martes, 2 de diciembre de 2008

De caminar...

Había luz. Había tomado mi linterna para poder seguir avanzando en la penumbra que hastiaba mi serenidad. El angosto camino, cada vez, se hacía más, y más, amplio. Al fondo, vi la abertura que me conducía hacia la salida, hacia los prados verdes y floridos que sabía, porque ya había habitado entre las cavernas, que estaban allá. Estaba justo a puntito de llegar a la entrada. Mas, una roca inmensa se interpuso en mis andares. Una barrera me dejaba, durante unas horas, en la oscuridad total. Otra vez, la humillación, la marginación (por muy poco que durase) y, con ello, la incomprensión llegaban hasta donde me hallaba ubicado.

Afortunadamente, esta vez, recordaba que llevaba la linterna en mi mano. La volví a encender y comencé a caminar en otra dirección. Empecé a alejarme de esa gran roca que, como una pared, separaba su vida y la mía*. Allá a cierta distancia, volví a ver la luz. Así que comencé a caminar, aunque lento, hacia esa nueva puerta que se presentaba, ante mí, en la lejanía. Sabía que, aunque cabizbajo, nada me detendría. Me da pena, mucha pena; pero esta vez, sabía que no era por mí, sino porque "conmigo era distinto". Me da pena, porque de verdad creía que no habría más barreras. Aunque triste y con sensación de que sí que se ha perdido... ¡1, 2, 3... salto pa' afuera!

Siempre lo he dicho: las barreras, aunque puedan proteger (que tampoco lo logran), siempre (y aunque sea sin querer), harán daño.

* Homenaje a Bambino

Y quizás, ahora, después de ese momento, sí que sea por mí. Y, por eso, lo siento, lo siento mucho.

lunes, 1 de diciembre de 2008

María

He decidido, a partir de ahora, que estos encuentros que tanta salsa dan a la vida llevarán el nombre de la persona protagonista. El Viernes, en el Krápula conocí a una quillita que tenía muy, pero que muy, vista. De hecho, el día que marché al teatro a ver Niña Frida, mientras esperaba a Vicky (que venía acompañada de Víctor), en la puerta de CAI en Las Damas, la tuve a mi vera durante muchos minutos. Recuerdo que, en ese momento, sonó No Te Va a Gustar, posteriormente, Roy Paci y, seguidamente, Los Piojos, en mi reproductor musical...

De nuevo, coincidimos, como he señalado antes, en el Krápula. Nos pusimos a hablar y, después de unos minutos, como tenía entre manos otro de esos proyectos míos de "regalo porque sí" le dije: "Si el Lunes estás en el Entalto a las 2, te daré una cosa". Ella asintió y me dijo que allá acudiría.

Llegó el lunes y este ser que escribe tenía que hacer mil cosas. Por desgracia, no podía asistir al lugar mencionado ni podía comunicarme con ella para avisarla de mi ausencia. Quedé apesadumbrado. No obstante, tenía la idea de enmendar mi error: "En cuanto la vea, haré que me espere, iré a casa y le haré entrega de aquello que le había comentado".

Hoy me llamó Luz. Como es obvio, no venía a correr. Ya me habría extrañado a mí que perdiese ese preciado tiempo en estos momentos... Así que corrí, corrí, e hice más recorrido que de costumbre. De esta manera, acabé donde terminaba antes de iniciar los correteos por el Tercer cinturón. Gracias a esto, caminaba por San Vicente de "Paul Mc Cartney" y, al cruzar la calzada, la vi. Allá estaba ella, María, la quillita del Krápula. La saludé y, lo primero que hice fue preguntarle si había acudido al Entalto. Afortunadamente, ella tampoco había podido.

Como, cuando digo una cosa suelo cumplirla, le mencioné lo del regalito rumbero. Así que subimos a casa (ya que estábamos al ladito), tomé su regalo y se lo entregué. Le expliqué muy por encima el porqué de esta estúpida vaina que me llevo entre manos. Bajé a comprar Coca-cola porque se le había antojado a Mariachi y me enteré de que esta quillita es casi vecina.

De nuevo, un encuentro casual que se convirtió en causal. Sin duda, no podía dejar de escribir este nuevo curioso momento impulsado, seguramente, por mis diosecillos.

Y la banda sonora para esta entrega... ROY PACI & ARETUSKA


Sobre la Patafísica

De nuevo, me encuentro ante las teclas, para cumplir una promesa. Por eso, dedico esta entrada a la Patafísica, tendencia vital que conozco por una persona muy cercana a mí. Esto me hace sentir como un pendejo; pero, siempre he dicho que por las personas a las que quiero, y siempre que este en mi mano, haré cualquier cosa. Si ofendo a alguien, lo siento. Pero, ya lo dice Bum (grupo canadiense desaparecido): "a promise is a promise".

El texto lo he extraído de acá: The science of imaginary solutions. Institute of Phatafisical estudies

En 1893, Alfred Jarry atribuye a Pere Ubu la invención de la Patafísica, "ciencia que hemos inventado y cuya necesidad se hacía sentir generalmente". Pero el verdadero texto fundador es otro: las Gestes et opinions du docteur Faustroll, pataphysicien. Una obra acabada en 1898, publicada en 1911 -cuatro años despues de la muerte de Jarry-. El libro II, titulado Elements de pataphysique, sólo comprende dos páginas pero ocupa un lugar cardinal, pues contiene la primera definición que nunca a dejado de servir de referencia: "La patafísica […] es la ciencia que se añade a la metafísica, bien sea en sí misma, bien sea fuera de sí misma, y se extiende más allá de ésta tan lejos como ésta se encuentra de la física […] La patafísica es la ciencia de las soluciones imaginarias que atribuye simbólicamente a los lineamentos las propiedades de los objetos descritos por su virtualidad".
La doctrina no puede explicarse realmente. Añadamos que esta ciencia se presenta también como la de lo particular y use interesa por las reglas que rigen las excepciones. Naturalmente, la regla es 'una excepción a la excepción'. En otras palabras, todo es la patafísica. La dialéctica patafísica se enrolla en sí misma como el ombligo úbico (en forma de espiral) que es su emblema.

Extracto de Alfred Jarry- De los Navis a la Patafísica , Catálogo producción IVAM Institut d'Art Modern, Valencia, 2000. Capítulo De la Pintura a la Patafísica, por Emmanuel Gujón.

Cita

Aun ahora, a pesar de estar traumatizados y frustrados, lo milagroso nunca está totalmente ausente […] Toda la ingeniosidad, todo el desgarrador trabajo gastado en las invenciones, consideradas como maravillas que hacen prodigios, deben ser estimados no sólo como mera pérdida de tiempo, sino como un inconsciente esfuerzo por parte del hombre para prevenir y eludir lo milagroso. Plagamos desordenadamente la tierra con nuestros inventos, sin pensar que posiblemente son innecesarios –o perjudiciales. Inventamos asombrosos medios de comunicación, pero ¿nos comunicamos los unos con los otros? Movemos nuestros cuerpos de acá para allá a velocidades increíbles, pero ¿dejamos realmente el sitio de donde salimos? Mental, moral y espiritualmente estamos condenados […] Llamar progreso a esta actividad es un completo engaño.

HENRY MILLER, El mundo del sexo

domingo, 30 de noviembre de 2008

Concurso literario I: Cuarto libro

Seguidamente, les propongo que intenten adivinar el cuarto libro y, así, ir acumulando puntos. Suerte.

La modernidad y la tradición, el respeto a las raíces y a la búsqueda de la libertad, forman una compleja sociedad consecuencia de una fallida revolución. En este contexto, los personajes de la novela nos muestran una vez más la increíble e intensa soledad a la que se puede llegar aún estando en una intensa convivencia: estar hospedados en una misma pensión. La historia de una atracción sexual que desencadenará en un crimen contada (y aquí me recuerda a Rashomon de kurosawa), desde diferentes puntos de vista.

Concurso literario I: Solución del tercer libro

Recién llegadito de Dinópolis, de currar con los/as quillicos/as, les pongo la solución:

El loco, de Khalil Gibran.

Este escritor libanés se hizo muy famoso por El profeta y por esta obrita que aparece acá, su primera obra escrita en habla inglesa, puesto que hasta entonces había escrito en árabe. Hoy es uno de los grandes clásicos de la literatura.

sábado, 29 de noviembre de 2008

Leonera


El Jueves fue el turno de Leonera. Que la pongan en los Renoir, para nosotros, era una gran hiueputada, pues nada más correr, rapidito a nuestras respectivas casas, las duchitas, cena rápida y, pedalea, pedalea... hasta la Romareda Conection.

Arriba, justo cortando las entradas, estaba un amigo binguero. Pronto tendremos comida y bingo. Sólo por el homenaje rumbero, sólo por hacer el chorras; pero, estas vainas tan tontas le dan salsica a la vida.

Desde allá, ya pudimos ver las condiciones de la sala. Butacas sólo en uno de los lados. El otro, el que antaño quedaba al otro lado del pasillo, estaba lleno de cajas, al igual que las había debajo de la pantalla. Realmente, ver una película en esa sala daba un poco de mal rollo, porque considero que no son condiciones de tener al espectador. Pero bueno, sólo es una percepción más de este tarado mental.

Por fin, la película. Leonera es un film bueno. Creo que es de lo mejorcito que he visto en este año 2008 en una sala comercial de cine. Los créditos, con las letras tan animadas, la canción con voces de niños/as, el movimiento constante, se me antojaron muy divertidos. Y, de la diversión, a un comienzo duro que nos introduce de lleno en la película. El largometraje nos presenta la situación de una mujer que entra embarazada a la cárcel, lugar dónde deberá criar a su hijo hasta que éste cumpla los 4 años, momento en que será llevado a vivir con un familiar cercano (o sí no, entregado en adopción). Y lo hace sin caer en sensiblerías, en posicionamientos claros, en tópicos carcelarios... Las reclusas son como los/as carceleros/as, con sus momentos buenos y malos. No hay bando bueno y otro malo. Son personas que, por su situación o por su trabajo, tienen que convivir entre esas paredes y esas rejas.

Considero que ese es el acierto de esta película, que deja al espectador la total libertad de posicionarse con unos o con otros, o con todos a la vez. Bueno, a parte de que está muy bien llevada. Además, invita a la reflexión. Yo, ahora, me pregunto: ¿Por qué un niño tiene que empezar a criarse entre rejas, sin libertad, por algo que él no ha cometido? Ya que esto sucede ¿Hasta qué edad tendría que estar? Dos, tres, cuatro, cinco años... Y, llegado a este punto ¿Cómo es posible romper el lazo establecido entre madre-hijo al cabo de esos años pasados? Es extraño, porque nunca me había parado a pensar en esto.

En definitiva: Leonera es una muy buena película por la que bien merece la pena asistir a la pantalla grande.