que tener masculino y femenino a la fuerza.

Sinceramente, creo que es todo lo contrario a evolucionar, puesto que esto hace todavía más visible la concepción de dos géneros, diferenciándolos una y otra vez, en lugar de aceptar que palabras comunes a ambos géneros (hablo de aquellas que acaban en –ente, -ante, -l, -z, -f, -t, y no de las que terminan en –o, -or, -n, -s, por ejemplo), puedan englobar a hombres y mujeres por igual. Y esto se logra por un verdadero cambio social, no por cambiar sin criterio algunas palabras del lenguaje.

miércoles, 18 de enero de 2012

Me convertí en un oso panda...

Hay regalos que molan mucho; pero, éste... éste es brutal. ¡Me encanta!

¡OS.O.S. LIBRES!

miércoles, 4 de enero de 2012

sábado, 31 de diciembre de 2011

Feliz 2012

Desde Entre Yuca y Palma, les deseamos un muy, pero que muy...
Feliz Año 2012.

sábado, 24 de diciembre de 2011


Ayer, por fin, estrenamos Prohibido suicidarse en Primavera, obra teatral que Alejandro Casona escribió en México allá por el año 1937.

Todo auguraba a que sería un día intenso, de esos que se hacen interminables porque nunca llega la hora y que, de repente, cuando se acerca el momento en que se va a producir el evento, se precipitan rápidamente con fuerza y frenesí.

Se abrió el telón y, sobre el escenario, estaban Íngrid (Hans) y el Doctor Roda. Entre bambalinas, el resto de personajes miraba cómo iba desarrollándose la función. Pronto salió la Dama triste, así que, en breves me iba a tocar salir a mí. Tomé mi personaje, el Amante imaginario, me lo tragué de un suspiro y pisé el escenario. Aquel era el momento y, por fin, había llegado...

Alicia, Fernando, Cloe (Chole), Juan, el padre de Alicia, Cora Yako, fueron, en este orden, quienes continuaron adueñándose de la escena a cada palabra, a cada paso que daban. Supongo que los nervios, incluidos los de nuestros tres queridos co-cos, estaban a flor de piel. Habíamos currado mucho durante los meses anteriores y queríamos que saliera bien. Desde arriba, se oían las risas de la gente, las exclamaciones llenas de sorpresas, e incluso el silencio más absoluto por su atención hacia lo que acontecía en la escena. Creo que eso nos iba ayudando, nos iba dando aún más fuerzas para poder volver a salir a escena y disfrutar de lo que allí arriba estábamos interpretando...

Y se cerró el telón. Sonó "Don't Stop me Now" y se me erizaron todos los pelos. Miré a todas las caras y vi felicidad. Sentí que algo nos unía, que ese momento tenía algo especial, y al ver a Marta salir a saludar, bailando, sonriendo, me invadió una inmensa alegría. Así que también bailé y cuando ya estábamos todos afuera, aplaudiendo, y salieron los co-cos, me emocioné. Se cerró el telón y nos fuimos buscando. Nos abrazábamos, gritábamos, reíamos...

Gracias por este precioso momento

jueves, 22 de diciembre de 2011

Bigott: Cannibal Dinner

Hoy les dejo con un vídeo de Bigott. Y lo hago por dos razones:

1) Porque The Orinal Soundtrack es un disquico de lujo.

2) Porque el vídeo, que es brutalmente bueno, lo ha realizado el Iñaki, que es un crack.

Espero que lo disfruten y que, como diría Iñaki, "bailen a toda castaña"

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Concursico de Primavera: Pista 15

Con el verano, llegaron las vacances. Fue un periodo en que, debido a la ausencia de tiempo y de material con el que seguir realizando las pruebas, tuvo que paralizarse el concurso. Mas, ahora que ya estamos de regreso, es el momento de recuperarlo allá donde lo dejamos. Así que acá viene una nueva pista:

"Quizás pueda liar más la cosa. Quizás ahondar en la religión no sea lo más apropiado. Pero hemos llegado a la niña bonita y no parece ser que la gente esté cerca de adivinar la respuesta. No sé, es como si hubiese quedado encerrada en una torre, como si hubiese que beber de un cáliz que contiene la poción mágica para descifrarla. No sé si será el momento de blandir una robusta espada o de mandar un destructor rayo para romper, de una vez para siempre, la cortina que no deja avanzar, que no deja atisbar la resolución de la trama..."

Y, como ha pasado un tiempo, dejo acá el enlace para poder visualizar las anteriores pistas: http://closada.blogspot.com/search/label/concurso

Au revoire